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Dile No a la masculinidad

Por Edwin Barry Fernández/Especial para En Rojo

La organización social que dio origen y reproduce la desigualdad entre los hombres y las mujeres se conoce como patriarcado. Desde su inicio en la Antigüedad, a través de las diferentes épocas históricas, el patriarcado ha demostrado tener la capacidad de camuflajearse para lograr lo que persigue. Actualmente estamos viviendo en la época de la Modernidad tardía. La masculinidad es la manifestación de hombría exigida, fomentada, respaldada y recompensada por el patriarcado en la Modernidad. La masculinidad es el conjunto de características que la sociedad patriarcal establece que definen la forma en que deben ser los hombres. Te pido que le prestes mayor atención a esa afirmación: La masculinidad es la manifestación de hombría exigida, respaldada y recompensada por el patriarcado en la Modernidad. Por esta razón a los hombres se les hace difícil aceptar la invitación a decirlo No a la masculinidad. Aunque reconozco esta dificultad, he decidido invitarte a decirle No a la masculinidad. Dile No a la Masculinidad. ¿Qué piensas acerca de esta invitación? ¿Qué sientes al recibir esta invitación? En este momento, ¿cuál es tu contestación a esta invitación?

Te propongo decir No a la masculinidad. Dile No a la masculinidad patriarcal; dile No a la masculinidad tradicional, dile No a la masculinidad hegemónica. Te sugiero decirle No a la masculinidad subordinada y a la masculinidad cómplice. Te exhorto a decirle No a la masculinidad alternativa y a la masculinidad igualitaria. Te invito a decir NO a cualquier tipo de masculinidad. ¿Cuál es tu respuesta a esta invitación?

Cuando comencé a estudiar el primer grado de la escuela elemental ya sabía que era un varoncito y que tenía que vivir como tal. Entre otras cosas, ya sabía que tenía que vestirme con pantalones, que mi pipí era para las nenas, que debía tener muchas novias y que debía casarme cuando fuera grande para formar una familia. Todo eso lo sabía y lo aceptaba.

Una mirada retrospectiva me ha permitido reconocer que en la Escuela Patriarcal de la vida se ofrecen clases obligatorias de masculinidad y de machismo (entendido como actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres). Aunque me esforzaba para sacar A y B en esas clases, solo sacaba D y F. Durante mi niñez estuve acompañado por la frustración de saber que yo no daba el grado. El sentimiento de frustración y de inadecuación estuvo conmigo hasta los cuarentainueve años aproximadamente. La mirada retrospectiva también me ha permitido darme cuenta de que quienes aprobaron las clases de masculinidad y de machismo con A y B, aprendieron a relacionarse con las mujeres y con los otros hombres de una manera indudablemente masculina. Me ha permitido pensar que al igual que yo he vivido las consecuencias de haber sacado D y F en las clases de masculinidad y de machismo, ellos también han vivido las consecuencias de haber sacado A y B en esas clases y de haber vivido como un hombre netamente masculino.

Desde mi punto de vista, haber vivido la dolorosa experiencia de sacar D y F en las clases de masculinidad y de machismo, en unión a otras experiencias de vida que he tenido, hizo posible que me iniciara en el proceso que me ha llevado a invitarte a decirlo No a la masculinidad. ¿Qué se necesita para decirle No a la masculinidad?

• En primer lugar, se necesita pensar, reflexionar detenidamente y cuestionar lo que significa ser hombre en nuestra sociedad. Te pregunto: ¿Qué sería lo opuesto a ser hombre? ¿Qué significa para ti vivir como hombre en Puerto Rico? ¿Cuáles han sido los beneficios y las ventajas de vivir como hombre en nuestra sociedad? ¿Cuáles han sido las desventajas de vivir como hombre?

• En segundo lugar, para decirle No a la masculinidad se necesita reconsiderar, pregunto: ¿Existe una alternativa igualmente legítima a la normativa social de ser un hombre masculino? ¿De qué manera eres un hombre masculino? ¿Cómo te sientes con tu masculinidad? ¿En qué medida los actos de violencia que has llevado a cabo en tu relación de pareja reflejan una afirmación de tu masculinidad? ¿Qué quieres hacer con tu masculinidad?

• En tercer lugar, para decirle No a la masculinidad es necesario reconocer el potencial y la capacidad que tenemos los hombres de pensar, hablar y actuar con malevolencia (entendida como mala intención, como mala voluntad). La malevolencia tiene que ver con la actitud y el sentimiento hostil, con el resentimiento, el enfado, el enojo y el odio. Tiene que ver con la discordia, la rivalidad, con el agravio, la ofensa, la contienda, la arbitrariedad, la maldad, la crueldad, la injusticia y la enemistad. La malevolencia tiene que ver con las nociones socialmente construidas por el patriarcado acerca de la masculinidad, tiene que ver con la tendencia, el deseo y la necesidad de dominar. Desde mi punto de vita la noción de dominar está vinculada con el temor. Para decirle No a la masculinidad es menester reconocer nuestros temores, inseguridades, flaquezas, miedos, fragilidad, deficiencias, vulnerabilidad e impotencia ya que estas fuerzas nos inducen a controlar, exigir, imponer, dominar, someter y agredir. Para decirle No a la masculinidad resulta necesario alejarse de la malevolencia.

• En cuarto lugar, para decirle No a la masculinidad es necesario acercarnos a la benevolencia (entendida como buena intención, como buena voluntad). La benevolencia tiene que ver con la actitud y el sentimiento de bondad y afabilidad; tiene que ver con la generosidad, con el desprendimiento, la honradez, la mansedumbre, el altruismo, la benignidad, la amistad y la solidaridad. La benevolencia tiene que ver con la sensibilidad humana y con la compasión de las desgracias de nuestros semejantes.

Finalmente, te propongo decirle No a la masculinidad. Dile No a la masculinidad patriarcal, dile No a la masculinidad tradicional, dile No a la masculinidad hegemónica. Te exhorto a decirle No a la masculinidad subordinada. Te invito a decirle No a la masculinidad alternativa y a la masculinidad igualitaria. Dile No a cualquier tipo de masculinidad. ¿Cuál es tu respuesta a esta invitación?

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