Editorial:La investigación sobre Jaresko no es una sorpresa

Quien juega con fuego, se quema. Eso parece ser lo que está ocurriéndole a Natalie Jaresko, directora ejecutiva de la Junta de Control Fiscal (JCF) que gobierna “de facto” nuestro país por delegación del Congreso de Estados Unidos. La investigación que lleva a cabo el parlamento (Rada) de Ucrania sobre el desempeño de Jaresko, cuando esta fue su Ministra de Finanzas y emprendió la reestructuración financiera de la deuda de dicho país, no debe sorprender a nadie. Es una consecuencia del juego de la política internacional cuando los cambios políticos en los países transforman las alianzas. Deberíamos saber- no lo sabemos porque Puerto Rico no tiene relaciones internacionales propias- que ese es un juego peligroso. Pero Jaresko ha sido una participante voluntaria y muy beneficiada, que cuenta con aliados poderosos, por lo cual ya debe estarse negociando alguna salida airosa cuando el fuego amenace con devorarla. 

 CLARIDAD advirtió desde el anuncio de su contratación que Natalie Jaresko no llegó aquí por casualidad. Tampoco porque fuera la mejor cualificada entre los más de 300 candidatos que alega Carrión III, presidente de la JCF, que sometieron resumés para el puesto de director ejecutivo. Una simple búsqueda del personaje nos da la clave de cómo fue que nos llegó desde Ucrania la “experta financiera” Natalie Jaresko. 

Los orígenes de su vinculación con la política exterior estadounidense vienen desde la administración de Bill Clinton, cuando fue reclutada por el Departamento de Estado y destacada en la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID), un frente de la inteligencia estadounidense para favorecer los intereses de políticos y económicos de Estados Unidos en los países pobres, eufemísticamente llamados “en vías de desarrollo”. Por esa vía, Jaresko llegó a Ucrania, la tierra de sus padres, y comenzó su penetración en el sistema político y financiero allí. Ya aclimatada, se convirtió en una ficha muy útil cuando la administración de Barack Obama convirtió al gobierno de Ucrania en el blanco para adelantar los objetivos geopolíticos de Estados Unidos frente a Rusia en dicha región. Obama nombró a su vicepresidente Joe Biden como puntal de la política estadounidense en Ucrania y Jaresko se unió al equipo como la Ministra de Finanzas promovida y apoyada por Estados Unidos, cargo que ocupó desde diciembre del 2014 hasta abril del 2016. 

De esa época, justo antes de llegar a Puerto Rico, fueron los acuerdos de reestructuración de deuda que investiga la Rada ucraniana- hoy bajo un gobierno distinto al que reclutó a Jaresko- porque fueron un negocio redondo para los acreedores, y una piedra al cuello para la economía y desarrollo de Ucrania, ahora comprometido con términos demasiado onerosos para el pago de deuda. El legado de Natalie Jaresko en Ucrania fue nefasto. El llamado “milagro económico ucraniano” bajo su égida fue un espejismo por el que paga con creces la población más vulnerable en dicho país. Según datos del Banco Mundial, el salario se redujo en un 13% durante el 2015, aumentando el índice de pobreza debido a los bajos salarios. Además se impuso un aumento de casi 50% al gas que es el principal combustible de uso general, y se hicieron recortes draconianos en el gasto público que impulsaron un mayor desempleo. 

En Puerto Rico se está repitiendo la historia. Los planes fiscales y medidas de austeridad impuestas por la Junta estrangulan a los más pobres. Los acuerdos de reestructuración aprobados hasta ahora están cargados a favor de los bonistas y acreedores, y mucho menos nos conviene el llamado RSA de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) que terminará encareciendo en cerca de un 50% los costos de energía en nuestro país, sin alivio en el horizonte. 

Así leyó el editorial de CLARIDAD publicado a la llegada de Natalie Jaresko a Puerto Rico: “Desafía la imaginación como entre más de 300 resumés que examinó la Junta- según informó su presidente, José Carrrión III, se eligió a Jaresko, ex ministra de finanzas y casi, casi primera ministro de Ucrania, una figura con un bagaje nebuloso cuya presencia provoca más interrogantes que respuestas y añade un ingrediente de intriga política internacional que involucra al gobierno de Estados Unidos, que podría complicar aún más nuestro ya complicadísimo escenario fiscal y económico”. 

La investigación sobre Natalie Jaresko que conduce la Rada de Ucrania es una confirmación contundente de nuestra premonición. No es que en CLARIDAD seamos adivinos. Es que su reclutamiento como directora ejecutiva de la JCF fue un pago político tan transparente que es imposible no verlo. Recomendamos al gobierno de Wanda Vázquez que, antes de que muramos todos en guerra avisada, le dé una nueva mirada a las soluciones propuestas por Jaresko y la JCF para la reestructuración de la deuda de Puerto Rico y demás asuntos, y determine si de esa manera se le sirve bien a nuestro país.