Entrevista a Carlos Gallisá: La realidad dispersa: el reto de CLARIDAD

Por Iván Figueroa Luciano/En Rojo

Dentro de la más grande diversidad en la historia del independentismo y frente a la crisis más profunda por la que atraviesa la colonia en todos sus órdenes, CLARIDAD enfrenta un reto enorme: reflejar la transparencia de una lucha heterogénea y su necesidad, cuestionada y atacada por todos los medios. Con altas y bajas, logros y deficiencias, el periódico cumple 35 años. Carlos Gallisá habla de todo lo que le ha tocado, bueno y malo, pero más importante aún, de todo lo que queda por hacer.

En Rojo: ¿Podrías trazar una panorámica sobre el estado en que encuentras el periódico? ¿Cómo tú lo percibes en ese momento, tanto en términos editoriales como económicos, y qué transformación, si alguna, se ha dado desde entonces?

Carlos Gallisá: Bueno, yo creo que hay que empezar por señalar que CLARIDAD surge como parte de un proyecto político. Esto no es un proyecto periodístico aislado de una lucha. Surge como un vocero de una organización en su lucha por la independencia y, claramente, como tiene una vinculación con ese movimiento político, ha fluctuado a lo largo de su vida al ritmo en que ha fluctuado el movimiento de la lucha por la independencia. Cuando decimos fluctuado, me refiero desde el contenido mismo del periódico hasta su distribución. Por ejemplo, en una época en que la organización política tenía una gran fuerza organizativa, por la vía partidaria se repartía o distribuía el 80 u 85% del periódico. En la medida en que esa organización se ha ido debilitando y se han abierto unos espacios nuevos en la vía comercial ahora tenemos un periódico que el 60% se distribuye por la vía comercial. Y yo creo que va a seguir aumentando. Eso es positivo, porque entonces la venta del periódico no fluctúa con las alzas y bajas de la organización política. Tiene una estabilidad mayor.

Eso implica otra cosa, el hecho de que CLARIDAD se ha agenciado otro espacio. Ganar un espacio en la distribución comercial no se da fortuitamente…

No, claro que no. Eso es un espacio que se gana después de grandes batallas. Antes, vender CLARIDAD en la calle de por sí era un problema. Recuerdo unos años en que los que vendíamos CLARIDAD en la calle teníamos que ir con tubos y palos para enfrentarse a agresiones de la policía, esos son los años de la División de Inteligencia de la Policía. Yo te diría que en este último tercio de la vida de CLARIDAD, donde yo he tenido la responsabilidad, digamos, máxima, se ha abierto un espacio comercial. No porque haya habido cambios grandes en la visión respecto a CLARIDAD, sino porque ha habido una necesidad de parte de unos comercios por vender un periódico que mucha gente lo está pidiendo en sus visitas a ese comercio, lo que quiere decir que se ha dado también un cambio de actitud respecto al periódico de parte del público, aunque todavía queda mucho prejuicio y toda esa visión de criminalización del independentismo. De manera que el periódico ha fluctuado con la organización política y con la realidad de la lucha por la independencia. Yo te diría que el periódico que se está haciendo hoy, en su contenido, estilo de decir la cosas, lo que subraya, sus énfasis, el tono y demás es distinto al periódico de hace quince años, que era más agresivo, más combativo y hasta un poco beligerante.

Existe un debate sobre dónde debe estar el énfasis, en la noticia o en el análisis, que no solamente se da sobre el periódico, se da también en discusiones sobre el En Rojo. Hay quienes inclinan la balanza hacia un periódico más noticioso, mientras otros entienden que el análisis y la investigación es lo que ha distinguido al periódico.

Yo creo que ha habido siempre una discusión en el periódico sobre ese balance entre lo noticioso y lo analítico. Nosotros hicimos una encuesta hace unos cinco años, ahora tenemos los preliminares de la última, y entre esas dos hace unos meses se hicieron unas entrevistas a grupos de discusión. Lo que se refleja en esos tres estudios es que, mayoritariamente, los lectores de CLARIDAD buscan más la interpretación de la noticia, el análisis de la noticia, que la noticia misma. Algunos dicen, bueno, la noticia la vemos en El Nuevo Día, en la radio, en la televisión, pero buscamos a CLARIDAD para ver detrás de la noticia qué hay. Ese análisis me parece que es lo que ofrece CLARIDAD, que no ofrece nadie más en el mercado noticioso del país. Ahora bien, la noticia tiene que haberla siempre, no puede ser entonces un periódico exclusivamente de análisis, tiene que haber la noticia. La noticia vende el periódico también, pero en el destaque final yo creo que el lector busca más el análisis que la noticia. Por otro lado, el análisis que aparece en CLARIDAD de la realidad puertorriqueña se diferencia de lo que era CLARIDAD en los primeros años, cuando era el vocero de una organización política. Ahora no es, desde hace algunos años, ni el vocero del Partido Socialista ni del Nuevo Movimiento Independentista. El análisis que se recoge se da desde distintas perspectivas de la lucha por la independencia. En ese sentido, hay una diversidad mayor de análisis y a veces hasta análisis encontrados sobre una misma situación. Eso enriquece el periódico, le da una apertura mayor de distintas visiones.

Partiendo de la realidad de que el independentismo es tan diverso… y disperso.

Sí. Frente a un independentismo tan disperso, donde hay tantas visiones, concepciones de lucha, distintas posturas frente a problemas esenciales del país, CLARIDAD tiene que recoger todo eso, y ese es el gran cambio de CLARIDAD en el último tercio de vida.

Entrando más en detalles, como director en propiedad y ,antes, siendo Secretario General del PSP, ¿qué transformaciones, si alguna, se han dado en el periodista, en el concepto del periodismo? Se discute mucho sobre la ética periodística, sobre modos de hacer periodismo, convenciones periodísticas, etc. En el país no existía una escuela de periodismo y ahora la hay. Por ejemplo, sí ha existido periodismo de todas clases. ¿Cómo encaja CLARIDAD dentro de esa historia del periodismo que quizás no se ha hecho todavía, teniendo en cuenta sus componentes, la gente que lo hace?

Antes los que escribían en CLARIDAD, los periodistas, eran militantes, eran cuadros políticos que empezaron dentro de sus responsabilidades políticas a tener que hacer un periódico y se hicieron periodistas a la brava, en la práctica misma. Muchos de ellos están en la prensa comercial y han sido exitosos en distintos medios. Igualmente los artistas gráficos que ha tenido CLARIDAD hoy están en agencias de publicidad o en otros periódicos. En los últimos años ha sido al revés, han ingresado a las filas de la redacción de CLARIDAD, compañeros y compañeras que han estudiado periodismo y que vienen de la Escuela de Comunicación de la Universidad. Empiezan como periodistas y se van formando en términos políticos. Eso ha sido un cambio que se ha reflejado en las páginas editoriales de CLARIDAD, en la forma de decir las cosas, en la forma de presentar la noticia y demás. Pero yo creo que CLARIDAD ha dejado una huella en el periodismo puertorriqueño. Por ejemplo, somos el primer medio noticioso aquí que empieza a hacer la denuncia abierta el señalamiento de la corrupción, señalando la gente con nombre y apellido, de la corrupción policíaca, la corrupción gubernamental, etc. Yo creo que CLARIDAD, obligó a los medios noticiosos de hoy a ir a ese tipo de periodismo, un periodismo más agresivo, de denuncia, de acusación directa.

También en el periodismo radial y de televisión.

Sí, en el radial como en el de televisión. Por eso es que algunos dicen que CLARIDAD ha perdido el comando de ese tipo de denuncia. Pero es que ya los otros medios se atreven hacerlo.Antes, CLARIDAD era el único que se atrevía, y yo creo que eso ha sido una influencia muy positiva en el periodismo puertorriqueño. Sucede también que como salimos una vez a la semana, a veces ya la noticia se ha rega’o por todas la partes del país, lo que falta entonces, es el enfoque desde una perspectiva nueva o buscar dentro de esa noticia el análisis.

¿Exige entonces más desarrollo?

Nos obliga a trabajar más, a tener un periodismo más desarrollado en términos intelectuales, periodísticos, políticos…

…Porque hay otra gente haciendo lo mismo por ahí.

Exactamente. La competencia la hay ahora; antes no la había en ese tipo de periodismo.

A partir de ese cambio que tú dices que se ha dado en el último tercio, en donde entramos en más competencia, la gente va a esperar más de nosotros. Ante ese reto, cuáles podrían ser las proyecciones, sin perder nunca de perspectiva no solamente esta competencia en el análisis más agresivo y en la denuncia, en el periodismo más agresivo que otros ya comparten, sino tomando en cuenta nuestra posición como periódico independentista, que es lo nos distingue de los demás medios de información.

CLARIDAD tiene unos retos formidables en el futuro. Yo creo que tiene que aspirar a ser una lectura necesaria para todo aquel que quiera entender la realidad puertorriqueña. Que compre un diario, que vea la televisión, que oiga la radio, pero que necesite a CLARIDAD para el análisis de la noticia, para el análisis de la realidad; que necesite a CLARIDAD para la referencia histórica. Ese es el gran reto que tiene. Y tenemos ese reto no tan solo en la parte editorial, tenemos ese reto en la parte gráfica. Nuestra portada tiene que ser a todo color, tiene que tener un atractivo, no podemos dejar caer la parte gráfica del periódico. Por eso que estamos ahora ensayando un nuevo formato que yo creo que debe salir en julio

El suplemento En Rojo se funda en el 1974 y con el pasar de los años se ha convertido en uno de los atractivos más grandes del periódico. ¿Qué piensas al respecto?

Difícilmente tengamos en Puerto Rico un suplemento cultural de la calidad que tiene el “En Rojo”. Hay que seguir reforzándolo con más y mejores colaboradores. Hay unas cosas que tienden a limitar en los demás periódicos, artículos largos de fondo. Difícilmente a ti te publiquen en El Nuevo Día algo de más de una página; es difícil una página, dos páginas es casi imposible, eso lo dejan para las traducciones del New York Times o de escritores latinoamericanos. Bueno, pues CLARIDAD les ofrece a los escritores puertorriqueños un espacio que no les ofrece ningún otro para ir con artículos de fondo.

El En Rojo además es un espacio para ver a los artistas populares de otra manera. En Rojo puede contar en algunos momentos con ese balance perfecto de tener intelectuales de mucho peso y capacidad y a la misma vez darle una cobertura a un artista como Roberto Rohena y Andy Montañez, desde otra perspectiva, diferente a como lo puede hacer otro periódico.

Cierto, y también es un espacio donde escritores jóvenes, poetas jóvenes, que les es muy difícil abrirse paso en otras publicaciones, presentan sus trabajos, al igual que otros trabajos en otras áreas del quehacer cultural.

Hablemos de otra dimensión del periódico, una que tiene que ver con sus postulados ideológicos. ¿Es CLARIDAD solo para los independentistas o debe también aspirar a llegar a un lector más diverso en términos ideológicos?

Yo creo que CLARIDAD tiene que ser un periódico, en su esencia, de afirmación nacional, exaltar la nacionalidad puertorriqueña y, dentro de esa concepción de afirmación nacional, sus páginas se tienen que abrir a gente no independentista que coincida en la defensa de la cultura, del idioma y de todo lo que sean los valores puertorriqueños. Abrir sus páginas a lo que se podría llamar autonomista o cualquier otro puertorriqueño que coincida en la afirmación nacional. Actitudes puertorriqueñistas. Ahora, no se puede tampoco pensar en CLARIDAD como un periódico puertorriqueñista y punto. No puede ser esa la función de CLARIDAD. CLARIDAD es el periódico de la independencia. Claro, como periódico de la independencia recoge expresiones de afirmación nacional que no necesariamente tienen que estar encajadas en un momento dado con una visión de lucha del independentismo. Nosotros creemos en la amplitud del periódico, que sea un periódico de debate, donde se genere un debate. Que levante una conciencia en todo puertorriqueño de una comprensión mayor de todos sus problemas, de su futuro, del proyecto histórico que debe tener Puerto Rico, y en eso yo creo que hemos ido caminando y acercándonos a esos estilos.

Podemos acercar ese dato, el dato con el cual comenzamos, que fue el de la amplitud en el sector comercial de su distribución, podemos enlazar ambas cosas quizás como un logro no realizado en su totalidad o por lo menos al cual se aspira.

En eso yo creo que hay que ser muy claro. CLARIDAD, a diferencia de otros periódicos, no está escondiendo su parcialidad: nosotros somos parciales a favor de al independencia y a favor de los trabajadores contra el capital. Pero tenemos que ser objetivos en el análisis, en la noticia y lo demás. El Nuevo Día es parcial a favor de la estadidad y de la anexión de Puerto Rico, pero quiere presentarse como imparcial y ahí es que cae en las contradicciones, en las falsedades y en la hipocresía. Ningún periódico es imparcial, ni aun el que se llamaba El Imparcial, que era un periódico a favor de la independencia de Puerto Rico. El periódico comercial refleja la posición del dueño del periódico o de sus directores o de sus accionistas mayoritarios y va a reflejar esas posiciones ideológicas. No podemos esperar que en El Nuevo Día haya un titular de portada a favor de los obreros y de mayor salario a los trabajadores puertorriqueños o de exigencias de mayor legislación protectora para los trabajadores, porque eso es contrario a los intereses del dueño del periódico, que es un capitalista, que es un patrono que quiere darles a los trabajadores lo menos posible. Por lo tanto, su periódico no va a levantar una conciencia obrera en este país. CLARIDAD responde a esa realidad y a esa parte de la lucha del pueblo puertorriqueño, de su proyecto por la independencia.

Si reflejamos esa diversidad, ¿No debería ser CLARIDAD –o quizás lo sea– esa piedra angular donde puedan coincidir un montón de gente diversa?

Hay miles y miles de independentistas que viven en los Estados Unidos, y los tenemos aquí, en las colectas, en los escritos, en todo. Ahora mismo en esta última colecta, para mí ha sido sorprendente el número de contribuciones de puertorriqueños en Estados Unidos, gente desde Wyoming hasta Colorado. Para el independentista que está fuera de Puerto Rico su vínculo con la lucha de independencia es CLARIDAD. Por eso es que en las suscripciones que nosotros tenemos, la inmensa mayoría son del exterior. Ese es el vínculo que tiene un puertorriqueño independentista que está por allá arriba, por Albany, en Nueva York, y a lo mejor allí está con cinco o diez puertorriqueños en una comunidad nada más y su vínculo con la lucha es CLARIDAD. Esa función no se puede menospreciar, para que esa dispersión tenga alguna coherencia básica en la lucha de independencia. Yo no creo que tampoco se puede menospreciar el papel que ha jugado CLARIDAD para organizar políticamente y mantener unos organismos políticos funcionando. Yo te diría que con excepción de unos pocos, el 99% del independentismo respalda a CLARIDAD. Ese 1% que no lo respalda es el más sectario, por consideraciones personalistas, y tú lo notas, que le importa muy poco mandar cinco o diez pesos en una colecta, contribuir con esto o con lo otro, porque sencillamente se desprende, se aleja; pero es el 1% del independentismo. CLARIDAD recoge en la lucha independentista un consenso de que es un periódico que se necesita para esta lucha, de que tiene un espacio en esta lucha y de que hay que apoyarlo. Ese independentismo de todos lados es el que hace posible una colecta de 30 o 35 mil pesos, como lo hemos tenido este año.

El Festival de apoyo a CLARIDAD prueba eso en alguna medida.

El Festival de CLARIDAD es un festival patrocinado por independentistas de todas clases. Es un punto de reunión, de cooperación, de solidaridad, de apoyo. Así que este periódico de treinta y cinco años es unos de los logros mayores que ha tenido la lucha de independencia.

¿Qué deficiencias tiene el periódico en este momento?

Yo creo que CLARIDAD tiene que mejorar en todos los aspectos. Todavía está lejos de ser el semanario que uno concibe como un gran semanario. En el aspecto editorial yo creo que hay que recorrer más trecho investigativo, estamos un poco atrás en ese periodismo investigativo. Tiene que recoger en sus páginas algo más de historia de economía, ampliar su gama de colaboradores. Tiene que mantener una estabilidad mayor en su calidad periodística; no hemos alcanzado un nivel donde lo hayamos mantenido o una línea ascendente. Hemos mejorado en las condiciones de trabajo que permiten una estabilidad, y eso se refleja en la calidad de trabajo. Pero todavía tenemos que recorrer un trecho grande para alcanzar una calidad y que podamos sentirnos complacidos. Además, antes las líneas estaban bien trazadas. Luego de lo de las carpetas muchos piensan que es más fácil. Todo lo contrario, ahora es más difícil pues la realidad es mucho más compleja y requiere más que nunca de un análisis más abarcador que pueda hilar con precisión.

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