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“Las grandes crisis también traen grandes oportunidades”

Entrevista especial a Israel Rojas

 

Corresponsal de CLARIDAD

La Habana, Cuba-Cuba atraviesa hoy uno de los momentos de mayor tensión social de las últimas décadas. La difícil situación económica de la isla, agravada por un apretón sin precedentes del bloqueo estadounidense, unida a los efectos de una pandemia que pareciera no estar dispuesta a marcharse jamás, han puesto a la sociedad cubana en su escenario más complejo, quizás, desde el llamado Período Especial.

La falta del turismo –vital para la economía cubana–, el violento repunte de una tercera ola de contagios por Covid-19, la escasez de medicamentos y de ciertos alimentos y los frecuentes apagones eléctricos ocasionados por la cada vez más difícil posibilidad de adquirir combustible debido a las sanciones de Washington, han exacerbado el malestar y el descontento social en un país, que aunque acostumbrado a resistir, no está exento de padecimientos y dolores.

A inicios del mes de julio, aprovechando el mar de inconformidades que dejan la incertidumbre, el ocasional burocratismo y las presiones asfixiantes del exterior, una minuciosa campaña virtual se lanzó a rodar en redes sociales con el fin de capitalizar el descontento y la molestia ciudadanas y sacar a la gente a las calles. La maniobra tuvo su momento culminante cuando el 11 de este mes, cientos de personas, en su mayoría jóvenes, salieron a manifestarse en un puñado de ciudades contra la compleja situación epidemiológica y económica.

Alentados por mensajes de odios de cuentas del exterior, las protestas no tardaron en tornarse violentas, generando disturbios y vandalismos, que acabaron con decenas de detenidos, comercios saqueados y personas heridas.

La cena estaba servida. Los grandes medios, muchos de los que incluso cubrieron los eventos de ese día, pusieron a rodar su sofisticada maquinaria y junto a la manipulación de imágenes, la tergiversación de la realidad y no en pocas ocasiones recurriendo incluso a la mentira pintaron una atmósfera de caos interno y guerra civil que en nada se correspondía con lo que se vivió en el país en los días subsiguientes.

En Rojo conversó acerca de los recientes acontecimientos con el reconocido cantante Israel Rojas, miembro del grupo Buena Fe, y quien es hoy una voz muy escuchada en su país por sus análisis y sus críticas precisas sobre lo que ocurre en Cuba.

Para el vocalista, lo que ocurrió el 11 de julio tuvo su génesis en la preocupación que ha causado el repunte de casos positivos y de muertes que hoy sufre el país ante el Sars-Cov-2.

Yo creo que no hay lugar en el mundo en donde la pandemia no haya ocasionado tensiones en todo el tejido social. Lo hemos visto en la mayoría de países y aquí no iba a ser diferente, sobre todo, porque esto es un país sumamente pobre y sumamente bloqueado. Y sencillamente todo esto ha venido a complicar mucho la situación económica.”

La pandemia, sin embargo, no es todo; mucho tienen que ver las presiones y la política hostil de Estados Unidos.

Eso sumado con otros problemas como el incumplimiento por parte de los Estados Unidos del otorgamiento de visas o el cierre de fronteras de otras naciones que generalmente los cubanos visitan o emigran, se van creando un grupo de tensiones sumadas a las carencias, totalmente derivadas de la crisis económica. Todo eso mezclado obviamente trae amplios sectores de inconformidad.”

En las protestas se vieron muchos jóvenes, incluso menores de edad, la mayoría de los cuales ciertamente nació y se crió en las duras condiciones de un país bloqueado y que no conocen otra realidad más que esa. Una juventud fácil de moldear, pero no por eso menos justos sus reclamos.

No toda la juventud es homogénea, hay sectores que los hemos visto muy vinculados a la tarea de la Revolución y por supuesto hay otros que no; eso hay que atenderlo, es imperioso poder meter la mano en ese entramado social, buscar estrategias de comunicación, sumarlos”.

Para el cantautor, es imperante adaptar las formas a los nuevos tiempos.

Los términos ya no importan, lo importante es que hayan proyectos que hagan que la gente se sume a ser útiles, a sentirse responsables con lo que hacen y que le den un sentido a su vida. Si no, realmente estamos creando situaciones que, a la larga, pueden volverse muy problemáticas en la sociedad cubana contemporánea.”

DEFENDER LA PAZ DEL PAÍS

Israel Rojas del grupo Buena Fe conversa con CLARIDAD.Fotos suministradas por el autor.

Pero más allá de la clara necesidad de escuchar y atender las quejas y las necesidades del pueblo, el fundador del dúo Buena Fe deja claro que la violencia con la que las protestas tomaron las calles no es el camino.

Ya se sabe que violencia llama violencia, nadie puede decir que de un bando o del otro no se dieron situaciones conflictivas y probablemente hasta violentas. ¿Es eso lo que queremos para nuestro país? ¿Es eso lo que necesitamos para nuestro país? Por supuesto que no. Y si hoy, después de ese día, estamos viviendo una calma que permita a la gente salir a seguir luchando y trabajando, yo creo que fue porque, por fortuna, se avanzó en ese sentido”.

Fueron precisamente los actos violentos de ese día, los que lo llevaron a sumarse a los miles que en toda Cuba respondieron al llamado del presidente Miguel Díaz-Canel. En cadena nacional, el mandatario alertó sobre las pretensiones de grupos violentos de generar inestabilidad en el país y llamó al pueblo Revolucionario a “defender las calles”.

Yo salí a las calles. Cuando me empezaron a llegar comunicaciones de situaciones de vandalismo, desorden, tuve que salir a las calles. Yo tengo tres hijos, yo no quiero vivir en un país con miedo. Eso hay que salir a defenderlo, eso es una conquista de este pueblo, de este país.”

La realidad hoy, dice, sería otra si el pueblo Revolucionario no hubiera respondido al llamado del presidente.

Yo creo que si no se hubiese dado esa situación de que un grupo de cubanos salimos a decir que ese no podía ser el camino, nadie sabe las consecuencias que estuviéramos viviendo”.

El también compositor comprende la realidad que vive su isla, pero reconoce sin ambages que existen intereses extranjeros detrás de lo ocurrido en las últimas semanas; fuerzas con todas las intenciones de manipular la realidad de los cubanos, un guión ya vivido en otros países.

Hay mucha manipulación, intereses hondos, foráneos sobre todo, en buscar la desestabilización de Cuba, hay un plan para eso y a mí me parece que es muy importante no descuidarla. Yo recuerdo los reportes en Siria, por ejemplo, antes de empezar la guerra, que decían que no se corresponde lo que se está diciendo en las redes con lo que aquí está pasando. En Libia pasó lo mismo, en Venezuela pasó exactamente lo mismo y en las redes se estaba gestando una realidad virtual que se trasladó al plano real y ya sabemos las consecuencias.”

Esto no hace menos importante la premura que tiene el atender las vulnerabilidades que aquejan al cubano y a la cubana, sin que se sufra el riesgo de ser etiquetado.

A mí me parece muy irresponsable no atender esto, me parece muy irresponsable no ser parte de este proceso. Ya sabemos que los que seamos parte de este proceso correremos el riesgo de ser linchados, pero es que no hay manera de no implicarte en esto porque si no te implicas sencillamente vamos a terminar mucho peor y te repito yo no quiero un país violento, yo no quiero vivir en un país en el que la gente se odie, se tenga animadversión, se tenga que esconder por pensar de una manera determinada.”

Necesario atender y resolver los problemas del país, sí, pero sin odio ni violencia.

Tenemos suficientes problemas de orden económico, pero siempre ha existido aquí la solidaridad, el amor, el cubano hermano del cubano, el odio no puede ser el camino”.

EL BLOQUEO Y LOS NEGACIONISTAS

Israel no pretende, ni mucho menos, ocultar una realidad que para muchos cubanos es más que evidente: el sistema no es perfecto, comete errores, tiene falencias, requiere de herramientas que lo atemperen a la actualidad; pero si algo es también real y palpable en la sociedad cubana es la asfixia que supone el bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por Estados Unidos a Cuba desde hace más de seis décadas.

Para el entrevistado, la política de Washington contra La Habana es el problema principal de lo que sufre el pueblo cubano.

Hay serios problemas que verdaderamente deberían ser superados, prejuicios, indisposiciones legales que ya no se corresponden con la realidad, prácticas que obedecen a un tipo de pensamiento que no tributan al crecimiento económico del país. Todo el tiempo uno se cuestiona que se puede hacer mejor, [pero] de ahí a decir que el bloqueo no es la causa cardinal, esencial, de los problemas que tiene este país, es una falacia, es de un cinismo extremo.”

Su comentario es además una respuesta a un sector –que incluye artistas locales y extranjeros– que ha pretendido desdibujar los obvios obstáculos que representa el bloqueo para el desarrollo socio-económico de la isla. Le pregunto si es correcto decir que Cuba estaría mejor sin el bloqueo y me responde con un ejemplo claro.

Durante el gobierno de Obama, él no cambio el bloqueo, sin embargo, hubo un grupo de medidas de acercamiento que hubo entre ambos países, y el resultado fue muy positivo. A nivel nacional se notó ese resultado, era algo palpable, hubo esperanzas, hubo trabajos, se abrieron negocios y no hubo cubano que, de una u otra forma, no se beneficiara de ese momento bonito, luminoso y esperanzador.”

Por si hicieran falta más ejemplos, los hay más crudos y descarnados.

Lo que pasa en Cuba es como tomar a alguien, atarle las manos y los pies, dejarlo inmóvil, lanzarlo al agua y cuando se ahogue decir que es que no sabe nadar.”

Para quienes adversan a la Revolución y su gobierno, negar el bloqueo estadounidense y sus efectos se ha vuelto una tendencia, un guión constante al que recurrir para justificar su discurso de que en Cuba predomina un régimen obsoleto e incapaz de atender las necesidades más básicas de su población.

A juicio de Israel se trata de una maniobra peligrosa cuyas secuelas totales no llegan a comprender quienes la ponen en marcha.

Es muy peligroso porque negar la existencia del bloqueo podría traer como consecuencia que si mañana los cubanos, por decisión soberana, hicieran cambios, la Ley Helms-Burton establece que ni siquiera así sería levantada, hasta tanto el gobierno de EE.UU. no lo considere pertinente. Eso es peor que la enmienda Platt. Hay que ser muy ignorante para no entender de qué estamos hablando.”

Es falso decir que no afecta y no es menos cierto que en muy poco tiempo se verían buenos resultados”, cierra la línea de pensamiento el cantante.

Como ha pasado en otras ocasiones, lo ocurrido recientemente en la mayor de las Antillas ha sacado ronchas en disímiles sectores. Por un lado, quienes por años han esperado con ansias ver derrumbarse la Revolución y con ella a sus líderes para regresar a una Cuba entreguista y olvidada de todo derecho social, por el otro, aquellos que gustan de jugar a las indefiniciones y desde su “centrismo” parcializado emitir juicios de valor desinformados y carentes de justeza.

Desde afuera y sin vivirlo en carne propia siempre es más fácil lanzar consignas al viento. Para esos también Israel tiene una respuesta.

Es muy peligroso, estando lejos de esos procesos, emitir juicios, y es más peligroso todavía la cobardía de convocar, alineándose con los poderes fácticos y con la prensa que todo el mundo sabe que adversa a Cuba, y que todo lo grande de Cuba lo hace pequeño y lo pequeño de Cuba lo hace grande, por tal de tener titulares en esa prensa, sumarse a una línea de pensamiento que termina haciéndole tantísimo daño a nuestro pueblo.”

Respeto el derecho de mis compañeros colegas de tener otra visión –aclara el cantautor pero firma que– “cuando volvamos a la normalidad, quedará la huella de qué fue lo que dijo cada quien, qué fue lo que hizo cada cual y por qué país luchó en el momento más difícil por el que atravesó su nación”.

SUPERAR PRIMERO LA PANDEMIA, LUEGO LO DEMÁS

Para concluir la entrevista, se me ocurre preguntarle cuál debe ser la prioridad para su país en estos momentos. La respuesta no podía ser otra: como en la mayoría de naciones en el mundo, los esfuerzos deben centrarse ahora en derrotar a la Covid-19.

Yo creo que el primerísimo paso es derrotar la pandemia, mucho más con la moral de haberlo hecho con nuestros propios recursos, sin la ayuda de casi nadie y con la sapiencia de nuestros científicos y el esfuerzo tremendo de nuestros médicos y enfermeras”.

De este mensaje ha sido embajador el propio Buena Fe, cuya canción ‘La fuerza de un país’, en la que le canta al esfuerzo de los científicos cubanos para crear sus propias vacunas contra el virus, se ha vuelto casi un himno nacional durante la pandemia. Pero nadie se llame a engaño, cuando se supere esta coyuntura habrá que sentarse a la mesa.

Cuando salgamos de la pandemia, cuando podamos hablarnos sin el peligro de que vamos a causar muertes a otros, de que vamos a contagiar niños, cuando lleguemos a ese punto, todas las discusiones deben darse, todos los espacios deben estar abiertos y resolveremos esos problemas”, dice con una mirada de puro sentimiento alguien que no se ha dejado nada por dentro en sus canciones.

Por último, reflexiona sobre las últimas semanas y concluye que algo positivo se puede –y se debe– rescatar de lo vivido.

Yo creo que las grandes crisis también traen grandes oportunidades. Ojalá esta sea una gran oportunidad para que el país revise, sin duda alguna, procesos sociales que se están dando en la sociedad cubana contemporánea; probablemente cambios en las maneras en que se canalizan las inquietudes, las insatisfacciones, reclamos perfectamente entendibles, por qué no decirlo, dentro de la política y la manera en que se hace política en Cuba, en la manera en que se organiza la sociedad.”

Sobre todo y ante todo, optimismo.

Nos vemos en el futuro, el futuro va a llegar más temprano que tarde.”

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