Hemos avanzado

La gran importancia de la lucha de Vieques, mas allá de hacerle justicia a los viequenses, consistió en desnudar la realidad colonial de Puerto Rico. Eso hizo posible una mayor comprensión y entendimiento, tanto aquí como en el exterior, de lo que significa la subordinación política. Un mejor conocimiento de como funciona el sistema es sin duda un avance en la descolonización.

El problema de Vieques corrió el mundo a través de una diversidad de medios que trascendieron la prensa escrita y televisiva. Por las vías artísticas, deportivas,musicales, políticas, ambientales, religiosas pacifistas y otras, la lucha viequense recorrió el mundo llegando a sitios tan distantes como Australia. En ese país, el club de fanáticas de Ricky Martin integró la lucha viequense a su agenda de trabajo y organizó actividades de solidaridad con la causa. En otras partes del mundo se dieron casos similares 

No hay duda de que en su esencia, Vieques ha sido una lucha descolonizadora que al captar la atención de nuestro pueblo, obligó a definiciones de todos los sectores políticos. Realmente no hubo grandes sorpresas en estas definiciones. Como era de esperarse, el independentismo en su totalidad abrazo la causa viequense. Por largos años, el independentismo había estado solo en esa lucha. Esta vez estuvo acompañado masivamente por nuestro pueblo. El independentismo hizo lo que tenía que hacer, desde la diversidad de trincheras que escogió y jugó un papel de gran importancia en lo que fue el principal frente de lucha contra la Marina, la desobediencia cvil.

Además de obligar a definiciones de los diversos sectores y personalidades del mundo político, la lucha viequense puso de manifiesto todo el aparato represivo que mantiene el gobierno estadounidense en Puerto Rico para defender su dominación política cuando esta amenazada.

El FBI, los alguaciles federales, la policía militar y, la Corte Federal y la Cárcel Federal en Guaynabo, se pudierom ver, en vivo y a todo color, en su verdadera función en Puerto Rico. La Corte Federal perdió la poca de imagen que le quedaba, entre los puertorriqueños como una corte de justicia y se desnudó ante el país como un tribunal cuya función primaria es defender los intereses estadounidenses en la lsla. Igualmente quedó evidenciada la arrogancia y prepotencia imperial. A estas Alturas la Marina ni siquiera ha ofrecido el nombre del piloto que mató a David Sanes. 

En Inhofe, el senador de Oklahoma, vimos la cara del imperio.

Al finalizar victoriosa la lucha viequense se echa por el piso la gran mentira, propagada por la Marina de que Vieques era insustituible y que el cierre de sus operaciones en la Isla Nena pondría en peligro la seguridad nacional de Estados Unidos. Esta postura de la Marina, repetida por muchos años y adoptada por todos los gobiernos coloniales, fue desmentida al final por la propia Marina al certificarle al Congreso que había encontrado sitios alternos para sus maniobras equivalentes o superiores a Vieques. ¡Y los encontraron en su propio territorio, en la Florida! La caída de esta mentira debe servir para que nuestro pueblo enfrente otras mentiras que lo han inmovilizado, como lo son, la pérdida de la ciudadanía americana, el sistema democrático-existente y los de peligros de desmilitarizar a Puerto Rico Pero hemos avanzado. Igualmente reveladora en la lucha viequense fue la indefensión que sufre nuestro pueblo por virtud de lo inoperantes y carentes de poder que son las instituciones políticas y gubernamentales del País. La gobernación y la Legislatura, la mayor parte del tiempo en que el pueblo se enfrentaba a la Marina, eran sencillamente unos espectadores sin poder alguno para intervenir y alterar la situación. El pueblo ya sabe que no puede contar con estas instituciones para lograr justicia. Y eso es un avance. No hay duda de que en la lucha de Vieques hemos avanzado más en la descolonización de Puerto Rico que en décadas de participación electoral.

Fragmento del artículo de Carlos Gallisá en CLARIDAD de junio del 2003