Es más difícil para los niños de Educación Especial 

 

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD 

gvazquez@claridadpuertorico.com 

El Departamento de Educación (DE) presentó recientemente una propuesta para ofrecer terapias a distancia a los estudiantes que forman parte del Programa de Educación Especial. A partir de esta propuesta se presentan dos posibles escenarios que preocupan a padres y madres con niños de diversidad funcional. Primero, que el modelo virtual venga a sustituir las terapias presenciales; y segundo, que se vea en esto una oportunidad para generar ahorros. 

Para la mayoría de estos padres y madres es difícil explicarles a sus hijos lo que está pasando. Los niños de diversidad funcional dependen mucho de sus rutinas y al no tener los servicios que acostumbran la situación se torna más compleja.

“Nosotros los padres los amamos y podemos ser un instrumento de apoyo, pero no somos especialistas, ni somos maestros”, puntualizó Jinnette Morales, portavoz del Movimiento por la Niñez y la Educación Pública (MPNEP). 

Aunque no descartó el P. de la C. 2458, Ley para Regular la Ciberterapia en Puerto Rico, como alternativa, Morales detalló que su preocupación al respecto es que se busque equiparar la asesoría cibernética al concepto terapia. La portavoz propuso que se cambie el nombre por Modelo Consultivo Colaborativo. 

“Aunque el proyecto propuesto explica claramente que es solo por periodos de emergencia, nos preocupa que empresas especializadas en estos conceptos pretendan implementar esta metodología, que pudiera resultar una tentación para abaratar costos y sacrificar la calidad que ofrece una terapia presencial. Sabemos que no es su intención, por eso confiamos en que pueda valorar esta preocupación”, reza una carta del MPNEP dirigida a Rafael June Rivera, presidente Comisión de Educación Especial. La carta no ha sido contestada. 

El DE ha implementado unos módulos que la comunidad escolar en general ha criticado por ser poco eficientes y por excesivos en términos de trabajo, lo que no es cónsono con la emergencia. Los módulos para los niños de diversidad funcional son distintos a los que les fueron ordenados a los de corriente regular, pero presentan los mismos problemas. 

“Para que estos niños puedan asimilar el contenido en los módulos necesitan mucha ayuda, especialmente en el área terapéutica, herramientas que les permitan entender esa información. Eso no lo traen los módulos”, sostuvo Morales. 

“Es bien difícil llevar el ritmo de lo que están enviando sin tener el apoyo de un maestro de Salón Recurso. En unas circunstancias donde los niños no tienen ese apoyo del maestro ni sus servicios relacionados, están dependiendo solamente de mamá o de papá”, añadió.

El impacto de los huracanes Irma y María, el cierre de escuelas, los sismos, el coronavirus, han sido retos impactantes para uno de los sectores más vulnerables del país. A eso se suma la crisis económica y las medidas de austeridad impuestas por la Junta de Control Fiscal (JCF). En el presupuesto autorizado por ese ente dictatorial no se incluyeron los servicios directos al estudiante, entre otras partidas. Le toca al DE identificar tales fondos. En lo que respecta al Programa de Educación Especial no se sabe si tenga presupuesto suficiente para completar el año escolar que termina el próximo 30 de junio del 2020. 

Reglamento Operacional

En febrero 26 se aprobó el Reglamento Operacional del Procedimiento de Remedio Provisional, que fue registrado en el Departamento de Estado. Esta medida, denunció el representante Rafael June Rivera Ortega, recorta beneficios a los estudiantes de Educación Especial. Rivera pidió a la gobernadora aclarar si su política pública y plan de gobierno es cuadrar el presupuesto limitando el acceso a los servicios de esta población. 

Según dijo el presidente de la Comisión de Educación Especial y Personas con Discapacidad, a principios de marzo, dicho proyecto presenta serias limitaciones educativas para los niños y niñas que participan del Programa de Educación Especial, como las evaluaciones iniciales, reevaluaciones, terapias y evaluaciones de asistencia tecnológica, la compra de servicios de enfermería y asistentes de servicio. Además, deja fuera la compra de servicios de transportación y de equipo de asistencia tecnológica, como los libros de braille y de letra agrandada para personas ciegas o parcialmente ciegas,  y el pago de becas de transportación, entre otros.

El representante reveló que para la aprobación del proyecto no se cumplió con el debido proceso de vistas públicas.