El capital y las torres contra Aguada: Tú te arriesgas, yo cobro

Especial para Claridad

 

En este momento, no hay pruebas sólidas de que la exposición a las ondas de RF [radio frecuencia] de las torres de teléfonos celulares cause efectos notables en la salud. Sin embargo, esto no significa que se haya probado que las ondas de RF de las torres de telefonía celular sean absolutamente seguras. La mayoría de las organizaciones de expertos están de acuerdo en que se necesita más investigación para ayudar a aclarar esto, especialmente para los posibles efectos a largo plazo.

Sociedad de EUA del cáncer (https://www.cancer.org/cancer/cancer-causes/radiation-exposure/cellular-phone-towers.html)

Está claro: no hay evidencia “sólida” (“strong evidence” en inglés). Es decir: tampoco hay evidencia de que las torres de celulares no causen cáncer. Por otro lado, la información que provee la Organización Mundial de la Salud, se resume muy bien en:

Desde 1996, la OMS inició el “Proyecto Internacional CEM” que reúne investigaciones multidisciplinarias. Basándose en ese conjunto de información y en otras investigaciones es que la OMS asegura que no hay confirmación que la exposición a campos electromagnéticos de baja intensidad produzcan consecuencias en la salud.

Sin embargo, los conocimientos sobre los efectos biológicos presentan algunas lagunas que requieren más investigaciones”, publica la agencia de la ONU dejando la puerta abierta a la posibilidad de que en el futuro se descubra que los campos electromagnéticos sí tienen consecuencias en la salud de las personas.

https://www.laprensagrafica.com/internacional/La-telefonia-movil-y-las-antenas-afectan-la-salud-Esto-dice-la-OMS-20190311-0304.html

En español: ni la Sociedad de EEUUAA del Cáncer (en inglés: American Cancer Society), ni la Organización Mundial de la Salud sostienen que las torres de celulares NO hagan daño a la salud. Simplemente concluyen que NO tienen evidencia de que haga daño … o sea, que hace falta más información.

Hay mucho escrito al respecto de que las torres de celulares transmiten ondas que no son tan peligrosas. Algo así decían al comienzo del siglo veinte cuando usaban como parte del maquillaje desde arsénico que vendían en Sears hasta radiación. También sobre el asbestos, que a pesar de ser usado por cientos de años, no fue hasta el siglo pasado que se mostró su daño. Del cigarrillo, ni se diga, si hasta en Los Picapiedrasa los cuatro, Pedro, Pablo, Vilma y Bety, los ponían a fumar para anunciarlos. Más recientemente Monsanto sostuvo por años que no había evidencia de que sus yerbicidas causaran cáncer; varios miles de millones de dólares en pago después, su posición no es creíble (ojo: mientras Monsanto era corporación con base en EEUUAA, las cortes yankis aceptaron la narrativa corporativa de que el glifosato no era dañino; ahora que es alemana, Bayer va a tener que pagar miles de millones por daños en esas mismas cortes). Etc., etc., etc.

Eso es simple: sobre el efecto de estar cerca de emisiones de ondas electromagnéticas hay dudas (al menos yo no uso horno microondas en mi casa y me niego a andar con el celular todo el tiempo). Y si hay dudas sobre si algo es dañino o no, ¿no debería ser una opción de la persona o la comunidad decidir qué riesgo se quiere tomar? Pero la realidad es que casi nunca esa capacidad de elegir es una alternativa individual, familiar o comunitaria. Esa decisión la toma el mercado. En otras palabras: mi riesgo lo decide Claro o T-Mobile o Wanda Vázquez o Trump. Pero coññtra, las ganancias son para Claro, AT&T o T-Mobile o Innovatel.

Por eso, la lucha que valientemente lleva la comunidad de Goyito Muñiz en Aguada es tan importante. Independientemente de lo que creamos en particular sobre el riesgo de las antenas de celulares, la posición de lxs científicxs de que NO hay evidencia “sólida” del daño, no es lo mismo de que hay evidencia de que son saludables. Conjuntamente: ¿será casualidad que Aguada es simultáneamente el municipio con más antenas de telecomunicaciones por milla cuadrada y uno de los que tiene mayor proporción pacientes de cáncer? Casualidad o no, no se puede negar que vivir cerca de torres de transmisión de ondas electromagnéticas puede -al menos, “puede”- ser un riesgo. Por lo tanto, debe ser la gente a la que le quieren montar una antena de transmisión de ondas electromagnéticas en el patio de la casa las que deben decidir si quieren correrse ese riesgo. Nunca debe ser un grupo de ejecutivxs que no viven cerca (y que apuesto no viven cerca de torres de transmisión de ondas). En ese caso particular de Aguada, la torre la instalaron a pesar de que un juez haya negado los permisos, en una montaña prístina de naturaleza entre Aguada y Rincón, zona de carso tan importante para filtrar agua, hábitat de diversas especies y pa colmo, en un sitio bien pegao a las casas aledañas. E insisto: con lxs vecinxs más directamente en riesgo claramente en contra de jugar ruleta rusa con su salud. Vecinxs de la comunidad llevan años en la batalla, y ahora en el intervalo de cambio de gobierno la compañía de instalación ha querido acelerar para terminar el trabajo y poner la antena a trabajar, con la colaboración de policía privada, guapetones tipo los rompehuelgas de Chicky Star y la policía pública (ese gobierno que nunca cambia). En el estilo del traqueteo con la permisología de la colonia, la empresa hace el trabajo primero, luego entonces reclama que ya el acto fue consumado y además nadie ha logrado probar que hayan muerto los lagartijos.

Son muchos los abusos: tiroteos, violencia por género, cenizas, junta, colonia, represión policíaca como principal estrategia contra el COVID, traqueteos de votos, oficina de desempleo en categoría de ciencia ficción morbosa, empleos a tiempo parcial pa gente de tiempo completo, salarios de miseria, etc. Y este otro escenario de la lucha de la comunidad Goyito Muñiz en contra de que el capital juegue ruleta rusa con su salud, o sea: nuestra salud.  El sábado 26 de diciembre 2020 (sí, justo el día después de Navidad), a las 10:30 de la madrugada hay una marcha desde la comunidad hasta la plaza de Aguada.

Para más información, pueden buscar en Facebook: No más antenas en Aguada o Jornada se Acabaron las Promesas o Frente Socialista de Puerto Rico.

El autor tuvo que escribir esta nota porque Carmelo Ruiz Marrero ya no está con nos.

 

 

 

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