El Caribe desafíos de Babel

Por Chiqui Vicioso/ Especial para En Rojo

Edgardo Rodríguez Julia, escritor borinqueño, plantea en sulibro de ensayos CARIBENOS, que para nosotros, dominicanos, boricuas y cubanos, el terminó Antillania tiene un significado pleno, pero no los terminus caribeño o caribeñiedad. La caribeñización, afirma, presupone coincidencia en los espacios politicos de pueblos emanados por un pasado de colonial, y sistemas parecidos de explotación. Y esta propuesta supone no ya una lengua común o experiencia histórica derivada del mismo colonialismo, sino concidencias masabarcadoras, ya que somos simultáneamente un espacio de congregacion de culturas y razas.

Compartimos un espacio geografico, pero, pregunta Julia, ¿compartimos un proyecto histórico? O somos una Babel donde las ideas no coinciden fácilmente desde nuestras diferencias lingüísticas, la anacronía de nuestros desarrollos económicos, las diferencias reales entre colonialismos, desde nuestro pasado, y nuestro porvenir?

Creo que para poder responder algunas de estas interrogantes sobre la cultura caribeña, o Babel, como la define, hay que recurrir a un concepto unificador que nos permita escrutinizar cada isla con un mismo metodo, que propongo sea el de Antonio Gramsci, sobre lo que es cultura.

La cultura, segun Gramsci es ideología, y esta la superestructura de ideas que genera la sociedad a partir de su conformacion social, expresada en el sistema de clases. La ideología se trasmite via los llamados agentes de socialización, a saber: la familia, la escuela, lasIglesias, los medios de comunicacion, la comunidad y fundamentalmente la lengua como expresión de realidad. Todos tienen como objetivo hacernos creer y aceptar que la realidad social como es es algo “natural”, cuasi “divino”, incambiable.

Para lograr la hegemonía cultural sobre las mayorias, el poder crea una direccion intelectual, que Gramsci define como “intelectuales orgánicos”. Por eso, afirma, toda organizacion política, con pretensión de cambiar o modificar el orden existente, tiene que crear una elite de intelectuales, especializada en la elaboracion conceptual y filosofica de un nuevo orden social.

Gramsci nos advierte: “Cualquier clase que pretenda la conquista de la hegemonía ideológica no puede no crear una nueva cultura que sea en si misma expression de un nuevo modo de ver y representar la realidad. Lo que se logra via la critica de la cultura presente, una critica militante no frigidamente estética”. Uno de los estudiosos mas lucidos de Gramsci en America Latina fue el educador brasilero Paulo Freire, quien escribió un libro fundamental que se llama PEDAGOGIA DEL OPRIMIDO, donde plantea que no hay opresión posible si el oprimido no internaliza al opresor, si no cree y assume sus postulados de realidad: el clasista, el racista y el sexista. Su método propone primero identificar a los agentes de socializacion para desglosarlos uno a uno con su carga de valores para la conformacion de la conciencia de opresores y oprimidos. Muchos de nuestros pensadores del Caribe, generalmente escritores, intentaron demitificar elementos especificos de la superestructura ideológica de nuestras sociedades. Martinica ha jugado un papel fundamental en ese proceso. Primero con el poeta Aime Cesaire, quien junto con el senegales Leopold Senghor fundo en 1933, en Paris, la revista El Estudiante Negro, primer órgano del movimiento conocido como “Negritud”, con la colaboracion del también martiniqueño Frantz Fanon, y fue instrumental en la emancipación politica de los africanos y las Antillas Menores, durante los años cuarenta y cincuenta.

Tambien de Martinica, el escritor Edouard Glissant, el mas importante teorico de la caribeñeidad del SigloVeinte, critica como reduccionista el concepto de negritud de Cesaire y funda el movimiento de LA CREDULIDAD. Implicito en el concepto Creolite esta su rechazo a la uniformizacion que necesita el opresor para poder encajar a los oprimidos en sus esquemas cognitivos. Su concepto del Caribe es la de un “bote abierto”, unico capaz de crear FORMAS DE MEMORIA, construidas en relación con los otros, (Poetica de Relacion) que puedan trascender nuestra no- historia(referida a la historia oficial). Tanto Cesaire, como Fanon, y Glissant son herederos de CLR James, de Trinidad, educador, historiador y pensador marxista, promotor del PANAMERICANISMO (1938). Y son también herederos de Marcus Garvey, nativo de Jamaica, Garvey fundó el Partido Político del Pueblo, y es mejor conocido por haber creado, en 1914, la Asociacion Mundial para la Mejora del Hombre Negro (UNIA). Su objetivo era “Unir a toda la gente de origen africano del mundo en un solo cuerpo para establecer un país y gobierno absolutamente propio”. Con esa filosofia viaja a USA donde funda el periódico Mundo Negro, crea la UNIA y una compañía de barcos llamada La Estrella Negra, para el transporte de los negros al Africa. Para ello visitó Haití, Jamaica, Costa Rica y hasta San Pedro de Macoris.

Curiosamente el Ku Kux Klan apoyo las ideas de Garvey, porque precisamenesu meta era expulsar a todos los negros de USA. Asi vemos como las limitacionesen el analisis ideologico, cuando se carece de un marco conceptual, impidieron que Garvey trascendiera lo geográfico para entender que en el Africa existen leyes de producción que generan y perpetuan la esclavitud, la de entonces y la moderna. A su modo, estos autores y líderes políticos fueron produciendo acercamientos a una teoría de la caribeñidad que les permitiera identificar las fuentes o razones de su opresion inmediata, de su encasillamiento en el engranaje social de la realidad colonial.

Derek Walcott, Premio Nobel de Trinidad (noten que no mencionó a Naipul, inglés de corazón), nos enseña la importancia de los mitos en la cultura caribeña (OMEROS), y a diferencia de Cesaire, James, o Glisant, nos habla de los aportes amerindios, africanos, europeos, a la riqueza cultural del Caribe.

Y, plantea que es precisamente en esa fragmentación de la identidad caribeña donde radican nuestra riqueza cultural y nuestro mayor desafío conceptual e ideológico, porque, ¿como se construye una identidad que ya no parte de los exclusivamente negro, como en Cesaire, o Garvey; o de lo criollo, como en Glisant, o de lo Panamericano como en James; del imposible retorno al Africa? Muchos, y muchas, “caribeñistas”Dominican@s, pasan por alto el hecho de que Carlos Marx paso 16

años de su vida en una biblioteca en Londres para escribir El Capital.

Y al ignorar este hecho menosprecian el papel delestudio, en su accionar cotidiano, la necesidad crear escuelas de pensamiento que partan del método Freiriano, que impidan repetir ad-infinitum las acciones que no nos ayudan a pensar.

Mientras eso hacemos, el sistema establecido capta y conforma nuevos intelectuales orgánicos que han de garantizar su permanencia, entendiendo la importancia de la investigacion y el estudio paraPREDECIR los modos del oprimido y captarlo antesde que devenga una amenaza a su hegemonía.”La originalidad del Fascismo, decía Gramsci, consiste en haber encontrado la forma adecuada deorganización de una clase, la pequeña burguesía, que siempre ha sido incapaz de tener una ideología adecuada”. Y, advierte, “La inercia de la oposición no fue capaz de crear alternativas para ese bloque social”.

Nuestro gran defensa consiste en la conformación de una intelectualidad capaz de demitificar los mecanismos culturales de dominación, y hacerlo,mientras enfrentamos la expresion concreta de lo mas atrasado ideológicamente de la Nación.Desarrollar un concepto de la caribeñidad, que tome en cuenta nuestra fragmentacion no ya como una Babel, sino como fuente de inexploradas posibilidades políticas es en la Dominicana actual, impostergable sobrevivencia