Escogido de filmes para nuestros tiempos: acción y drama en el pasado

 

Por María Cristina/En Rojo

Como en cable—y no tan cable—están presentado filmes de un pasado para algunos remoto (a menos que sea seguidor de American Movie Classics o Turner Classic Movies), comento tres filmes de las décadas de 1960, 1970 y 1980, además el filme que se convirtió en secuelas y cada uno resultó en un rotundo éxito de taquilla y de “cult followers”: Bourne.

 

Bullitt(Peter Yates, 1968)

La seriedad—casi cara de palo—y la penetrante mirada de Steve McQueen como el detective Frank Bullitt es lo que prevalece en esta historia que apenas dura dos días y gira alrededor de la vigilancia que exige el Senador Walter Chalmers para un presunto informante de la mafia, Johnny Ross, quien atestiguará el lunes. Desde el principio la fricción entre Chalmers (Robert Vaughn) y Bullitt es lo que define las acciones que van desde una emboscada hasta enviar a la morgue a un John Doe para tener tiempo para investigar y aprehender a los verdaderos culpables. Bullitt y Chalmers sostendrán una lucha de clases entre un político poderoso acostumbrado a que le obedezcan en todo y un detective que conoce la calle y el comportamiento criminal. Bullitt no tiene tiempo para hablar por hablar porque es un hombre que actúa sin perder tiempo. La violencia no lo detiene en sus investigaciones y se lleva a cualquiera por delante que pueda entorpecerlo. Eso incluye a su pareja, Cathy (Jacqueline Bisset), que desconoce el mundo violento en que se mueve Bullitt. Y, por supuesto, ver Bullitt por la persecución en el Mustang subiendo y bajando por las calles de San Francisco. Ganó el Oscar de 1969 por Mejor Edición.

 

 The French Connection(William Friedkin, 1971)

En otra historia de detectives, el Jimmy ‘Popeye’ Doyle de Gene Hackman es el opuesto de Bullitt. Doyle necesita hablar constantemente y moverse agresivamente para desplegar su poder en las calles. Adscrito a la División de Narcóticos, esto incluye usar fuerza excesiva y tener como blanco a latinos y negros en la ciudad de Nueva York. No le importa emborracharse e insultar a los que estén a su alrededor sin importar lo ofensivo que pueda ser. Todo esto no le quita que es uno de los mejores detectives para cualquier tipo de investigación. En este caso, Doyle y su compañero Buddy Russo (Roy Scheider) convencen a su jefe de asignarle un caso grande de traficantes muy poderosos que traen heroína de Francia. Tres escenas que son una experiencia iluminadora son: Doyle y su equipo vigilando a Alain Charnier (Fernando Rey) mientras éste almuerza en un lujoso restaurante y los policías se congelan en la acera de enfrente; el juego de entrar y salir de los vagones del tren entre Charnier y Doyle; la persecución en auto de Doyle en su empeño de llegar a la próxima estación del tren antes que el manejador/guardaespalda de Charnier, Pierre Nicoli, quien ha sembrado el pánico en el metro.

Fort Apache: The Bronx(Daniel Petrie, 1981)

Este drama policiaco tiene como centro el Sur del Bronx en la década de 1970, una sección de NY empobrecida, con una población mayoritariamente puertorriqueña y afroamericana. Crímenes de todo tipo abundan y las tensiones entre los agentes de la policía, mayoritariamente blancos, y la población es la orden del día. Algunos agentes como Joseph V. Murphy (excelente actuación de Paul Newman) y Andrew Corelli (Ken Whal), que conocen muy bien el territorio, saben cuándo apretar y cuándo hacerse de la vista larga. Otros como el recién designado capitán, Dennis Connolly (el incomparable activista Ed Asner), creen en ejercer mano dura y el tratar a todos los que no son como ellos—de descendientes irlandeses e italianos—como criminales sin derecho de defenderse. Se presenta el abuso, la corrupción, el discrimen y prejuicio dentro del precinto y la impotencia de parte de agentes como Murphy de detenerlo. Pam Grier sobresale en sus muy breves escenas como la prostituta que lo sabe todo y no dice nada. Cuando se estrenó en Nueva York, hubo protestas de parte de las comunidades presentadas como delincuentes sin posibilidad de cambio.

The Bourne Identity(Doug Liman, 2002); The Bourne Supremacy(Paul Greengrass, 2004); The Bourne Ultimatum(Greengrass 2007); Jason Bourne(Greengrass, 2016)

Incluyo cuatro de los cinco filmes basados en el personaje creado por Robert Ludlum porque son estos los que protagoniza Matt Damon como Jason Bourne y son los que desarrollan las historias de su enfrentamiento con “el lado oscuro” de la C.I.A. que en este caso son los proyectos ‘Treadstone’ y luego ‘Blackbriar’. Lo que se creyó que iba a ser solo un filme de acción, resultó en las secuelas más exitosas de la década, a tal punto que el público esperó nueve años para el último capítulo de la historia que otro gran éxito, aunque la crítica no quiso ponerlo al nivel de los anteriores. En 2019 USA desarrolló una serie para cable, “Treadstone”, que para mi, resultó desorganizada y poco entendible al tratar de unir historias disímiles en tiempo y geografías. Sin duda, Damon ha desarrollado su personaje desde el primer Bourne como un súper agente especial que cumple órdenes ciegamente, tiene todas las destrezas necesarias para sobrevivir en cualquier circunstancia, la inteligencia para casi de inmediato evaluar una situación peligrosa y cambiar estrategias para derrotar lo que percibe como peligroso. Pero lo que Damon desarrolla a través de sus nuevas experiencias, sus flashes de memoria, contacto con extraños que no son una amenaza es la capacidad de sentir, despertar emociones que le parecen ajenas o tan lejanas que ya no las recuerda. A través de los cuatro filmes tendrá opositores formidables por el poder que ostentan ya que todos son agentes de la Agencia o políticos activos en el gobierno: Conklin (Chris Cooper), W. Abbott (Brian Cox), N. Vosen (David Strathaim), R. Dewey (Tommy Lee Jones) y dos mujeres poderosas que logran acercarse a Bourne con agendas muy diferentes: Pamela Landy (Joan Allen) y Heather Lee (Alicia Vikander). También aparecen muy fugaces mujeres que despiertan las emociones olvidadas: Marie (la maravillosa Franka Potente) y Nicky Parsons (Julia Stiles) quien es la constante en todos los filmes. Y para maravillarnos aún más, la trama nos pasea por el mundo: Italia, Suiza, Grecia, París, Praga, Goa, Nápoles, Múnich, Berlín, Moscú, Turín, Londres, Madrid, Tánger, Atenas, Las Vegas y Nueva York. Ni los Mission Impossiblespueden competir con esta geografía.