La Junta de Planificación y su acción temeraria

 

 

Por la Redacción/CLARIDAD

El Consejo de Cambio Climático de Puerto Rico denunció que la Junta de Planificación se negó a extender el periodo para someter comentarios al Reglamento Conjunto 2020 para la Evaluación y Expedición de Permisos Relacionado al Desarrollo, Uso de Terrenos y Operación de Negocios (RC 2020). El último día para presentar comentarios fue el 9 de octubre.

En consecuencia, el Consejo dio a conocer que sometió por escrito, “los asuntos más delicados obviados, subestimados o que necesitan ser revisados a la luz de la política pública establecida a través de la Ley de Mitigación, Adaptación y Resiliencia al Cambio Climático de Puerto Rico (Ley 33 de 2029)”.

En un comunicado de prensa ratificó su preocupación ante lo que describió es “la subestimación de los diversos, serios y evidentes impactos actuales y potenciales de los cambios en las condiciones climáticas, oceánicas a nivel global y local. Estos impactos ya se manifiestan en nuestras áreas urbanas, comunidades, infraestructura, recursos naturales y muy especialmente, en nuestras costas”.

Entre los señalamientos del Consejo de Cambio Climático resalta el que no se deben permitir consultas de ubicación en las reservas naturales y agrícolas o cualquier área natural protegida, como figura en el CR 2020. Las reservas naturales son áreas que por sus características físicas, ecológicas, geográficas y por el valor social de los recursos naturales existentes en ellas, ameritan su conservación, preservación o restauración a su condición natural (según definidas en el Tomo XII, Glosario de Planificación).

“Sería incompatible la aprobación de usos no ministeriales en estas áreas que deben ser protegidas con criterios de conservación y preservación o para uso agrícola, según corresponda”.

Los científicos también alertaron de que permitir usos no ministeriales por vía de consultas de ubicación conllevaría reducir la disponibilidad de suelos de valor agrícola en momentos en que se hace evidente la necesidad vital de fomentar la seguridad alimentaria en Puerto Rico, ante los impactos y reducción en la producción agrícola de otros países debido al cambio climático.

También se advierte de que es por esta misma razón que tampoco debe permitirse el desarrollo de proyectos de carácter industrial para la generación de energía eléctrica en reservas agrícolas, tales como parques para la generación de electricidad a base de placas fotovoltaicas, como tampoco a base de la generación eólica. En ambos casos se inutilizan suelos cuya prioridad debe estar dirigida a la producción agrícola. La generación de energía a base de fuentes renovables es necesaria y urgente en Puerto Rico, pero existen otras áreas más apropiadas para su ubicación.

Con relación a aquellas áreas clasificadas como suelos rústicos en los municipios circundantes a El Yunque ( la Reserva Natural Corredor Ecológico del Noreste, Reserva Natural Río Espíritu Santo, Reserva Natural Las Cabezas de San Juan, Bosque Estatal de Ceiba, Área Natural Protegida Medio Mundo y Daguao), le recuerda a la Junta que estudios llevados a cabo por el Instituto Internacional de Dasonomía Tropical, adscrito al Servicio Forestal Federal, han documentado cómo la urbanización en la periferia de El Yunque ha tenido efectos negativos sobre el bosque, impactando negativamente los sistemas hidrológicos. Esto incluye modificar las condiciones microclimáticas, en parte responsables de generar lluvia orográfica y, como resultado, del flujo resultante en los ríos asociados a los embalses del Río Fajardo, Río Blanco, Carraízo, entre varias tomas de agua (ej. Río Espíritu Santo, Río Canóvanas),  que sirven de fuente de abasto de agua para decenas de miles de personas en el Noreste y la Zona Metropolitana de San Juan.

Esta situación, destacó el Consejo Climático, cobra más relevancia aun ante las tendencias y proyecciones hacia una disminución en la lluvia promedio anual sobre Puerto Rico y el resto del Caribe, como consecuencia del cambio climático.

A esos efectos, la organización científica recomendó que se elimine por completo del reglamento propuesto el que se permita el mecanismo de consulta de ubicación en cualquier terreno designado como un área natural protegida (ej. reserva natural, refugio de vida silvestre, bosque estatal, corredor ecológico, reserva agrícola).

Al insistir en que el tiempo ofrecido por la Junta de Planificación no ha sido suficiente para evaluar de manera detallada los distritos de calificación contenidos en el Tomo VI del Reglamento Conjunto, el Consejo además alertó de que un examen somero apunta a que los mismos no son adecuados para atender la realidad física de Puerto Rico y los retos del cambio climático.

“A manera de ejemplo, no existen distritos de calificación apropiados para atender las particularidades de las áreas de riesgo en los terrenos costeros, urbanos y rurales de Puerto Rico. Tampoco para áreas ambientalmente sensitivas como la zona del carso, cuya geología, entre otras características, le mereció una planificación detallada. Esta planificación la cual aparenta quedar sin efecto con la aprobación de dicho reglamento (el Plan y Reglamento del Área de Planificación Especial del Carso). Al ponerse en práctica, vemos menos distritos de calificación, lo que no necesariamente resultará en la planificación adecuada de los terrenos”.

El Consejo de Cambio Climático, que agrupa a 107 científicos, tanto de universidades privadas como públicas, agencias del Gobierno de Puerto Rico, del Gobierno de Estados Unidos y organizaciones sin fines de lucro, nuevamente solicitó a la presidenta de la Junta, María del C. Gordillo, que se extienda el tiempo para someter comentarios al RC 2020 propuesto.

“Respetuosamente recomendamos que se detenga el proceso de adopción del Reglamento y que se constituyan grupos de trabajo por tomo y por tema para su revisión, toda vez que se trata de un instrumento vital para el futuro de Puerto Rico.”

Artículo anteriorEl dilema de Charlie y Lúgaro
Artículo siguienteCon-textos: Atisbos de futuro