Lucecita Benítez: Todavía me quedan balas musicales por disparar

Por Gabriela Ortiz Díaz/Especial para En Rojo

Luego de sobrepasar el duro proceso que significó para ella la recuperación de un infarto que sufrió el año pasado y en espera de su próximo concierto “En las manos de un pueblo”, la exitosa cantante Lucecita Benítez dijo en entrevista con CLARIDAD: “todavía me quedan más balas (canciones) por disparar musicalmente hablando”.

Convocadas por la promoción del concierto, que se celebrará el 13 de septiembre de 2019 en la Sala de Festivales del Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré, conversamos sobre el término “pueblo” que ha seleccionado para titular a dos conciertos importantes en su trayectoria; del desarrollo de su conciencia social; de sus experiencias musicales en el extranjero; de política puertorriqueña, del sentido de puertorriqueñidad que manifiesta a través de su labor artística y de la revuelca que hubo en Puerto Rico el pasado mes de julio.

CLARIDAD: ¿Qué es para usted el pueblo?

Lucecita Benítez: Yo siempre he estado al servicio de mi pueblo. El pueblo es la razón por la que estoy aquí. Es mi país. La razón por la que yo soy Lucecita Benítez es gracias al apoyo de mi país. Cuando el gobierno me perseguía por creer en la independencia y cuando se me mandó a matar por creer en ese ideal yo entendía que la patria era bien importante.

La Voz Nacional de Puerto Rico revivirá el legendario concierto “En las manos del pueblo”, que presentó por primera vez en el 1975 en el icónico Teatro Radio City en San Juan y que posteriormente fue perpetuado en un álbum grabado en vivo. Por otro lado, el más reciente concierto de Lucecita Benítez fue en febrero de 2018 y lo denominó “Traigo un pueblo en mi voz II”.

¿Por qué utilizar el concepto pueblo para titular conciertos emblemáticos de su carrera? ¿Cuál es la importancia del pueblo?

Siempre he dicho que es el pueblo el que tiene en las manos la transformación y el crecimiento de su sociedad. Si se espera por los líderes, jamás se tendrá nada. No se puede esperar por el gobierno; las soluciones y los cambios en cualquier sociedad provienen del pueblo.

En ese sentido, ¿el concierto que revivirá el viernes 13 de septiembre es un homenaje a lo que el pueblo logro en julio?

Claro que sí. Cuando yo me pare en ese escenario, ese concierto va para el pueblo. Tengo que aplaudir a mi país porque por primera vez se hizo sentir, no por el reggaetón – que los muchachos de [ese género] están haciendo una labor extraordinaria mundialmente y los admiro y respeto –, sino por un movimiento social y moral del pueblo, que se lanzó a defender su honradez y su dignidad.

La gente aprendió que tiene el poder. El aprendizaje de esto es que el pueblo ya perdió el miedo, que se va a enfrentar. Lo único que yo espero es que los policías, en vez de apuntar sus armas contra el pueblo, se una cuando vuelva a pasar esto porque la lucha del pueblo es la de ellos”.

¿Qué piensa de la jornada de manifestaciones ocurrida en Puerto Rico durante el pasado mes de julio?

No estaba en Puerto Rico, sino en Buenos Aires. Todo el mundo supo que si yo no estaba en la calle era porque no estaba en el país. En Buenos Aires sentían un orgullo por la isla que se sublevó y lo logró el país ofendido, humillado, ultrajado, abusado.

Me parece que el pueblo logró sacar a un delincuente del poder y faltan más. Esta tarea no termina. Esta tarea empieza ahora. Qué bueno que salió ese chat porque si no, este país no se hubiese revelado. [Los del gobierno] metieron el dedo en el sentimiento del puertorriqueño, nos escupieron la cara, se burlaron de este país, desviaron fondos y le quitaron el futuro a nuestro país y a nuestros jóvenes, que se han tenido que ir.

Tocaron la masa blanda de la sensibilidad del pueblo puertorriqueño y fueron los jóvenes los que se tiraron a la calle con una sola bandera y una sola voz. Y mucho más tendrá que suceder hasta que limpiemos la casa de todas esas sabandijas que le han robado el futuro a este país.

La biografía de Lucecita Benítez que destaca la Fundación Nacional para la Cultura Popular expone que, en medio de la turbulenta década de los 70, la cantante decidió incursionar en la temática político-social a través del movimiento de la nueva trova. A raíz de su proceso de concienciación, sus conciertos “Traigo un pueblo en mi voz” y “En las manos del pueblo” le merecieron elogios de la crítica especializada. El primero la convirtió en la primera cantante de música popular en presentarse en el Coliseo Roberto Clemente en 1974. El segundo fue, un año más tarde, el primer concierto de música popular transmitido íntegramente a través de la radio en la noche de su debut, continúa narrando la biografía.

¿La década del 1970 y su incursión a la Nueva Trova marcaron el inicio del desarrollo de su conciencia social?

Fotos Alina Luciano

Yo creo que desde antes. Desde la crianza de mi mamá. El socialismo me lo enseñó mi madre con su gran sentido de justicia. Después, a través de la música, comprendí qué es lo que yo quiero de mí, para qué puedo usar esta voz. Yo canto porque Dios así lo quiso y con ese don vienen unas responsabilidades sociales y morales.

He viajado tanto y he visto tanta hambre, que mis cantos siempre están al servicio de la denuncia musical, que no necesariamente es política. Yo apelo a la conciencia del ser humano. Canto canciones reales, letras con las que la gente se identifique. Desde el amor hasta la conciencia y justicia social. Soy una apasionada de la justicia social. Donde hay carencia, uno trata de llenar ese vacío con música.

No nací para cantar un jingle. Nací para venderte lo que hago, quiero comprarte el alma, tu conciencia, tu sensibilidad. Para payasadas hay mucha gente. Para divertir y entretener hay de sobra. Para hacerte pensar hay muy pocos. Eso es lo que yo hago.

¿Qué piensa de la labor periodística de CLARIDAD, más ahora que cumple sus 60 años de fundación?

Claridad es el periódico que más abunda en los verdaderos problemas del país. No enmascaran la verdad. Son sólidos y eso lo respeto mucho. Felicito al periódico en sus 60 y espero que no desaparezca porque voces como esas son las que este pueblo necesita escuchar. Los demás [medios] se venden al mejor postor.

¿Qué la identifica a usted y a su carrera artística?

Cantar con fundamento, para educar y abrirles caminos al conocimiento que tanto en este país intentan cerrare. Soy la bandera de mi país en el extranjero y a orgullo la llevo.

Yo siento una bandera, no dos. Siento un himno, no dos. Quizás ese es el problema que tiene la gente conmigo, que yo soy verdadera puertorriqueña y nunca me he vendido ni al mejor postor, que hay cosas en mi vida que no serán negociables y entre ellas está la patria.

¿Qué legado le deja a esa generación que quizás solo sepa de usted por herencia de sus abuelos(as) o padres?

Si algún legado dejo es la integridad con la que he trabajado toda mi vida, la seriedad, el respeto, la entrega musical y que siempre he clamado por la unidad de mi país y porque esta isla prospere por nosotros mismos.

¿Se siente satisfecha con su carrera musical?

Me siento satisfecha de lo que he logrado y de lo que podré seguir logrando hasta que muera. Yo voy a seguir alimentando mi patria.

El concierto “En las manos del pueblo” incluirá canciones memorables como “Menos tu vientre”, “Anda por andar andando”, “Yo no quiero llamarme como me llamo”, Te llegará una rosa”, “Mi país”, “Vivir para vivir”, “Que suerte he tenido de nacer” y “Me llevaré contigo”, entre muchas otras. Los boletos están disponibles para la venta en Ticket Center 787-792-5000.