Escogido de filmes para nuestros tiempos: vidas de mujeres actoras

 

Por María Cristina/En Rojo

 

Presento y comento varios filmes que tienen como centro las vidas de mujeres actoras de teatro y cine. Por supuesto, es tan solo una muestra a la que los lectores pueden añadir y ampliar la selección. La idea surge porque siempre he estudiado a las mujeres que se expresan a través de la literatura y el cine y porque recientemente vi un hermoso filme con Annette Bening que me hizo repensar estos textos.

 

Sunset Boulevard(Billy Wilder, 1950)

Para los que solamente han visto la escena final de este filme (“Ok, Mr. DeMille, I’m ready for my close up”) Sunset Boulevardes una de las mejores producciones del afamado director Billy Wilder. No solamente las interpretaciones de los actores se han convertido en un referente para cualquier otro filme de esta temática, sino que su cinematografía en blanco y negro, guion, escenografía, vestuario, dirección artística y dirección en general son ejemplos de cómo montar una historia tanto de personalidades complejas como de la comunidad de Hollywood. Este es el mundo de los estudios que controlaban todo: producción, distribución, publicidad y exhibición. Por ser una industria tan productiva en materiales e ingresos, los dueños de los estudios podían pagar buenos y, en muchos casos, sueldos exorbitantes que permitían a actoras como Norma Desmond (Gloria Swanson) tener propiedades y dinero para vivir muy bien a pesar de no haber trabajado en 20 años. Su carrera termina—como ocurrió con tantos otros actores—cuando los estudios cambian sus producciones de silentes a totalmente sonoras. Ya los gestos y los “close ups” no eran suficiente para contar una historia, la voz compite con la cara linda que mercadeaban. En esta historia son los estudios de la Paramount bajo Cecil B. DeMille a los que Norma aspira regresar con un guion escrito a la medida por su nueva adquisición amorosa, Joe Gillis (William Holden). El filme fue nominado para 0nce Oscares en 1951 y ganó tres de ellos. La actuación de Erich von Stroheim, como Max Von Mayerling, su director y primer marido y, en el presente, su mayordomo y protector del mundo exterior, fue nominado extensamente por una actuación inolvidable. DeMille, H.B. Warner, Buster Keaton y Hedda Hopper tienen sus cameos como personalidades del Hollywood de la década de 1940.

En 2011, Michel Hazanavicus presenta una situación similar a la de Sunset Boulevarden su extraordinario filme silente, The Artist, ganador del Oscar por Mejor Película en 2012. No lo incluyo en esta selección porque es la historia de George Valentin y aquí me limito a mujeres actoras.

 

Frances(Graeme Clifford, 1982)

¿Qué pasa cuando una actora no acepta las reglas estipuladas por los estudios de Hollywood y prefiere seguir lo que ella considera bueno para ella? Frances Farmer es “descubierta” muy joven y llega a Hollywood con un contrato para la Paramount a mediados de la década de 1930. Cuando lo que hace no le satisface, decide irse a New York y entra en el grupo de teatro de izquierda Group Theatre de Clifford Odets. Cuando crecen las discrepancias entre ella y el grupo, regresa a Hollywood para hacer películas de categoría B hasta 1958 porque los directores y productores la consideran un riesgo además de rechazar sus afiliaciones políticas por el clima represivo que ya permeaba la realidad de Hollywood. Regresar a la casa de sus padres para sentirse nuevamente protegida produce el efecto contrario al ser recluida en un hospital psiquiátrico por su comportamiento errático y violento y por sus adicciones. Esta estadía y tratamiento se extiende a cinco años y la dejará casi suspendida en un limbo del que apenas se puede recuperar. El narrador de la historia es el periodista Harry York (Sam Shepard) y la vida de Frances (fascinante interpretación de Jessica Lange) se presenta como fragmentos de una realidad creada por cada persona que se interpone en su vida. Lo interesante de las instancias presentadas de la vida de Frances es el énfasis en su espíritu libre de las cadenas de los estudios que, aunque pagaban bien, también la ataban para crear uniformidad en su mundo ficticio. ¿Qué sucedió verdaderamente en su encerramiento psiquiátrico? Los récords médicos no indican que hubo una lobotomía aunque sí justifican las terapias de electroshock; la madre asume su custodia y consiente al tratamiento; convencer a alguien que es la única culpable de su comportamiento es muy fácil cuando no hay nadie que defienda su posición; si Frances quiere encontrar trabajo nuevamente—esta vez en TV—pues tiene que someterse a las reglas del mundo del entretenimiento. Tanto Jessica Lange como Kim Stanley (Lillian Farmer) fueron nominadas para los Oscares de 1983.

 

Film Stars Don’t Die in Liverpool(Paul McGuigan, 2017)

Sin duda, este filme británico es un descendiente directo de Sunset Boulevard. La vida glamorosa de la actora estadounidense, Gloria Grahame (la maravillosa Annette Bening), puede no estar a la altura económica de Norma Desmond, pero puede viajar, pasar temporadas en diferentes lugares para actuar, regresar a los Estados Unidos donde tiene varias residencias sin sentirse agobiada económicamente. Puede proponerle a Peter Turner (Jamie Bell) que viva con ella en los Estados Unidos sin tener un empleo fijo. La historia tan solo dura dos años, pero su intensidad y seriedad involucra a la familia de Peter, donde Gloria en 1979 alquila una habitación mientras ensaya y luego actúa en una obra de teatro en Liverpool. En poco tiempo van de no conocerse a comenzar una relación tan intensa, a pesar de la diferencia en edad, que poco después, Peter se muda a los Estados Unidos con la intención de vivir con Gloria. En ese espacio de tiempo que permanece aquí, logra conocer a su madre, Jean (la siempre intensa Vanessa Redgrave) y otra amiga y descubrir un poco de la vida de Gloria. Habrá ruptura y regreso y memorias que tejen vidas muy especiales. Para los que recuerdan el filme Billy Elliott(Stephen Daldry, 2000), Jamie Bell fue su protagonista.

 

El cuento de las comadrejas(Juan José Campanella, 2019)

El filme más reciente de Juan José Campanella es un trasplante de Sunset Boulevarda la Argentina contemporánea. La casona la habitan no solo Mara Ordaz (Graciela Borges), la estrella de cine ya retirada, sino también su marido-actor Pedro de Córdova (Luis Brandoni) y sus amigos más cercanos: Norberto Imbert (Oscar Martínez) y Martin Saravia (Marcos Mundstock), director y guionista, respectivamente, más reconocidos de ese glorioso pasado. Aunque al parecer los cuatro “amigos”—por compartir los mejores años de sus vidas en trabajo y diversión—pasan los días y noches en constante diálogo que a veces parece batalla de palabras, han formado alianzas que, a pesar de las diferencias, los mantienen activos de mente y cuerpo. En este caso, no hay dinero para gastar y vivir bien como en Sunset Boulevard, la casona es lo único que tienen Mara Y Pedro, aparte de su memorabilia, sus recuerdos de fama y reconocimiento y sus rencillas por resolver. En este caso, quien interrumpe este mundo falso pero verdadero para sus habitantes, es una pareja de jóvenes emprendedores que intentará por todos los medios posibles de engañarlos para apropiarse de la casona. Es una comedia agridulce que disfrutamos plenamente con los jugadores de la comadreja.