La marcha y la protesta es pertinente

Por Luis Pedraza Leduc 

Especial para CLARIDAD

La reciente marcha del 1ro de mayo, Día Internacional de los Trabajadores, trae al debate la importancia de las marchas, protestas y movilizaciones. Unos cuestionan la pertinencia de las marchas, otros la manera de realizarlas. El Estado pretende indicar la forma y manera de protestar y ejercer derechos legales reconocidos.

Los que hacemos el llamado a salir a la calle a protestar y expresar nuestro sentir y reclamos lo hacemos muy conscientes de que la razón de la marcha y la protesta tiene relación con el momento y coyuntura por la que atraviesa el país. En ese sentido el énfasis de la marcha, la razón para protestar debe corresponder a lo que está ocurriendo en el país. Pero serán otros factores alrededor de lo que ocurre en el país lo que determinarán la magnitud y forma de una marcha.

Desde junio de 2016, impera en el país la Ley PROMESA. A partir de entonces, si algún espacio democrático se asomaba entre las estructuras coloniales a partir de la invasión norteamericana de 1898, estos desaparecieron con la Ley PROMESA. Ante el hecho de que el país es gobernado por una junta imperial, sería suficiente para protestar hasta que la junta sea erradicada del país. Pero la realidad es más compleja. En junio de 2016, PROMESA y la Junta por nombrar recibió el apoyo de importantes sectores económicos de la sociedad. Recordemos que en las elecciones pasadas participaron seis candidatos a gobernador o gobernadora y solo dos repudiaron la junta y la ley PROMESA.

Los políticos de los dos partidos que gobiernan aceptan la Ley PROMESA y reconocen la junta. Los sectores industriales, inversionistas y patronos en general han aceptado la Ley PROMESA y la junta. La gerencia de las universidades privadas y la Junta de Síndicos de la UPR también han aceptado esta sumisión. Los principales medios corporativos que comunican y difunden información están a favor de la Ley PROMESA y la Junta. El sector financiero, asesores y consultores de estos, empresarios de bienes raíces, casa de corretaje y asesores legales internacionales y del patio ven la oportunidad de agenciarse millones de dólares en el negocio de aplicar la Ley PROMESA. Son miles de millones de dólares que PROMESA ha producido para estos recién llegados, millones pagados por el pueblo.

Cuando vemos quienes están a favor de PROMESA, el por qué y para qué, podemos ir ubicándonos cada cual. La marcha, la protesta, no de un día, sino desde el inicio de este nuevo ciclo y forma que ha tomado la colonia y el medio capitalista en el país han abierto un debate amplio sobre qué hacer. Se ha discutido la ley y sus consecuencias. Se ha podido apreciar el alcance de las distintas leyes aprobadas en el año 2017 al amparo de PROMESA. Han surgido diversas organizaciones formales e informales para enfrentar a PROMESA y la Junta.

Llegó el 1ro de mayo de 2017 y decenas de miles marcharon. En 2018, se repitió otra gran marcha. Previo a ello han ocurrido múltiples actividades educativas, de protesta y movilización. Cada 8 de marzo las mujeres trabajadoras con salario desigual y sin salario salen a la calle a denunciar su realidad, los ambientalistas organizan comunidades y proponen alternativas a las políticas oficiales. Decenas de protestas sindicales han precedido casos ante los foros judiciales. El más notorio, la demanda radicada por la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego, UTIER, descubre la farsa de los miembros nombrados en la Junta. Todas estas acciones son parte de la protesta que generan sectores del pueblo.

Y llegó el 1ro de mayo de 2019. El Estado asumió una posición de fuerza, cual representante de la clase inversionista y empresaria del país. Suspendió el derecho a la protesta y la libre expresión. Estableció lugar y rutas para protestar mientras se convirtió en la policía privada de bancos y empresas financieras. 

A su vez, intenta demonizar las caras y voces de los que anuncian la necesidad, la urgencia y el derecho a protestar. Los principales medios de comunicación hacen promoción del 1ro de mayo sobre la base de una alegada violencia de los manifestantes cuando la realidad es que la violencia es generada por el Estado. Incluso, estos medios no están receptivos al contenido de los mensajes dado desde la tarima del 1ro de mayo. Prefieren cubrir el arresto del hombre araña que profundizar en la complicidad para violar la ley entre banqueros, corredores de bolsa, casa de corretaje y funcionarios del gobierno. La tarima trató temas sobre la realidad que nos lleva a marchar, entre otros, la defensa de la educación, la salud, la UPR, el trabajo digno, las pensiones.

Pero las ansias y expectativas de confrontación que nadie invocó eran más importantes, sobre todo para el Estado policiaco que gobierna para proteger la Ley PROMESA y la Junta. El propósito del Estado es crear miedo en el pueblo que desea protestar. Es tratar de equiparar la protesta, la marcha, la movilización, que son derechos, con una actividad delictiva. Por eso atacan el 1ro de mayo, fecha que por su naturaleza está vinculada a los derechos del trabajador por mejorar sus condiciones de trabajo.

Las acciones de la Junta y de PROMESA van por otro carril, quitar y eliminar derechos a los trabajadores para que a los inversionistas el trabajo le cueste menos, que el despido de trabajadores no tenga penalidad, que puedan comprar el terreno sin permisos ni consideraciones ambientales. 

Todo lo anterior justifica la marcha, la protesta, el salir a la calle. En palabras sencillas, con quien está usted, con el pueblo trabajador o con PROMESA y la Junta.

El autor es portavoz de PROSOL.                                                                                                                           

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