Los zapatos contra la necropolítica

Por Rafah Acevedo/En Rojo

Sí, valdría la pena estudiar, clínicamente, con detalle, las formas de actuar de Hitler y del hitlerismo, y revelarle al muy distinguido, muy humanista, muy cristiano burgués del siglo XX, que lleva consigo un Hitler y que lo ignora, que Hitler lo habita, que Hitler es su demonio, que, si lo vitupera, es por falta de lógica, y que en el fondo lo que no le perdona a Hitler no es el crimen en sí, el crimen contra el hombre, no es la humillación del hombre en si, sino en crimen contra el hombre blanco, es la humillación del hombre blanco, y haber aplicado en Europa procedimientos colonialistas que hasta ahora sólo concernían a los árabes de Argelia, a los coolies de la India y a los negros de África.

Aimé Césaire, Discurso sobre el colonialismo

Pero al lado de Polonia, de Irlanda o de Armenia, otra cuestión nacional, ‘incivilizada e inculta’, se agitaba en África, en Asia y en América. Millones de individuos, pertenecientes algunos a pueblos de historia milenaria, sufrían la opresión nacional más espantosa. Nadie reparaba en ellos, nadie los creía dignos de inspirar un discurso en el mitin o en la cátedra. ¿Qué burgués liberal con suficiente estima de sí mismo se hubiera dignado levantar la voz por los indígenas ‘bárbaros’ o los negros ‘bestiales’? Para que las burguesías europeas redondearan sus negocios, los negros, los amarillos y los indios debían morir en las ‘colonias’. Y como las metrópolis imperialistas más opulentas entregaban de cuando en cuando a los obreros ‘blancos’ los relieves de su mesa, fue cundiendo entre la ‘aristocracia’ del proletariado y entre los teóricos de la socialdemocracia un despego cada vez más acentuado por todas las cuestiones relativas a la liberación de los pueblos coloniales. 

Aníbal Ponce, La cuestión nacional y la cuestión indígena

Leo estas dos citas que publica Rui Costa en sus redes sociales y no tengo otra reacción que no sea una combinación de rabia y tristeza. Si usted lee sin apasionamientos, haciendo un análisis objetivo en una situación objetiva, ¿no parece que se refieren Cesaire y Ponce a Puerto Rico? ¿Son precursores de Foucault, la biopolítica y la necropolítica?

Hace un año, Gloribel Delgado y yo, movidos por un sentido de urgencia, realizamos un performance frente al Capitolio en el Viejo San Juan. Nos parecía que, pasados ocho meses del huracán María, el silencio del gobierno colonial (Ricardo Roselló) y del gobierno norteamericano (Trump), en torno a las miles de muertes ocasionadas por el fenómeno atmosférico, era, cuando menos, indigno.

A través de Facebook convoqué a realizar una instalación de zapatos qu representaran a los muertos. Gloribel Delgado se unió inmediatamente al reclamo y en 48 horas se decidió que un viernes, 1ro de junio de 2018, se realizaría el homenaje silencioso usando la plaza norte del Capitolio como espacio de expresión pública. Era la primera vez, ¡la primera vez!, que se realizaba un recordatorio popular a los fallecidos. La respuesta fue de tal magnitud que a instalación y performance continuó hasta el domingo 3 de junio en la tarde. 

¿Cual fue la respuesta del gobierno? Primero la burla y el cinismo cruel a través de la Oficina de la Primera Dama. Ofrecieron libretas y mochilas a los niños. A esos mismos niños azotados desde antes por el huracán Keleher. Al tercer día, de manera bochornosa, se presentaron a la instalación con un equipo de fotógrafos y una actriz/funcionaria que pretendía ser una corredora que pasaba por allí.

¿Es ese trato inhumano un caso aislado? Por supuesto que no. Desde antes de María hay un patrón de política económica que amenaza la vida de miles de ciudadanos. Achille Mbembe propone un análisis de las prácticas sociales a partir del necropoder. Es la negación de la vida. Los ciudadanos actúan como muertos vivientes, zombis del neoliberalismo. Y para nosotrros en la colonia, nos resulta muy faminilar porque la imagen del zombi recorre nuestra literatura desde Tapia (s.XIX) hasta hoy.

Para Mbembe, la necropolítica es una concepción del poder en la que el soberano puede decidir quién debe vivir y quién debe morir en un determinado momento a partir de intereses económicos particulares. Los seres humanos, como sucedió en los meses posteriores a María y aún hoy como plan de desarrollo, son vistos como mercancías. La vida y la muerte vida la deciden los gobernantes. ¿Qué podemos decir cuando se acaba con el sistema de salud pública? ¿Qué pensar cuando se aumentan artificialmente los costos de las medicinas y los tratamientos? ¿Qué opinar ante la migración de cientos de miles? Política y muerte. 

Desde la perspectiva de Mbembe el poder de dar muerte es una parte central en la concepción moderna del poder y en la actualidad cobra importancia en tres sentidos: el primero, se decide quién debe vivir y quién morir. La decisión, por supuesto, tiene un enorme componente clasista. Además, es la administración del estado quien decide a quienes se excluye del proceso y a quienes se incluye. Por último, no se dejan morir a miles para ocupar un territorio a través de una guerra o un ejército. Más bien se decide la vida o la muerte a partir de la utilidad económica de unos individuos, una clase o una comunidad. Dejar de hacer lo que corresponde, abandonar, hacerse de la vista larga, son mortales. 

Hoy, la crisis se ha sofisticado. La política de muerte se ha normalizado. Se pierden los hogares (ejecución de hipotecas) y se pierden los derechos sobre el propio cuerpo (aborto legal y seguro; derechos del envejeciente; terapias de conversión).

Un ejemplo de la necropolítica aplicada a las poblaciones suelen ser los programas sociales que dejan de funcionar en sectores pobres (¿para de- jarlos morir?), porque no hay presupuesto economico que los sostenga. Por lo tanto, se excluyen de la economía nacional e internacional y el Estado actúa, como decíamos, como el administrador o gerente decidiendo las escisiones de lo que debe vivir y de lo que debe morir. 

¿Por qué la imagen del zombi? Porque los que estamos vivos (sobreviviendo) tenemos constantemente que lidiar con amenazas a nuestro retiro digno, a nuestra salud, a nuestra educación, a la alimentación sana, a respirar aire puro. A pesar de estar vivos, las cenizas, el abandono, la pérdida del techo, la capitalización de las relaciones humanas, pueden hacernos sentir como muertos vivos. A veces, ya en el ámbito metafórico de la ciencia ficción, somos apenas partes del engranaje de la maquinaria capitalista. 

¿Cómo nos enfrentamos a la necropolítica? No es una tarea fácil. Pero no tenemos otra alternativa que resistir. Decenas de comunidades se han organizado para la vida. Los proyectos agrícolas se han multiplicado. Las propuestas de vivienda y desarrollo cultural han aumentado. El estado, por supuesto, obstaculiza, vende y, en ocasiones, escoge quienes recibirán ayuda y quienes no. Otro modo de resistencia es mantener y recuperar la memoria. Suena cliché pero es imperativo: prohibido olvidar. Eso intentamos hace un año, el 1ro de junio, cuando quisimos ponerle nombre a los 4645 negados por la titerería de Ricky Roselló y el gobierno de Trump.

De aquel día, mostramos algunos nombres, testimonios y homenajes que aún son recopilados. Los reproducimos tal como fueron escritos*: TIENEN NOMBRES

Joyce, murió en su casa sola. La encontraron 4 días después del huracán. Deshidratación la causa. 73 años.

Luis E. Rodríguez Lebrón – Abogado

Richard Delgado, #73, Naguabo, murió porque no había servicio de diálisis. Murió a una semana del huracán por ataque al corazón.

César Posada, Borinquen Towers dice Sr. Planell – Lares, Puerto Rico: murió por la tardanza y negligencia por parte del gobierno.

Aurora del Valle, 81 años. En medio de su quimioterapia, que dejó de recibir. Murió a la semana después de María en su hogar.

Casimiro Bonilla y Arnaldo Rodríguez Bonilla, el primero 1 día después, sin posible atención médica; el segundo el 4 de diciembre por infarto. Sufría una gran depresión.

Abigaíl Marzán Dávila, murió por falta de oxígeno cuando no había luz para su máquina de apnea del sueño. El día antes estuvo llevando suministros a Utuado.

Austria Roche 10/9/2017

Tio Othni, Alzheimer

Don Dimas Ortega

Teófilo Laboy y Evelyn Rivera

Ana Abreu 

Diana Santiago García #973 – Leptosipirosis – 16 de octubre 2017

Rev. José Luis Torres Milán

Romsy Romero

#1,160 – Por la vida de Gloria Otero

#1,172 – Herminia Espada Rosario, descanso eterno

#2,234 Dona Amelie, de Naranjito. Cedro Abajo – 94 años, Sector Calles

de complicaciones al mes de María– diabética, oxígeno. Ella estaba bien.. Yo me quito esta es mi parte.

#1,074 – Angie – Carolina- nunca la comunidad de Santo Cristo de los Milagros va a olvidar tu dedicación y entrega. Gracias por tanto amor. A causa del huracán no se pudo dar la atenciones medicas que necesitaba. Por lo tanto dejo estos zapatos conmemorando tu vida y la mujer grandiosa que fuiste.

#1,092 Eni – Extrañamos. La luz no vino suficientemente a tiempo como para que te quedaran ganas de vivir. Te dejamos unos zapatos para que conste que nuestros pies te trajeron aquí. Te amamos – Irma y Jorge

#1,125 – Jenny – Carolina – Te amamos con todo nuestro corazón hermana del alma. Los nenes te envían un tanto de amor. Papi y mami siempre te recuerdan con lo gran guerrera que fuiste. Gracias por tanto amor y sacrificio por tu Patria. – Tata y toda la familia.

#1,130 –Descansen en paz – Ruth Izquierdo

#142 – El silencio, a veces, se escucha más duro que mil palabras, por eso gritemos, en silencio, en memoria de aquellos que ya no tienen voz – Presbítero.

#895 y #896 L. Salamán – Por los ahogados bajo el fango en Villa Calma, Toa Baja.

#899 – Chole – Por todos los familiares que perdieron a un ser cercano y por Puerto Rico victimas por ahogamiento y diálisis

#932 – En memoria de una persona a quien no conocí, pero sí a sus familiares. En ellos, en su dolor, su indignación, su frustración. Los represento, con amor, honor. – Pilar Guzmán Ríos, Corozal, Puerto Rico

RIP 20-9-2018

#993 – Papi, querendón de esta tierra, falleció antes de el Huracán, hoy me tiró desde el cielo: “Vaya y ponga mis zapatos en alto de apoyo a esta ridícula y nociva situación aquí”, ponemos 3 generaciones; abuelo, padre y Bebé. Todo en memoria de los caídos que no fueron atendidos ni respetados propiamente. ¡Puerto Rico se sigue levantando coño! 

Carlos, Yahaira y Augusto Rodríguez.

Joven empleado de un hospital del área metropolitana de San Juan. Durante el Huracán estuvo acuartelado en el hospital sin receso para descansar. Se infectó con una bacteria. Murió en varias semanas. No recibió la atención médica adecuada. – Mariangely

#1,234 – En memoria a Ángel Luis Cabassa (Freddy) de tus vecinos de la Cooperativa Universitaria de Trujillo Alto. También, en honor a todos y todas los/as ausentes que hoy, más que nunca, están presentes.

#1,239 – En memoria de nuestra mami, abuela, tía, nuestro todo: Idalia Hernández, residente de Fajardo. Te nos fuiste antes de tiempo porque tu corazón no soportó tanta tragedia. Hasta siempre mamita.

#1,234 – Por abuela, el oxígeno no llegó (a tiempo), fuiste víctima de negligencia no por parte de tu familia, sino del sistema de salud. Estos zapatos va por su dignidad. La que no pudo tener su muerte.

#279 – Molly – mi amiga, quien por su condición de salud mental no pudo resistir tanto dolor y falleció de un ataque masivo al corazón. No se le pudo hacer funeral y fue cremada. 

#1,026 – Por, Jesús Juani Coriano – Maestro retirado, padre, abuelo y nombre de Dios, fallece de camino a llevar a un nieto a la universidad, un masivo al corazón, su impotencia ante las situaciones del suceso lo tenían en tensión. Dios fue piadoso ante tanta ansiedad. Se me fue en mis brazos, yo llegué primero que la ambulancia. Te amo papi. 25/oct/17

#1,051 – Roberto Díaz Febus, mueres en solo en tu cama envenenado con los gases producidos por un generador que colocó en su marquesina para sustituir la perdida de electricidad debido a el huracán. En la mañana del día siguiente se le encontró con el control remoto del televisor en su mano y sin vida. Soy la tía de las hijas de él. Margarita López Díaz

*Aunque las cantidades sean discrepantes, sabemos que son muchos mas de 64 muertes a causa de María. El pueblo y familiares nunca olvidaremos a nuestros muertos. ¿Hasta cuándo Puerto Rico?

–En memoria de los fallecidos hoy los recuerdo y es mi deber como ciudadana ser parte de esta manifestación. Mi par de zapatos es el #1,222 y espero que no sea el último. ¡Arriba Puerto Rico!, por nuestros familiares, amigos fallecidos digo presente.– Tairis

–Es una tristeza que no se puede describir, ellos son nuestros hermanos ciudadanos. El atropello social, hace que por una fuente fuera de nuestro país nos enteremos de cuan afectado ha sido nuestro pueblo. Mi zapato es el número 1,226 y espero que ante esta alarmante cifra de muertes, nuestro país despierte. ¡Arriba Puerto Rico!– Darlenis

#747 – Carmen M. Jiménez Rodríguez – Negligencia médica.

#791 – Nydia Morales Pérez – hija, hermana, prima, sobrina, nieta, amiga. Falleció el 21 de diciembre de 2017, 63 años. Después de 51 días en intensivo de Centro Médico, sin poder comunicarse. ¡Tienen nombres! ¡son miles!

*Otros testimonios y homenajes en Proyecto 4645, Facebook.

Foto: Alina Luciano Reyes/CLARIDAD