¡Fuera Rosselló y los que odian al pueblo!

Por María Dolores (Tati) Fernós/Especial para CLARIDAD

Luego de una intensa semana que ha sumido a nuestro país en una centrífuga de datos, evidencias y sorpresas que han ido desvelando la podredumbre en el gobierno, hoy el pueblo se enfrenta a un momento crucial que definirá su realidad inmediata.

Ha quedado claro que el 42% del electorado votó por un niño ignorante, arrogante y manipulador que jamás había trabajado ni tenía experiencia o conocimiento alguno que justificara ese voto. Esa lección, que tan duramente estamos pagando, debe guiar el proceso electoral del año entrante. Estos errores de juicio no pueden repetirse.

El Partido Nuevo Progresist, por su parte, reconoce que Ricardo Roselló no es un candidato viable en las próximas elecciones. Por eso tienen necesidad de tiempo para hacer su componenda interna y decidir otro candidato. Por eso dicen que le han dado tiempo al Gobernador para reflexionar. Pero eso es falso pues el tiempo lo necesitan ellos para negociar quién puede ser no tan solo su próximo candidato a gobernador sino quien va a ejercer el cargo por los próximos meses. Para ello necesitan primero seleccionar al nuevo Secretario de Estado quien va a ser el nuevo gobernador ante la salida de Rosselló. El problema es que esa persona no puede ser alguien que vaya a ser un reto o un obstáculo para Thomas Rivera Schatz o para Jennifer González, las dos personas con sustancial fuerza política en el PNP. Tiene que ser alguien de “embuste”, sin ambiciones gubernatoriales por ahora.

En esas maniobras están ahora mismo y por ello reducen la presión sobre el gobernador y ablandan sus palabras iniciales de indignación. Queda por tanto claro con estas acciones que para ellos sus intereses electorales y personales prevalecen por sobre los intereses del pueblo.

Estas realidades demuestran la hipocresía en los procesos y las campañas políticas donde lo importante es ganar a toda costa manipulando al pueblo a costa del mismo pueblo. En el chat se muestra esto claramente cuando decidían usar sus activistas PAGADOS para que llamaran a las estaciones radiales para respaldar a Pesquera cuando su imagen pública se afectaba negativamente por sus groserías y arrogancias. Se ufanaban luego de que con esas llamadas “del pueblo” habían logrado cambiar el impacto negativo. 

El pueblo ha aprendido la lección y ha entrado en una nueva etapa en nuestra definición colectiva de la democracia. Ya jamás volverá a ser el ejercicio del voto cada cuatro años. De aquí en adelante habrá fiscalización activa sobre los funcionarios públicos y tendrán que caminar más derechos. Así ha sido en otros momentos en otros países. Ya nos llegó ese momento de madurez democrática.