Isabel libertaria y unitaria 

Recordamos a doña Isabelita Rosado  en su natalicio.

 

Isabel Rosado Morales; heroína puertorriqueña, combatiente del revolucionario Partido Nacionalista de Puerto Rico, organismo que lideró el Dr. Pedro Albizu Campos, uno de los estadistas latinoamericanos de mayor trascendencia del siglo 20. Mujer de gran sabiduría, inmensurablemente sensible, esencialmente sencilla, tierna y humilde, quien colocó el amor a su pueblo por encima de sus propias necesidades. En aras de defender la independencia patria, asumió todas las posibles consecuencias. Vivió la lucha con convicción de triunfo y no hubo mordaza ni encarcelamiento capaz de detenerla. Una mujer nutrida de amor; maestra de maestras; trabajadora social y socialista por práctica cotidiana, aspiraciones humanas y estilo de vida.

Con Monseñor Antulio Parrilla. Archivo CLARIDAD

Nació el 5 noviembre 1907 y murió el 13 de enero de 2015, clamando justicia para la clase explotada y abrazada a la utopía del sueño Bolivariano, Martiano y Albizuista que consistía en la unificación de los pueblos del sur, Centroamérica y del Caribe, para el logro de su independencia y soberanía. Con su práctica afirmó el trabajo unitario a nivel nacional, siendo una verdadera embajadora de la causa puertorriqueña. Sin atadura a estructura política alguna, estrechó lazos de amistad y trabajo con el más amplio espectro progresista de nuestro país y del mundo.

Luego de su arresto en el 1950, visitó Cuba para cumplir con una misión sensitiva del Partido. Después de un segundo arresto en el 1954, y de haber cumplido prisión, el 3 de julio de 1974, viaja a Cuba por segunda vez violando la restricción de viajes a ese país según señala en su libro Mis testimonios (impresión revisada violando la prohibición de viajar a ese país en febrero de 2007), Lo hizo con el retroactivo de mil dólares que recibió del Seguro Social, después de un contencioso reclamo al habérsele negado el mismo y en el que asumió su propia defensa legal. Solicitó que le devolvieran el dinero cotizado, y en la apelación, denunció que los Estados Unidos había establecido esa ayuda en 1950 “viendo que les rendía pingües beneficios” señalando además que, si no había trabajado más, era porque ellos la habían encarcelado. Ganó el caso.

Isabel conoció al Comandante Fidel  Castro y recibió del gobierno cubano los más distinguidos tratos. También conoció a la viuda y a los padres del Che  Guevara, quienes le obsequiaron una foto inédita del heroico guerrillero argentino que, desconozco quién la conserva. Personalmente me consta su existencia, debido a que a su llegada al país me obsequió con copia que lamentablemente también extravié.

En el 1996 participó del Encuentro Internacional de los Presos Políticos Puertorriqueños, evento convocado por la Organización de Solidaridad Cubana, la OSPAAL, en coordinación con la campaña de excarcelación de los patriotas en Puerto Rico. En el mismo, participaron 116 delegados de 26 países.

Con Oscar Collazo. Archivo CLARIDAD

En su libro Mis dioses llevan tu nombre, el héroe nacional Rafael Cancel Miranda (2000) menciona que Isabel fue receptora en este país de una medalla que le otorgó el Tribunal Antimperialista de Nuestra América, en ocasión de que se rindiera tributo póstumo a don Pedro Albizu Campos (1996). Allí, públicamente afirmó, frente al cuerpo diplomático y de comandantes de la revolución, que cuando fue arrestada en Vieques (1979), se defendió, no solamente con arena y piedras, sino también con los dientes.

 

El 12 de enero de 1982, por invitación especial del Comité Homenaje al Combatiente de la República Dominicana, acompañé a Isabel y a Carmen María-Carmín Pérez- (a quien no le permitieron entrada al país) a los eventos en recordación del 10mo aniversario de la caída en combate de: Amaury Germán Aristy, Virgilio Perdomo Pérez, Bienvenido Leal Prandy y Ulises Polanco, celebrados en la Cancha Mauricio Báez. Estos jóvenes revolucionarios fueron asesinados en una cueva en el Km. 14 en la Autopista Las Américas después de intensos combates entre las fuerzas represivas del país con la ayuda del gobierno de Estados Unidos al facilitar un avión militar que despegó desde una base en Puerto Rico. Haciendo uso de una oratoria sencilla, pero profunda, la heroína puertorriqueña, estremeció a los presentes con su candente y dolido verbo, salido del corazón. Como Isabel jamás aceptó injusticia alguna, levantó su voz de reclamo sin importarle las consecuencias Una ovación prolongada retumbó en aquel parque atlético lo cual arrancó lágrimas a Isabel. En la Romana, visitamos la construcción de Los Altos de Chavón. La prensa la entrevistó y le preguntó: ¿qué le ha parecido los Altos de Chavón? y ella de inmediato respondió, “bastante chavada que me tiene”, en clara alusión a las deplorables condiciones de explotación a las que estaban sometidos los obreros haitianos que allí trabajaban. También motivadas por Isabel, visitamos la tumba de Hostos donde además de depositar flores habló sobre el impacto del pensamiento hostosiano en la educación y la contribución de éste a la lucha de liberación de nuestro país.

Con Juan Mari Brás

Participó años tras año en las celebraciones del Grito de Lares . Aquí con Andy Montañez. Fotos Archivo CLARIDAD

Al lado de Juan Dalmau.

Alicia Rodríguez, exprisionera política.

Isabel trabajó intensamente para que el pueblo no sufriera el olvido calculado de la historia del revolucionario fajardeño Antonio Valero Pacheco, conocido por Antonio Valero y Bernabé. Este patriota fue el primero en presentar al libertador Simón Bolívar, un plan para la independencia de Puerto Rico y, participó, además, en la liberación de México, Ecuador, Perú, Colombia y Venezuela. En el 1983, Isabel promovió y unió voluntades para que se erigiera una estatua ecuestre en su honor en Fajardo y para que se oficializara la celebración de su onomástico. El 12 de septiembre de 2014 Isabel recibió la medalla de Bolívar de parte del Consulado venezolano en Puerto Rico.

Esta patriota de hierro, tampoco cedió en su compromiso con Vieques. Para los años 40, recibió de Albizu Campos la encomienda de hacer un trabajo de concienciación en la Isla Nena. En el 1979, fue una de las protagonistas de la lucha frontal que se llevó a cabo en ese momento. Fue arrestada el sábado, 19 de mayo de 1979, a los 69 años de edad, por supuestamente entrar ilegalmente en los terrenos ocupados por la marina y participó de los desafíos por mar. Resistió el arresto con puñados de arena, piedras y también dientes. Su fotografía en la que una fornida militar trataba de reducirla a la obediencia lanzándola a la arena y presionándola con su cuerpo, recorrió el mundo.

Archivo CLARIDAD

Años después la mujer enfermó y le pidió perdón según testimonia Emilia Rodríguez (semblanza – exposición en el 2015 – Flor de Guayacán – Museo Fuerte Conde de Mirasol en Vieques, 11 de abril al 28 de junio de 2015) y en la que afirma que Isabel no le guardó rencor. En la subsiguiente etapa de lucha, entre el 1999 al 2003, ya ésta contaba con 92-96 años de edad, pero se inserta nuevamente en ese proceso. Las victorias en la lucha por sacar la marina de Vieques, se la debemos precisamente a personas que como Isabel fueron persistentes y perseverantes. Esos que continuaron batallando a través de los años sin importarles las altas y bajas del movimiento.

Do–a Isabel Rosado, fiel manifestante de la lucha viequense, durante la actividad del Cord—n Humano celebrada el Vieques durante el pasado fin de semana.

Otro de los campos donde nuestra Isabel llevó sus reclamos fue el de Las Naciones Unidas. Su participación en este foro se remonta a los años 50. Voy a referirme al testimonio de Gonzalo Lebrón y se desprende de documento que aparece en las carpetas de don Pedro Albizu Campos- Informe Confidencial del 2 de diciembre de 1954(Ref.- Col.rpp) III-. Dice este informante miembro del Partido, que Isabel le pidió que le preparara un informe para ella entregar a los delegados de la India en las Naciones Unidas, la Srta. Nenón y la Sra Pandi Nehrú con el objetivo de que ese país interviniera en el caso de Puerto Rico y además respaldaran la petición para que Albizu, quien había sido sometido a radiación por EU, fuera evaluado por peritos médicos internacionales.

Isabelita en la ONU Archivo CLARIDAD

De manera reiterada, año tras año, esta continuó llevando su reclamo a la ONU que incluía la solicitud de anulación del Tratado del París de 1899, la salida de la marina de Vieques, la excarcelación de nuestros y nuestras prisioneros y prisioneras políticas en cárceles de Estados Unidos, y de todo asunto que tuviera tangencia con la lucha de liberación de nuestro país y las luchas sociales.

 

Mantuvo además una denuncia consistente de la muerte de Albizu Campos como producto de la radiación y reclamó el esclarecimiento de su asesinato. Fue además parte de una demanda civil contra la Cámara de Representantes, pidiendo la entrega del expediente médico de don Pedro, caso Civil KPE-88-11-94 (Pedro Aponte Vázquez e Isabel Rosado Morales vs Héctor Rivera Cruz vs Mercedes Otero de Ramos). Esta información aparece en Yo acuso y lo que pasó después de Pedro Aponte Vázquez, 1985, página 103.

Isabel fue parte del organismo -Fondo Pedro Albizu Campos-que se creó el 14 de enero de 1988 con el objetivo era levantar aportaciones económicas para la investigación del caso, (página 110, Yo acuso y lo que pasó después (Pedro Aponte Vázquez, 1985, nota 38).

Sobre el trabajo relacionado a la nulidad del Tratado de París, cabe señalar que llegó a recurrir al Colegio de Abogado de Puerto Rico para pedir su intervención para que se elevase el caso a Ginebra y de igual manera pedía a abogados y abogadas comprometidos con la causa de los derechos humanos, que hicieran suya esta tarea.

Con Rigoberta Menchú. Archivo CLARIDAD

¿Quién es reamente Isabel Rosado Morales, su origen de clase, formación educativa? ¿Cuál es su trayectoria política?

Isabel nació en el seno de una familia campesina—Doña Petra Morales y don Simón Rosado, fueron cultivadores de arroz y autodidactas que se preocuparon por proveer a sus hijos e hijas una formación educativa a sus hijos e hijas una formación educativa amplia e integral. Valores como la solidaridad, la justicia y el amor a la naturaleza y al prójimo, cimentaron las actitudes de toda la familia. Su espacio de crianza lo compartía con personas sin techo: el que necesitaba pernoctar por una noche, el maestro rural que viajaba largas distancias para ofrecer el pan de la enseñanza y hasta con los perseguidos por las autoridades. Si bien don José Rivera Sotomayor, compañero de lucha de Isabel, decía que las actitudes de Isabel eran producto de la escuela del nacionalismo, no me cabe la menor duda de que el ambiente familiar fue preparando al extraordinario ser humano que evolucionó en Isabel.

Comienza estudios tardíamente, a la edad de 9 años por sufrir de tartamudez y fragilidad física. Realiza estudios elementales hasta cuarto grado en la escuela del barrio y el resto, hasta el décimo grado en los pueblos de Ceiba, Naguabo y Fajardo. Cursa el cuarto año en la Escuela Superior Central de Santurce (Marisa Rosado, enero 28, 1996, publicado en En Rojo, Claridad). En el 1925, a los 18 años de edad, ingresa en la Universidad de Puerto Rico a cursar un bachillerato en pedagogía como maestra rural. Creyó en una educación dirigida a formar hombres y mujeres educados, con criterios propios y no como siervos del régimen imperante, como decía don Pedro. A través de la enseñanza afirmaba los valores patrios; educaba para pensar en puertorriqueño. Sus cursos los impartía en el patio de la escuela, como solía decirnos: en libre contacto con la naturaleza. Trabajó por 14 años en los pueblos de Humacao y Ceiba; en 1939 dejó el magisterio. La responsabilidad y el amor con el que se entregó al mismo fue tal, que aún en los momentos más difíciles de su vida, contó siempre con el apoyo de sus discípulos y sus padres. Precisamente, la única hija de Isabel, Providencia, es el resultado de la adopción de una discípula de 7 años de edad que había perdido a su mamá y a su hermanito durante el proceso de parto. Siendo adulta Provi ingresó a un monasterio donde hizo votos de pobreza. Murió en un convento en México donde Isabel iba a visitarla.

También fue trabajadora social; una de las pioneras en ese campo. Según la Doctora Carmen Rivera de Alvarado, en su libro Lucha y visión de PR (pág. 112). En el 1930, la Universidad de Puerto Rico abrió una convocatoria para preparar a normalistas rurales en el área salubrista para trabajar en las segundas unidades del país. La selección se da entre los promedios más altos; veinte personas fueron escogidas e Isabel fue una de ellas.

Hablamos de la década del 30, época de la gran depresión. El trabajo social le brinda a Isabel la oportunidad de entrar en contacto directo con el pueblo y conocer sus carencias. Según nos señala Nilsa Burgos, en su libro Pioneras de la profesión del trabajo social en Puerto Rico, su primera experiencia laboral fue en Fajardo. Para el 1944 Isabel trabajó con Asistencia Económica en la División de Bienestar Público. Dice, “Me dieron una oficina, pero no calentaba la silla porque me pasaba andando. Ese es el trabajo social, trabajo en la calle, en el camino, en el taller, donde haya que ir, al lado del que necesita”. Hay una anécdota sobre esa etapa. Se reseña en el mismo libro que un agente de Rentas Internas la visitó para que lo ayudara contra los elaboradores de ron cañita. Ella les dijo “Mire señor, cuando ustedes tengan esa persecución contra los Serrallés, yo les ayudo”. Su posición al lado de los oprimidos le provocó problemas con algunos alcaldes.

En el año 1949, le otorgan la licencia oficial de Trabajadora Social Lic. # 363. Después de la Revolución del 50, el 4 de diciembre de 1950 (información  suministrada por Norma Rodríguez) le retiraron  la misma.  También le cancelaron la de maestra. El viernes, 26 de agosto de 2005, en homenaje que se le rindiera en el Teatro Tapia de San Juan, el Colegio de Trabajadores Sociales de Puerto Rico, representado por su presidenta, la profesora Norma Rodríguez, le restituye a Isabel la licencia de Trabajo Social. La actividad estuvo auspiciada por el Comité Pro Derechos Humanos de PR y el Comité Amigas y Amigos de Isabel Rosado.

Isabel ingresó al Partido Nacionalista de PR en el 1937, movida por la indignación que le provocó la Masacre de Ponce. Fue juramentada bajo un árbol de una finca en Daguao, entre Ceiba y Naguabo. Es interesante el hecho de que, según una investigación realizada por Sandra Morales Blanes, la que más tarde estaremos comentando, en Daguao existía una sub junta nacional del Partido Nacionalista, la cual estaba adscrita al Distrito de Humacao, algo que no ocurría en otros Distritos. Esto, lo que nos hace pensar es que éste era un sector de activismo nacionalista.

Conoce a don Pedro en el año 1946 en Nueva York, después de que éste salió de la prisión de Atlanta. Isabel ingresa al Partido para el mismo año en que encarcelan a don Pedro, en el 1937. En el 1947 éste regresa a Puerto Rico. Es a partir de su llegada, según información que hemos podido recopilar, cuándo podemos identificar a Isabel en una militancia activa en posiciones de liderato dentro del Partido. Hay un lapso de 10 años que no tenemos información al respecto. No necesariamente implica que no estuviera militando; no me cabe la menor duda de que sí. Lo que desconocemos son sus tareas y ubicación. Lamentablemente, Isabel quemó sus carpetas en la Plaza de Caguas, según me dijo en una ocasión, que aunque no son una fuente fidedigna, arrojan pistas. Hay quien indica que las carpetas existen.

A partir de la llegada de don Pedro a Puerto Rico, hemos encontrado lo siguiente. Esta vez recurro al estudio de tesis de Sandra Morales Blanes La participación de la mujer en el Partido Nacionalista de Puerto Rico en Puerto Rico y Estados Unidos visto a través de las carpetas del Negociado Federal de Investigaciones (FBI), publicada en mayo de 2013. Morales Blanes enfoca su estudio en las diferentes estructuras, reuniones y actividades del Partido. Ésta encontró que la participación de la mujer en la Junta Nacional y las Juntas Municipales, era mínima. Podemos ver, sin embargo, que Isabel fue una de esas pocas mujeres que participaron. Para el año 1948, en la asamblea celebrada el 19 de diciembre en el Ateneo Puertorriqueño, compartiendo la mesa presidencial con don Pedro Albizu Campos, se encontraba Ruth Reynolds, Isolina Roldón e Isabel Rosado, éstas últimas actuando como secretarias.

Durante la elección de la Junta Nacional y los representantes por distrito, únicamente dos mujeres fueron seleccionadas al cargo de representantes de distrito; Isabel es una de ellas y es nombrada delegada por el Distrito de Humacao. En otro informe con fecha del 3 de septiembre de 1948, son 5 las representantes. Entre éstas, Isabel aparece representando a Ceiba. Interpreto por las fechas, que se refiere a la Junta anterior del 1947. Entiéndase, si es así, que desde el 1947, Isabel ejercía como Delegada de Distrito del Partido Nacionalista.

El 18 de diciembre de 1949, en la asamblea general del Partido Nacionalista celebrada en el Teatro Navas de Arecibo fueron seleccionadas cuatro mujeres como representantes de distrito. Isabel es nuevamente nombrada delegada por el distrito de Humacao. Destaca Morales Blanes que Isabel ocupaba los cargos de Vice presidenta y tesorera en la Junta Municipal de Ceiba y sus hermanas, Alejandra y Gabina, aparecen como miembros.

Según Morales Blanes las Junta Municipal constituían el tercer nivel de jerarquía dentro del Partido. Era enlace con la base del partido y los simpatizantes. Indica, que además de contribuir con las cuotas, les correspondía mantener y cito “viva la prédica patriótica en sus respectivas localidades donde no podía estar presente el liderato”. También organizaban conferencias dominicales, mítines en los pueblos y movilización para los grandes eventos del Partido. Morales Blanes encontró en los documentos un cuerpo denominado Juntas de Damas u Organización de Mujeres del Partido Nacionalista que el FBI las identifica como parte de las Juntas. “Entendemos que este cuerpo de enfermeras amerita mayor investigación ya que es poco lo que se conoce y la consideramos parte integral para la lucha armada del partido Nacionalista” nos dice Morales Blanes.

Sobre la existencia de ese brazo militar, Ramón Pedroza, un nacionalista de Ponce que presidió la Junta Nacional de ese pueblo y que sufrió prisión por su participación en la revolución del 50, indica en su libro Memorias: 20 años de prisión, página 6, “Existía una organización revolucionaria independiente de la Junta Nacional y el cuerpo de cadetes. La misma tenía formada su “Estado Mayor” y un servicio de inteligencia desconocido para mí hasta el momento en que entré a formar parte de la misma”. También habla de la creación en el 1931 en Ponce del Cuerpo de Enfermeras y a la misma vez, el cuerpo de cadetes que dirigía don Enamorado Cuesta.

El intento de lograr un cuerpo aglutinador de mujeres ocurre el 16 de noviembre de 1930, cuando el Partido organiza en Vieques la primera sección de damas del Partido. Blanca Canales, en el libro La constitución es la revolución nos habla que durante la década del 30 se organizó “Hijas de la Libertad” y más tarde, “Enfermeras del Ejército Libertador”, entiéndase “Cuerpos de Enfermeras del Ejército de Liberación del Partido Nacionalista”. Las carpetas del FBI hablan también de las “Hijas de Borinquen”, nos indica Morales Blanes

En el 1933, en la Convención del Partido Nacionalista en Caguas se organizan las Hijas de la Libertad. Luego el grupo perteneciente a SJ se convierten en Mujeres del Ejército Liberador. En un boletín del Partido Nacionalista dedicado a Blanca Canales dice, “las mujeres de esa época junto a los hombres aprendían a manejar armas secretamente”. De hecho, la primera mujer caída en combate dentro del Partido Nacionalista fue Candita Castillo, una joven cadete de 16 años, hija de un militante nacionalista la que murió accidentalmente en una finca en Jájome, Cayey durante una práctica de tiro.

En una reciente charla ofrecida por María de los Ángeles Vázquez via Zoom con motivo a la Jornada Conmemorativa del 70 aniversario de la Revolución Nacionalista del 1950, esta menciona una investigación realizada por el historiador Dr. Manuel Dávila Marichal en la que encuentra que a principio de la década del 30 se organizaron grupos de mujeres asociadas al Partido Nacionalista bajo el nombre de Juntas de las Damas del Partido Nacionalista, con capítulos a través de distintos pueblos de la isla. En el 1932 se organiza en Caguas en la casa de Luis García Casanova, Vicepresidente del Partido, la Asociación de las Hijas de la Libertad. El grupo estuvo constituido por 62 estudiantes de la escuela superior y fue presidida por Lamia Azize Mawad. Para ese mismo año la Junta Nacionalista de San Juan decide militarizarse. Otorgan rangos militares, usan vocabulario militar y además comienzan a recibir educación política e instrucción militar básica (Dávila Marichal, p.3).

Como señalé anteriormente Blanca nos habla que en el 1933 en la Convención del Partido en Caguas se organizan las Hijas de la Libertad que más tarde se convierten en las Enfermeras del Ejército Libertador. Deduzco que es en este cuerpo que se aglutinan las mujeres que participaban del aparato militar del Partido. Pedroza identifica la creación de este cuerpo militar en Ponce para el 1931 por lo que interpreto que el mismo fue organizándose en los diferentes lugares previo a la Asamblea de Caguas.

Siguiendo con Isabel y sus niveles de participación dentro del Partido, la misma es cónsona con la posición de don Pedro desde que asumió la presidencia del organismo. Este abogó por la participación de la mujer en la lucha de independencia patria. En el 1930 en un mitin en Río Piedras, un 17 de septiembre, decía, “cuando las circunstancias lo demandan, es deber de todas las mujeres concurrir y cooperar en el salvamento de la patria” (Pág. 196, El Mundo, 18 de septiembre de 1930). De igual manera, el 12 de octubre de 1933, en un discurso pronunciado en Ponce con motivo a la celebración del “Día de la Raza”, (Se encuentra en el folleto Nacionalismo Enarbola la Bandera de la Raza en Lares, Partido Nacionalista de PR, 12 de octubre de 1971), cito “Puerto Rico será libre, Puerto Rico será soberano e independiente, cuando la mujer puertorriqueña se sienta soberana, se sienta independiente”. Decía, además, “no se ha plasmado la nacionalidad. No se ha plasmado porque ella es el motor íntimo del hombre. Las mujeres han gobernado el mundo desde que se fundó. Las mujeres son las grandes estadistas; la mujer es la dictadora por excelencia, rige en los momentos más críticos de la vida. La mujer resume no solo el talento femenino, sino el talento de todos los diplomáticos del mundo”.

Traigo estas observaciones a la atención de ustedes para poder enmarcar precisamente a Isabel en ese contexto organizativo revolucionario. En una visita que le realizara a Isabel, el día 2 abril de 2005, en su apartamento en Ceiba, en el Condominio Colón Gordiani, hablando sobre su arresto en la revolución del 50, me compartió que trabajaba en Fajardo, en la Escuela Intermedia Antonio Valero Bernabé. Que su compañera de labores era de Peñuelas y los lunes llegaba tarde, de 9:00 a 9:30 de la mañana. Al llegar le dice que había estallado la revolución por su pueblo y habían asesinado a un policía. Se sorprende, ya que tenía conocimiento que la revolución había sido adelantada para comenzar ese día, pero a las 12:00 m. Debido a la situación, cancelaron una reunión escolar convocada para ese día. Tomó un auto y viajó a San Juan, pero antes pasó por la residencia de la Vda. del Presidente de la Junta Nacional de Fajardo, Ignacio Rodríguez. Ésta le informa que Raimundo Díaz Pacheco, Comandante del Ejército Libertador, había sido asesinado en un ataque perpetrado a La Fortaleza. Continuó su viaje a Río Piedras decidida a visitar a la esposa de Raimundo que, como ella, era maestra.

Raimundo tenía una lavandería, por lo que llega hasta el lugar donde otras amistades esperaban por su cadáver. Juanita Mills la convocó a ir a ver a don Pedro. Ya en la noche, llegaron hasta el Capitolio y caminaron hacia la Junta Nacionalista, encontrándose en el camino al Lcdo. Hernández Vallés que les pidió que visitaran al Padre Berntsen (Martin), amigo personal de don Pedro que residía en Cataño para indicarle que el local del Partido Nacionalista se encontraba sitiado por la policía. Regresaron nuevamente al Capitolio donde tomaron un auto hacia Cataño. El Padre estaba en Holanda por lo que se quedaron a pernoctar en casa de don Paulino Castro, nacionalista amigo. El martes 31 regresó a San Juan; la Junta permanecía sitiada, pero aún no habían arrestado a don Pedro. En el camino se entera del asesinato de Griselio Torresola durante la acción armada realizada contra la residencia temporera del Presidente de los Estados Unidos, Harry S. Truman.

El día 2 noviembre regresa a Fajardo y se fue a realizar visitas al hogar, al Barrio Las Cabezas, como parte de su función. La policía la buscaba. De regreso, la policía detiene el auto en el que venía, estaba lloviendo, ella se negó a bajar del mismo, no se iba a mojar les dijo. Una de las compañeras le dijo: Isabel si tienes algo en la cartera dámelo. Lo que llevaba era la bandera de PR. Se la llevaron al cuartel, el fiscal la interrogó. Vio la bandera. Ella le dijo, esta es nuestra insigna nacional y la desplegó. A preguntas del fiscal, reconoció conocer a los nacionalistas, se afirmó como nacionalista.

Carmín Pérez e Isabelita Rosado. Archivo CLARIDAD

Isabel fue acusada de violar la Ley 53, Ley de la Mordaza, y es ingresada a la cárcel la Princesa. Compartió celda con doña Leónides Díaz Díaz, Doris Torresola, Blanca Canales, Carmen María Pérez (Carmín), Olga Viscal, Juanita Ojeda, Juanita Mills, Angelina Torresola, Ruth Reynolds y Monserrate Valle. El caso se ventiló en Humacao y el 3 de enero de 1951 le impusieron una pena de 15 meses de prisión los que ya había cumplido en detención. Como consecuencia, perdió el trabajo y le cancelaron sus licencias.

Al salir de la cárcel, Isabel continúa su trabajo patriótico. En el 1953 regresa a la ciudad de NY, pero esta vez a realizar tareas de coordinación relacionadas a la revolución como era el reclutamiento e identificación de potenciales cuadros, apoyo económico y logístico, cabildear por la causa de la independencia y velar porque se viabilizarán unas proyectadas acciones de carácter político- militar.

Existen varios documentos que son parte de las carpetas confeccionadas por la Policía de Puerto Rico contra don Pedro Albizu Campos, donde se informa sobre Isabel. Gonzalo Sotomayor, presidente de la Junta Nacionalista de Chicago e informante de la policía, la ubica a en NY, donde llega desde Puerto Rico (1954) por orden de la dirección del Partido, para impartir directrices y coordinar toda una serie de acciones político militares contra objetivos en los Estados Unidos. Isabel le pidió a Lebrón que designara hora y fecha de los ataques para avisarle a PR, para que se dieran ataques simultáneos. Que el propósito de su viaje a NY, era para transmitir esa orden. La orden era terminante y había que cumplirla. Que estaba dispuesta a incluirse en el plan “porque su vida era para la Patria y ella la defendía lo mismo en Puerto Rico que en Estados Unidos”. Posterior a su visita ocurre el ataque al Congreso de los Estados Unidos.

El héroe nacional Rafael Cancel Miranda,en su libro Mis dioses llevan su nombre (2000) le dedica uno de sus escrito a Isabel y comenta sobre una foto de Claridad donde aparecen dos mujeres recogiendo dinero para los presos nacionalistas, cuando dice él, nadie los mencionaba. Una de ellas era Isabelita y cito “La misma Isabelita que vi en Nueva York en 1954, días antes de que nos encarcelaran a ambos; a mí en Washington, D.C., y a ella en San Juan.” Por otro lado, dice, “quiso visitarme en la prisión, pero se lo prohibieron porque era una revolucionaria”. Concluye el artículo diciendo “Gracias doña Isabelita. Algún día, más se dirá.”

Rafaelito, Isabelita y Lolita. Archivo CLARIDAD

El 6 de marzo de 1954 Isabel sufre un segundo arresto en el local del Partido Nacionalista, en la calle Sol del Viejo San Juan, después del ataque al Congreso de Estados Unidos, por el comando revolucionario compuesto por Lolita Lebrón, Rafael Cancel Miranda, Irving Flores y Andrés Figueroa. Isabel y Doris Torresola son sacadas del local bajo los efectos de gases lacrimógenos. Doris estaba herida. Junto a ellas, Carmín Pérez y don José Rivera Sotomayor.

En la revista Puerto Rico en Marcha de enero de 1969, donde José Rivera Sotomayor hace un recuento de los hechos sobre la autodefensa que ejercieron en ese momento dice, “Al encontrarnos entre dos fuegos, el de don Pedro y las tres damas, por un lado, y el mío por el otro, los agentes asaltantes aprovechando el breve cese de mis disparos, abandonaron su posición corriendo del lugar. Doris, Carmín e Isabelita, cubrieron la retaguardia y contestaron tiro por tiro la agresión que se había desatado contra nosotros”.

En declaración jurada del 9 de marzo de 1954, el Capitán Benigno Soto, Superintendente del Negociado de Seguridad Interna, declara ante el Fiscal General, José C. Aponte en el Cuartel General de Puerta de Tierra dice: que de 5-6 am cuando iba expedir orden de arresto contra José Rivera Sotomayor, Carmen M. Pérez, Doris Torresola, y orden del gobernador revocando el indulto que le fuera otorgado a Pedro Albizu Campos, al subir a la residencia de don Pedro, escuchó una serie de disparos que salían del lugar en dirección a donde estaban los miembros de la policía. Que pudo observar “que la puerta que da a la calle Cruz se entre-abrió y apareció, con una pistola en mano, la nacionalista Isabel Rosado Morales quien disparó inmediatamente a nosotros unos cuantos disparos desde la puerta entre-abierta”.

El 8 de febrero de 1955, Isabel es declarada culpable por violar la Ley de Armas, ataque para cometer asesinato y agresión contra un policía. Fue sentenciada a cumplir 15 años en la Escuela Industrial para Mujeres de Vega Alta. Cumplió 11 años de prisión junto a Olga Viscal, Carmín Pérez, Doris Torresola y Blanca Canales. Se desprende de su libro Mis Memorias y de las conversaciones que mantuvimos en diferentes ocasiones, que fue ubicada, al igual que el resto de las nacionalistas, en la unidad de máxima seguridad de la institución, edificio de siquiatría donde eran mantenidas las reclusas pacientes mentales. De inmediato le fue asignado, enseñarlas a leer y a escribir. Las condiciones deprimentes de los calabozos, el aislamiento y el maltrato a las reclusas llegaron a enfermarla. No obstante, logró superar la situación al dedicarse a brindar apoyo emocional y material a éstas; redactaba su correspondencia, las asesoraba legalmente, denunciaba las condiciones deplorables de los calabozos, de la comida y de los servicios de salud y les brindaba amor y comprensión. Se las ingeniaba para denunciar a través de artículos que enviaba a la prensa las condiciones y atropellos carcelarios, el uso de reclusas para realizar labores domésticas para la administración, además el carácter vengativo y medieval del sistema carcelario. Por ello, sufrió sanciones administrativas. Isabel dejó profundas huellas. Sus compañeras de encierro la llamaban “el ángel de las presas”.

En diciembre de 1965 fue excarcelada a través de un Hábeas Corpus que por derecho propio preparó y que benefició a un gran número de presos comunes en el presidio insular, con sentencias de 15 años en adelante (ley sobre la bonificación a reclusos con más de 15 años de prisión).

Fuera de la cárcel, continuó su labor a favor de las reclusas. Denunció a través del periódico El Mundo, la institución de los del calabozo y la práctica de mantener personal masculino prestando servicio penal en el interior del penal. Protestó además que en las Navidades del 65 y 66, habiendo en PR 20 prisioneros políticos y 5 en EU, no hubo amnistía para los presos políticos e hizo un llamado al pueblo para que se unieran a su campaña a favor de cambios en el sistema carcelario del país. Su actitud y perseverancia logró cambios en las condiciones de vida en la prisión, las catacumbas fueron cerradas y el personal masculino eliminado. Fue un compromiso que llevó de por vida, ya que Isabel convirtió en un apostolado la visita y atención, tanto a nuestros presos políticos como a presos por razones sociales que buscaban de su apoyo y consejo, como es el caso de algunos sentenciados a la pena de muerte. En el caso de los presos políticos comparecía a los tribunales del país y en Estados Unidos para acompañarlos durante el proceso. Todos y cada uno de ellos y su familia recibieron su apoyo. Les escribía regularmente y les enviaba una mesada económica. En la Navidad, recibían una felicitación con un regalo. Jamás abandonó a la familia de éstos.

Rafael Cancel Miranda despide la despedida de duelo. Fotos Alina Luciano

Mujeres encabezadas por las exprisioneras Alicia y Lucy Rodríguez cargan el féretro. Fotos Alina Luciano

Isabel trascendió rodeada de seres que reciprocaron todo su amor. Durante ese periodo navideño, hasta días antes de sumirse en un proceso de meditación, cantó con alegría nuestros aguinaldos. Ademásde querer Patria libre, murió sin que se cumplieran sus últimos deseos.

En la semblanza que escribiera Emilia Rodríguez sobre Isabel dice:  (exposición dedicada a Isabel que organizara la Casa Albizu en Vieques)

Cuando le preguntaba “¿Isabel, que quieres que haga por ti, que necesitas?”

Sus contestaciones eran simples,

“quiero que siguas luchando hasta que Puerto Rico sea libre”

“necesito que me consigas un abogado, quiero que se rompa El Tratado de París.”

Cambié la pregunta,

“¿qué quieres que te traiga?”

Me dijo “-tráeme a Oscar”

Isabel representa un verdadero reto para todos nosotros y nosotras. Una mujer profundamente sensible y espiritual que se abrazó a su pueblo para acompañarlo en sus luchas, sus alegrías y sus penurias. Dice Alexis Carrel Biólogo y médico francés “El papel de las mujeres en el progreso de la civilización es mucho mayor que el del hombre, por lo que debería desarrollar sus aptitudes de acuerdo con su naturaleza, sin imitar a los hombres.”

Gracias Isabel porque eres ejemplo de una revolucionaria que tomaste el batón y subvertiste el orden, con mirada de mujer. Cuando lo hagamos como tú, las cosas serán distintas. Tus utopías, comenzarán a transformase en una tangente realidad.

Ponencia presentada En el V Coloquio de Investigación de Historia de las Mujeres Rebeldes y Revolucionarias dedicado a Isabel Rosado Morales el 16 de marzo de 2016 en la Universidad de Puerto Rico – Utuado. 

Revisada el 30 de octubre de 2020. Comité de Derechos Humanos

 

 

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