El gobierno no puede convertirse en un escollo para el deporte

 

Por Javier GuaníGorbea/Especialpara CLARIDAD

No cabe duda que el Covid-19 ha afectado la manera de vivir de todos(as) y que el deporte  sin duda  no ha sido la excepción, a nivel de Estados Unidos se preparan planes para reabrir los deportes de una manera segura que trate de mitigar la oportunidad de  mas contagios, teniendo en consideración que la salud de los atletas es la prioridad. Ya diferentes deportes como el boxeo, la NBA, el golf  y  el hockey  tienen sus fechas de comienzo, mientras deportes como el tenis de mesa y el  de cancha debaten cómo hacerlo de manera segura, mientras el béisbol está enfrascado en una lucha de salarios, que en mi opinión no tienen cabida en este momento pero eso es tema para otro escrito.

En Puerto  Rico la situación no es tan distinta a la del resto del mundo, en las próximas semanasse tendrán que tomar unas decisiones difíciles en cuanto a los torneos de Volibol Femenino y el Baloncesto Superior Nacional,  cuyos modelos económicos dependen de que haya público presente en las gradas  para que sean económicamente viables por lo que veo poco probable que aún con la realización de pruebas suficientes se puedan completar en este 2020. Habiendo dicho eso me ha llamado la atención la controversia surgida la pasada semana con los entrenamientos del  volibol de playa. Este es un deporte donde el contacto de personas  es casi nulo, solamente con la bola y la arena y donde no se requiere aglomeración de personas para que nuestras selecciones nacionales puedan practicarlo. En un momento donde se han flexibilizado las medidas y se ha empezado a permitir la práctica  de deportes que no requieran contacto físico, no hay una razón lógica para que el gobierno no le permita a las selecciones de playa realizar sus entrenamientos siempre y cuando cumplan con las reglamentaciones de distanciamiento social y de realización de pruebas. Me  preocupa que el Departamento de Recreación de Deportes (DRD) amenace con multas y acción legal a un deporte que no representa peligro de contagio. No olvidemos que ese equipo en ambas ramas está intentando obtener las participaciones internacionales suficientes  para acumular puntos y aspirar a una clasificación olímpica en Tokio 2021. El gobierno que ya había arrastrado los pies en el tema del deporte pues ni siquiera lo mencionó las primeras ocho semanas de la cuarentena(hasta que el COPUR se les adelantóy  propuso como alternativa el uso del Albergue Olímpico para que los atletas pudieran tener donde entrenar en un ambiente seguro) tiene que ser un facilitador en estos tiempos pues recordemos que todos los atletas sin importar la disciplina se han visto afectados al igual que todos los demás. Es responsabilidad de la agencia que representa  el deporte ser una mano amiga en  momentos de crisis como los que vivimos.

Nadie está  pidiendo que abran los deportes colectivos todavía, eso sería irresponsable pero no permitirle a una selección de playa entrenar es un capricho como muchos otros que ha tenido este gobierno  durante la pandemia.

Ojaláy este asunto  se resuelva pronto y no se use al deporte como rehén, cosa que desgraciadamente se ha hecho en el pasado con situaciones políticas y de otra índole que no vienen al caso. Todos queremos velar por la salud de nuestros atletas pero hay una nueva realidad y hay que enfrentarla. Aún en la adversidades que el COVID-19 representa,  nuestros atletas tienen derecho de ganarse la vida y  luchar por el sueño de ir a  unos Juegos Olímpicos  y nuestra delegación merece tener la oportunidad de competir en igualdad de condiciones con los demás países del mundo.