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Las pérdidas de los agricultores en época de huracanes

 

Por Giancarlo Velazquez López/CLARIDAD

gvazquez@claridadpuertorico.com

A pesar de las prevenciones y la planificación, la temporada de huracanes en Puerto Rico representa riesgos y pérdidas para los agricultores en la Isla. A continuación compartimos las expresiones de tres agricultores sobre lo que significa para ellos la temporada de huracanes y cómo se preparan.

Puede ser un proceso de incertidumbre en el que la producción de algunos alimentos puede mermar. En cambio, la temporada de huracanes es buena para comenzar a sembrar, preferiblemente cultivos de ciclo corto que se pueden cosechar rápido o que resistan mejor el vaivén climático. Además se pueden realizar otras labores en la finca que son igualmente importantes.

“En este tiempo tiramos cultivos que son cortos como habichuelas o maíz. Yo diría que estos meses son de preparación, debemos estar pendientes si viene un temporal porque en ese caso hay que sacar la bomba del río para que no se la lleve la crecida, trabajar en la reparación de cercas, caminos de la finca y otras tareas.”, mencionó Rafael Elías Trujillo, agricultor en la Hacienda Agroecológica Renacer, em Carolina.

Sobre la merma en los cultivos expresó que, por ejemplo, si deciden sembrar tomates o algunas hojas no esperan mucho de ellas debido a que son sensibles al “cambia cambia” de la lluvia. “No esperamos mucho del cultivo de hojas y trabajamos siempre pensando en las reservas de todo tipo como de comida hasta gasolina”.

“Para nosotros acá la temporada de lluvias y huracanes es una de contracción en el sentido de que sabemos que vienen estos sistemas, de que la producción de algunas cosas puede mermar. En nuestra planificación anual tomamos en cuenta eso para tener alimentos para nuestra familia, hacer conservación de alimentos y cosas que quizás no tengamos en estos meses o que es más complicado cosecharlas y tenerlas”, explicó por su parte Freddie Pérez, agricultor y cofundador del proyecto Unitaria Común en Utuado.

El año de producción comienza por así decirlo entre octubre y noviembre cuando termina la temporada de huracanes, según dijo Pérez. Se comienza a sembrar directo en el terreno y en los semilleros. Previendo la próxima temporada de huracanes, optan por una siembra escalonada donde el intervalo de siembra va a depender del cultivo. Con este plan de siembra se trata de cosechar todo lo que crece arriba de la tierra antes de la época de lluvias.

“Esta temporada es buena para sembrar porque viene lluvia también, todo lo que esté pequeño tiene más posibilidades de que resista los vientos y las lluvias. No sembramos muchos vegetales, no revolcamos mucho el terreno porque se erosiona. Hacemos siembras en hoyos, como plátanos, guineos y árboles frutales. También raíces. Es una cosa de planificación”.

“De momento vienen estos sistemas y te pueden borrar toda la finca de un cantazo. Tienes que prepararte con una planificación de siembra pensando en estos meses en que muchos cultivos se imposibilitan o no se pueden sembrar como en otras temporadas porque son más susceptibles; también tienes que guardar semillas, conservar alimentos, la planificación con los animales, las áreas de pastoreo, tener los equipos al día, entre otras tareas”, abundó Pérez.

Por otra parte Alfonso Díaz, propietario de F&A Horti-Products en Utuado, expresó que en su caso la temporada de huracanes “es una pesadilla”. Tras los pasado fenómenos atmosféricos tres umbráculos en su finca perdieron los techos. Díaz estimó lo anterior en $3,500 en pérdidas. También se dañaron siembras en especial la siembra de tomates y calabacín. El total en pérdidas fue de aproximadamente $5 mil “solamente en esas dos tormentas bobas”. Especificó que los techos de los umbráculos en tiempo de ciclón casi siempre se dañan, especialmente si pasa algún evento que tenga vientos de más de 60 millas por hora.

“Cada vez que viene un ciclón hay que tomar las medidas de precaución para semillas que están en los viveros, hay que sembrar más, prepararse para sustituir la energía eléctrica y mantener operando los sistemas de riego. Hay que preparar la planta y tener todos esos equipos listos”.

Sobre los vegetales explicó que son más vulnerables al efecto de los vientos y la lluvia porque son suculentas, se enferman más por el exceso de humedad y son plantas más débiles. Luego de que pasa un huracán y deja muchos daños los vegetales son los primeros que están a la mano para distribuir y a pesar de que son susceptibles son fáciles de recuperarse, añadió.

 

 

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