En Busca de una Estrella

Por Juan Mari Brás, Especial para Claridad

Así hemos titulado el primer volúmen de la antología del pensamiento independentista en Puerto Rico que ya, por fin, está en circulación, publicado por la Editorial Causa Común (Proyecto Educativo Puertorriqueño). Como compílador de los materiales incluídos, buscaba dos objetivos fundamentales: 1) demostrar la continuidad de nuestra lucha, de mayor antigüedad en nuestra historia que el autonomismo y el anexionismo, que son las que pretenden representar al presente las grandes mayorías del pueblo y 2) señalar que, más allá de las divergencias de toda índole que mantiene al independentismo en una dispersión organizativa muy peligrosa, hay un denominador común que es la base racional para aspirar a que se de un proceso unitario eficaz y victorioso. Para hacerlo patente, aprovecho este espacio para citar algunos párrafos de varios de los autores contemporáneos incluídos en el libro:

1) El último de los que incluímos es quizás el más relevante de todos, porque es el que puso la acción donde puso la palabra, en más de un sentido, por lo cuál lo considero continuador, en el siglo XXI, de la línea revolucionaria Betancina y Albizuista. Recomiendo la lectura de todo su escrito aquí incluído, respondiendo a una petición del compilador. Incluyo aquí solo un pequeño fragmento, suficiente para dar fe de lo que he señalado como segundo propósito de la antología.

Filiberto Ojeda Ríos:

“Sabemos que nuestro proceso tiene que marchar al paso que nos permite nuestra capacidad para resistir las embestidas de los colonialistas, eso lo hemos aprendido de nuestros errores del pasado. Igualmente sabemos que el apoyo de nuestro pueblo es imperativo para lograr un ascenso del trabajo revolucionario, en todos sus niveles y nuestra práctica ya ha demostrado que ese apoyo se puede ir logrando, de manera clandestina, silenciosa y muy disciplinada.

“El Ejército Popular Boricua-Macheteros- instrumentamos nuestra concepción de lucha siempre colocando como principio fundamental la unidad de nuestro pueblo independentista. Consideramos esa unidad como factor imprescindible para la conquista de nuestros objetivos. No se trata de una unidad acordada o negociada con los diversos sectores de la lucha patriótica existentes en nuestro país. Tal unidad, todos sabemos que es imposible bajo las actuales condiciones. No obstante, habremos de apoyar toda gestión política de masas que no entre en contradicción con nuestras aspiraciones independentistas, y que sea de contenido social beneficioso para el pueblo; que esté orientada hacia la preservación de nuestro ambiente, que mejore las condiciones de vida de los trabajadores, en fin la calidad de vida integral de nuestro pueblo.”

 Penúltimos en el libro porque reflejan acontecimientos de reciente realización, en el ámbito internacional, aparecen dos discursos: uno pronunciado por el autor en la Catorceaba Cumbre de los Países No Alineados, celebrada en La Habana el 16 de septiembre de 2006, y otro por Rubén Berríos Martínez ante el Congreso por la Independencia de Puerto Rico el 18 de noviembre de 2006 en Panamá. Debo específicar que incluyo el discurso que me tocó pronunciar en La Habana a los No Alineados porque el evento fue uno de gran alcance, al que asistieron 118 jefes de estado y gobierno o sus representantes y, además, porque nuestra ponencia fue avalada y aprobada por una delegación amplia que incluía representantes del MINH, el Comité de Puerto Rico en la ONU y el movimiento del Perímetro que se organizó a raíz del asesinato de Filiberto en Hormigueros, entre otros. Similar criterio debe aplicarse al congreso celebrado en Panamá y el discurso allí del compañero presidente del PIP.

Discurso de JMB ante los No Alineados (fragmento):

“En Puerto Rico se realiza constantemente el horrendo crimen del colonialismo por parte del gobierno de Estados Unidos y sus agencias represivas. En las últimas décadas del siglo XX, bajo el dominio de la Marina de Guerra de Estados Unidos, se han violado todos los derechos humanos fundamentales de los puertorriqueños.”

“Cuando finalmente, tras más de sesenta años de luchas, obtuvimos la victoria de sacar a las fuerzas armadas tradicionales del suelo borincano, ahora se lleva a cabo una nueva variante del control y dominio militar de Puerto Rico por nuestros invasores. Es la instalación en nuestros puertos, aeropuertos y costas del llamado Departamento de Seguridad Interna de Estados Unidos (United States Department of Homeland Security). Esta es una nueva rama de las fuerzas armadas norteamericanas. Al ubicarnos dentro de la jurisdicción del llamado Homeland Security nos incrustan por puro artificio sostenido por la fuerza bruta dentro de lo que ellos califican como seguridad interna, a pesar de que la jurisprudencia y la realidad sociológica y política de la nación estadounidense han mantenido a lo largo de más de un siglo que Puerto Rico no es ni ha sido nunca parte de Estados Unidos.

“Para dilucidar finalmente cuales son los derechos nacionales de Puerto Rico, luego de 35 años de examen de nuestro caso y 25 resoluciones y decisiones aprobadas por el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, es que dicho comité ha recomendado reiteradamente que la Asamblea General de la organización internacional incluya como tema separado en su sesión ordinaria la cuestión de Puerto Rico. Esa propuesta fue avalada positivamente ante el comité especial de las Naciones Unidas por partidos y organizaciones que representan diversos puntos de vista sobre la solución del problema colonial nuestro y han coincidido en ese reclamo urgente. Así lo expresó el Comité Especial haciéndose eco del consenso puertorriqueño. Esperamos que la propuesta sea avalada también por el Congreso por la Descolonización y la Independencia de Puerto Rico a celebrarse en la Ciudad de Panamá en noviembre y en el cual participará Don Martín Torrijos, Presidente de la República de Panamá, quien participa también en esta conferencia cumbre.”

Discurso de RBM en el Congreso celebrado en Panamá (fragmento):

“Porque, cuando se deja a un lado coyuntural, lo pasajero, y vemos la historia desde la cúspide de los siglos, Nuestra América, la sufrida, es una sola patria; por donde va uno vamos todos. Tan libre será la América Latina y el Caribe como libre sea Puerto Rico. La historia del siglo XX ha sido la de variaciones sobre el tema de la dependencia. Puerto Rico es solo un caso extremo.”

“Constituye una afrenta a Nuestra América y a la Democracia que a la altura del siglo XXI Puerto Rico sea la última gran colonia que queda en el mundo. La democracia y el colonialismo son antagónicos e incompatibles. No puede haber democracia cuando las leyes básicas, y la vida misma de un país, son determinadas por un país extranjero. Una colonia democrática es un absurdo, una contradicción en sí misma. Una colonia democrática no es otra cosa que una jaula de oropel.”

“Ha llegado el momento de la independencia de Puerto Rico. La soberanía nacional de mi patria, que hasta ayer no era para muchos mas que un reclamo de principios, se convierte hoy en una necesidad imperiosa, en una demanda necesaria para dar a respetar a nuestro continente. De eso se trata este Congreso.”

Antes, el patriota e ilustre abogado de causas Juan Santiago Nieves, nos ofrece un ensayo sobre el tema “La Lucha por la Independencia y la Asamblea Constituyente”. De él tomamos breves fragmentos:

“Puerto Rico es una persona de derecho. Nos toca a los puertorriqueños organizar inmediatamente la persona jurídica nacional y esta tiene que ser en virtud de una Convención Constituyente… Nunca llegaremos a merecer el respeto de un pueblo libre como el americano si seguimos pidiendo qué debe hacerse con nosotros.  …la soberanía nacional es la creadora…. No hay otro camino para salir de esta situación que la celebración inmediata de la Convención Constituyente de Puerto Rico y hasta tanto no se celebre, se estará retardando la liquidación del régimen norteamericano en Puerto Rico. Hay que empezar por donde hay que empezar y es con la organización inmediata de la soberanía de Puerto Rico a través de la Convención Constituyente.” (Todo lo citado lo basa Juan Santiago en Hostos y Albizu Campos.)

Hay muchos otros escritores, incluso de autores contemporáneo(a)s, que valen la pena que todos lean en su totalidad. No sigo citando más fragmentos porque se me acabó el espacio. Confío, sin embargo, que  mis lectores lo lean en el libro que ya anda circulando por CLARI tienda y varias librerías.

La unidad del patriotismo boricua sigue siendo esencial, sin negar la diversidad organizativa y téctica. Sin ella, como bien lo señala Filiberto, nuestro héroe del siglo XXI, no puede haber victoria. La independencia la ha de hacer el pueblo en el pleno desarrollo de su conciencia colectiva.