La represión del Gran Jurado contra Chelsea Manning

Por Raymond Soto Dávila/Especial para CLARIDAD

En nuestro Puerto Rico hay una serie de asuntos relacionados a Estados Unidos que no se tocan o que de tocarse luego de un tiempo no se vuelven a escuchar en el análisis político que se difunde a través de los diversos medios del país. Ello puede deberse al impacto de estos asuntos cuando se trata de represión política como es el caso del uso del Gran Jurado del gobierno de Estados Unidos al aplicarse a opositores políticos. Ese es el uso precisamente que se da contra Chelsea Manning pero antes de discutirlo se debe repasar brevemente lo que ha significado ese mecanismo para los luchadores por la liberación nacional de nuestro país.

El Gran Jurado y el Partido Nacionalista

En el 1936 el Gran Jurado del Gobierno de Estados Unidos le requirió las actas del Partido Nacionalista de Puerto Rico a Juan Antonio Corretjer, quien militaba entonces en ese partido. Corretjer se negó a entregar las actas y por esa negativa lo encarcelaron el 2 de abril de 1936, iniciándose en nuestra historia de liberación la resistencia al Gran Jurado. A esto seguirían varios intervalos en que se aplicaría a luchadores independentistas tanto en Puerto Rico como en la diáspora extendiéndose su uso a militantes que no eran boricuas pero se comprometían con la causa. Igualmente se persiguió con este mecanismo a defensores de causas reivindicativas, luchadores afroamericanos, chicanos, indígenas y agrupaciones estadounidenses identificadas con la defensa de derechos humanos y con principios socialistas y comunistas, cuya composición mayormente era “caucásica”. Estas acciones represivas del gobierno de Estados Unidos utilizando como arma el Gran Jurado se dieron de forma muy intensa entre los años de 1976 a 1983. Las facultades investigativas del Gran Jurado son muy amplias, los investigados deben comparecer sin abogado y pueden ser encarcelados por periodos de tiempo hasta dieciocho meses si se niegan a cooperar. Además de responder a preguntas, puede exigir huellas dactilares y muestras de pelo. La investigación del Gran Jurado puede ser “civil” o “criminal” siendo esta última mucho más agresiva o dañina. A Manning le han aplicado el civil. El gran jurado tiene una larga historia como institución en Estados Unidos, data de su relación con sus colonizadores comenzando como un calco del gran jurado inglés.

El caso de Chelsa Manning

El caso de Chelsea Manning se perfila como una agresión abierta y brutal contra el pueblo de Estados Unidos a la libertad de prensa y de estar informados sobre su realidad política. Los hechos indican que Manning representa un reto al gobierno permanente del imperio y que no se trata de que estén dispuestos a limitarse a acciones represivas a través de la jerarquía militar que le son aplicables por haber sido parte de las fuerzas armadas. Es un gran error para las personas con conciencia en Puerto Rico mantener silencio sobre este caso y gravísimo para los luchadores por la independencia. Primero debemos ver un poco de la historia personal de Manning. Nació en Oklahoma, en 1987, reconocida bajo el nombre de Bradley Manning, su padre es estadounidense y su madre es de Gales. Su vida familiar fue convulsa, hubo problemas de alcoholismo, sus padres se separaron y su escuela secundaria la estudia en Gales, a donde fue a vivir con su madre y hermana mayor. Desde temprana adolescencia Manning se sentía como una niña y no como un niño, añadiendo esto un gran peso a sus años de desarrollo debido al acoso frecuente que tuvo que enfrentar. En sus años de escuela secundaria despuntó en aprovechamiento académico y en computadoras. Manning regresó a residir con su padre a Estados Unidos poco después de terminar su secundaria. Luego de varios problemas familiares y de residir por un tiempo con una tía paterna, decide entrar al Ejército a instancias de su padre quien también fue militar. Su motivación era servir a su patria y lograr disminuir sus ansias de salir públicamente como mujer ya que creyó que el ambiente militar lo podía ayudar en ese sentido.

El curso que siguió Manning en el ejército fue angustioso desde el inicio. Logró terminar el adiestramiento básico a pesar de que durante el mismo se le amenazó con expulsarla debido a altercados con oficiales. Poco después Manning recibe adiestramiento adicional en el Fuerte Huachaca en Arizona, donde se capacita como analista de inteligencia y digitalización. Al final de este adiestramiento le otorgan los salvoconductos de seguridad que le provee acceso a material “sensitivo”. Luego la asignan a Fort Drum en el estado de Nueva York, donde conoce y establece una relación personal con Tyler Watkins quien la conecta con una comunidad de “hackers” en Boston. En 2009, el ejército transfiere a Manning a la base conocida como “Forward Operating Base Hammer” en la frontera de Irak con Iran. Es aquí que ella se entera de innumerables horrores que le cambian la vida porque transforman su conciencia.

Dado su trabajo como analista, Manning se encuentra con información clasificada de bitácoras del Departamento de Estado, información sobre Irak y Afganistán, evaluaciones a prisioneros de Guantánamo y videos de acciones que son crímenes de guerra. Antes de finalizar el 2009, Manning intentó contactar al New York Times y al Washington Post pero no tuvo éxito. Aprovechó un pase en Rockville, Maryland, en febrero del 2010 y logra contactar a Wikileaks y a Assange, suministrándoles una gran cantidad de documentos. . En abril de 2010, Wikileaks hizo público un video donde se ve un helicóptero militar estadounidense tiroteando y asesinando a iraquíes indefensos con la excusa de que “confundieron” una cámara de fotos con un arma. Mientras tanto, Manning de vuelta en Irak comienza a enfrentar mucha tensión, entrando en conflicto con otros militares al punto que surgen amenazas de bajarle de rango y de expulsión. En medio de todo eso, Manning contacta por la red un hacker, conocido como Adrian Lemo, a quien le confía lo de las filtraciones a Wikileaks. Este individuo la delata al Departamento de Defensa lo cual provoca su arresto en mayo del 2010.

Tras su arresto, Manning es encarcelada en Kuwait en donde manifiesta tendencias suicidas. Luego la trasladan a la cárcel de Quantica en Virginia, en encierro de 23 horas y bajo continua observación. Por razones desconocidas, la obligan a estar desnuda, en condiciones crueles y abusivas. Le celebraron juicio dictándosele sentencia el 21 de agosto de 2013 con una condena de 35 años de cárcel. La declararon culpable de 20 cargos entre los cuales destacan espionaje, robo y fraude mediante computadora. Sin embargo, no la declaran culpable del cargo más serio, el de ayudar al “enemigo”. La administración Obama sostuvo que las filtraciones de Manning pusieron en peligro las fuentes de información y diplomáticas estadounidenses. Se continuó debatiendo luego de la sentencia si compartió inteligencia “peligrosa” o si se trataba de una “whistle blower” a quien le habían impuesto una sentencia injusta o excesiva. Tras su sentencia Manning comunicó que se consideraba transgénero y deseaba comenzar terapia hormonal. En abril del 2014 logró ser reconocida legalmente como Chelsea Elizabeth Manning. En enero de 2016, a pocos días de vencer el término presidencial de Obama y tras una campaña militante a su favor, ese presidente la libera, saliendo definitivamente en mayo de ese año luego de cumplir siete años de cárcel.

El re encarcelamiento de Chelsea Manning por vía del Gran Jurado ocurrió apenas dos años después de su liberación. A todas luces tiene un doble propósito político: (1) proveer un escarmiento para intimidar a todos los que so color de libertad de prensa o principios humanitarios osen delatar atrocidades del gobierno de Estados Unidos y (2) articular un adefesio leguleyo contando con declaraciones de Manning, para extraditar y encarcelar de por vida al australiano Julian Assange, fundador de Wikileaks. La posición de Manning ha sido de no cooperar. No va a testificar por dos razones: Ya lo hizo durante el juicio militar y solamente si se permite la prensa podría considerar hacerlo. Lleva dos periodos de encarcelamiento. El primero comenzó el 9 de marzo del 2019, duró dos meses y se le obligó a estar en solitaria por un mes. El segundo comenzó el 16 de mayo, poco después de su excarcelación, al resistir una nueva citación del Gran Jurado. Desde esa fecha se encuentra en el “Federal Detention Center”, en Alexandria, en el norte de Virginia.

El Gran Jurado como arma

Hay un caso que sirve para demostrar el uso del Gran Jurado como arma para cumplir fines inclusive de su política exterior.: Se trata de Herbert Osborne Yardley. Yardley inició la primera organización de inteligencia criptológica del gobierno de Estados Unidos que se conoció como el “Black Chamber” aunque su nombre oficial era “US Cipher Bureau”. Se le considera precursor de la poderosísima agencia secreta conocida como National Security Agency (NSA). Luego de que finalizara la Primera Guerra Mundial (1914-1918), la lucha geopolítica entre diversos países era muy complicada pero para Estados Unidos el país que estaba en su mirilla era el Japón Imperial. Japón había sido aliado de Estados Unidos en dicha guerra y no eran pocos los que en esa época desaprobaban el uso de espionaje contra aliados. Yardley logró romper los códigos y claves de comunicación de Japón, representando esto una gran ventaja para Estados Unidos al concertar tratados. Yardley dejo de trabajar para el gobierno de Estados Unidos y ya para los años de la Gran Depresión enfrentaba estrechez económica. Es este el motivo principal para escribir un libro muy revelador sobre su trabajo el cual tituló “American Black Chamber” que le fue publicado en el 1931. El gobierno de Estados Unidos vio con alarma esta publicación la cual fue muy exitosa. Yardley preparó un manuscrito con el fin de publicar un segundo libro el cual iba a titular “Japanese diplomatic secrets” pero el gobierno de Estados Unidos logró impedirlo. Ese manuscrito no representaba todos los requisitos necesarios en ley para acusarlo de espionaje. El 23 de febrero de 1933, el gobierno, entonces bajo la presidencia de Franklin Delano Roosevelt, se valió de una serie de maniobras para que un gran jurado ordenara la incautación del manuscrito por razones de seguridad nacional. Fue George Platt Brett, Jr., heredero y presidente del imperio publicitario Macmillian, quien finalmente se presentó a un edificio federal donde sesionaba el Gran Jurado e hizo entrega del manuscrito. El libro permanecería censurado hasta que gracias al trabajo del reconocido periodista investigador James Bamford, se desclasificaría el manuscrito en el 1979. (Para más sobre este tema, ver de James Bamford, The puzzle palace (1982) y Body of secrets (2001); Ladislas Farago, The broken seal (1967); Simon Singh, The code book: The science of secrecy from Ancient Egypt to quantum cryptography, 1999.)

El pueblo de Estados Unidos se encuentra como en la cueva de Platón. Tiene que tomar el poder y romper la enorme caja de secretos que nunca lo ha llevado a la paz y lo mantiene en guerras y al borde de más guerra en gran parte de su trayectoria como pueblo. La historia está a punto de repetirse. Hay que liberar a Manning y evitar la extradición de Assange a Estados Unidos.

Comentarios a: sotodavilar41@gmail.com

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