Editorial:El gobierno de la “prosperidad”

La nueva estrategia de la Junta de Control Fiscal (JCF) de presentarse junto al gobierno de Puerto Rico como la dupla que traerá la prosperidad a nuestro país es no solo falaz sino también cínica. ¿Cómo compaginar la prosperidad con la austeridad que empobrece a nuestra población y amenaza con estrangular el futuro de nuestro país?

Tras tres años de gestión fallida, la JCF tenía que controlar el gobierno de Puerto Rico para poder imponer su agenda. Con Ricardo Rosselló lo intentaron pero las desmedidas ambiciones políticas y las obsesiones ideológicas del joven mandatario les salieron al paso. Tras la salida de Rosselló, apostaron al golpe de Pedro Pierluisi pero los madrugó la decisión del Tribunal Supremo de Puerto Rico. Por eso, ahora abrazan el “rapport” alcanzado con la nueva gobernadora Wanda Vázquez y su política de puertas abiertas y reuniones constantes.

La mandataria está jugándoles el juego. Sabe que eso es lo que quieren los poderosos intereses en Washington y ha decidido apoyar la agenda de la JCF. Lo hace también porque no pagará ningún precio por hacerlo. Ya ha dicho que no aspirará al cargo en el 2020 y eso la libera de la ansiedad electoral y del juicio político que representan las elecciones. La Gobernadora es astuta y piensa en su futuro luego de que termine su término en 2020, y calcula que eventualmente será para ella una ventaja ir de la mano de la JCF durante su breve paso por la gobernación de Puerto Rico.

Tuvo la opción de ser más cautelosa antes de comprometerse de lleno con las decisiones fuertes y trascendentales que impondrá la JCF y que afectarán a Puerto Rico por años y décadas. Pero no está dispuesta a enfrentárseles. Su estilo no es de confrontación, y eso se entiende. Pero servirles de escudo contra los mejores intereses de Puerto Rico ya es otra cosa. No es lo que nuestro pueblo esperaba de ella, y ella lo sabe.

Durante la audiencia general del mes de septiembre de los casos de Título III de PROMESA, el asesor y estratega legal de AAFAF, John Repisande, confirmó públicamente cuál es la agenda oficial del gobierno de Puerto Rico. El abogado estadounidense dijo que el gobierno de Wanda Vázquez y la JCF son ahora “aliados en la prosperidad, en lugar de ser rivales por el poder”. Estas no son unas expresiones cualquiera, sobre todo por parte de quien, hasta hace un mes, representaba legalmente al entonces adversativo gobierno de Ricardo Rosselló, del cual Wanda Vázquez fue Secretaria de Justicia.

Al abrazar la agenda de la JCF, la Gobernadora ha dado un paso en falso que, sin duda, le hará perder credibilidad ante las decenas de miles de puertorriqueños y puertorriqueñas que se verán afectados y empobrecidos por las decisiones que imponga dicho organismo. Los policías, maestros y demás empleados públicos que se verán afectados por el recorte de las pensiones. Los padres y niños de educación especial que no recibirán los servicios adecuados. Los estudiantes, profesores y empleados de la Universidad de Puerto Rico que serán puestos contra la pared por las medidas aprobadas por la JCF. Aún más afectado estará el País entero cuando entren en vigor los acuerdos de restructuración de deuda dirigidos a privilegiar el pago máximo a los bonistas, mientras se carga a los contribuyentes y la clase trabajadora con imposibles aumentos en los costos de las tarifas de luz y agua, entre otros aumentos por servicios. La combinación de aumentos en tarifas y costos por servicios gubernamentales, y de recortes en derechos adquiridos y el racionamiento de los servicios esenciales resultará una carga demasiado pesada sobre las espaldas de nuestro ya abatido pueblo. A esto hay que sumarle el aumento en el costo de bienes esenciales que ofrecen industrias y comercios afectados por el alza en las tarifas de energía y agua potable, aumentos que les serán pasados a los consumidores.

Nuestro pueblo no puede tener la esperanza de alcanzar una verdadera estabilidad y prosperidad mientras no cuente con un gobierno que efectivamente ponga sus intereses primero. Del gobierno de Estados Unidos, el pueblo de Puerto Rico no debe esperar nada. La política “trumpiana” del America First no nos incluye, pero no son Donald Trump y su gobierno los únicos que nos desprecian y discriminan. Es un error pensar que la suerte de Puerto Rico cambiará cuando Trump ya no sea presidente y los Republicanos no controlen el Congreso. Basta recordar que la nefasta Ley PROMESA y la JCF que ahora nos estrangulan fueron creadas e impuestas sobre Puerto Rico durante el gobierno de Barack Obama, un Demócrata supuestamente liberal que nos dejó a merced de los buitres. El imperialismo estadounidense es uno y siempre está listo para hacer prevalecer sus intereses. En eso están de acuerdo sin fisuras tanto Demócratas como Republicanos.

Por eso, la mala poesía del abogado del gobierno de Wanda Vázquez sobre su “alianza de prosperidad” con la JCF es una ofensa adicional hacia nuestro pueblo. La llamada alianza no es otra cosa que el enmascaramiento de la agenda de pobreza y despojo que representa la JCF en nuestro país. El verdadero gobierno de la “prosperidad” en Puerto Rico emergerá cuando nuestro pueblo decida que el rescate de nuestro futuro está en sus manos, y se organice para prevalecer sobre los mercaderes y chupasangres.