Lucha, gestas y triunfos para nuestro pueblo

En CLARIDAD, donde llevamos 60 años de acompañamiento continuo en todas las luchas colectivas, pensamos diferente. Confiamos en la sabiduría, el valor y la perseverancia que han caracterizado a nuestro pueblo a lo largo de toda su historia.

 

Esta es la última edición impresa de CLARIDAD del año 2019. Nuestra próxima edición en papel circulará el miércoles, 8 de enero de 2020. Como de costumbre, en CLARIDAD hacemos un receso por la Navidad y el Año Nuevo para reflexionar sobre nuestro país, compartir con nuestros seres queridos y reagrupar fuerzas y voluntades para acometer los retos de un nuevo ciclo en este continuo devenir de periodismo, lucha y resistencia que ya ha cumplido 60 años.

El año 2019 ha sido un año duro y muy aleccionador para Puerto Rico. La crisis económica y fiscal- que se ha ido profundizando cada vez más- y el paso lento de la reconstrucción post huracán María, ha cambiado el semblante de nuestro país. Se habla poco de progreso y bienestar. Los golpes sucesivos han hecho mella en el ánimo del pueblo, porque se vive el empobrecimiento creciente en todos los órdenes de nuestra vida,  y nuestra gente- especialmente la más joven- ha tenido que buscar en otros lugares las oportunidades que no tienen en su patria. 

Los problemas endémicos que padecen los sectores populares de nuestro país se han agudizado durante este año, y así se resume en esta edición de CLARIDAD. La Junta de Control Fiscal (JCF), que favorece a los buitres y grandes intereses, hipoteca nuestro futuro hasta por 40 años más con los acuerdos viciados e injustos con Puerto Rico, pactados para reestructurar la deuda. El gobierno de Puerto Rico- colonial, dependiente y servil-  baila al son que le tocan desde Washington los intereses políticos y económicos que pretenden seguir repartiéndose nuestro país, mientras racionan los servicios esenciales al pueblo.

Abundan los ejemplos. El servicio de transporte marítimo hacia y desde las islas-municipio de Vieques y Culebra es peor que nunca; las cenizas de la planta carbonera AES, y los desechos de otras industrias contaminantes, continúan enfermando las poblaciones cercanas; arrecia el asalto de intereses privados a nuestras costas y playas, y la erosión hace estragos en nuestra zona marítimo terrestre; se han recortado salarios y beneficios a nuestros trabajadores, mientras sube el costo de vida; la tasa de participación laboral apenas alcanza el 40 % de nuestra fuerza trabajadora; nuestros pensionados del servicio público se enfrentan a recortes de hasta 8% en sus pensiones; los asesinatos de mujeres en incidentes de violencia de género ocurren a razón de 1 cada 7 días; el negocio de las drogas ilícitas está por la libre, y su secuela de crímenes es cada vez más audaz y en plena luz del día; aumentan las tarifas por los servicios de agua y energía, a pesar de los apagones e interrupciones constantes; aumentan los costos por matrícula y servicios en la Universidad de Puerto Rico, mientras se congelan plazas y recortan beneficios a  profesores, empleados y estudiantes; se privilegia a las escuelas chárter sobre las públicas; se congelan fondos para escuelas Montessori y servicios de educación especial; la salud se trata como un negocio y no como un derecho básico; cerca de 1 millón de personas dependen para su sustento de la tarjeta de alimentos del gobierno de Estados Unidos y de bancos de alimentos de iglesias y otras instituciones; las carreteras siguen inservibles, y miles viven aún sin techo seguro y bajo toldos azules. Si a esto se le suma la imbatible corrupción pública y privada, y la dominancia de dos castas políticas podridas hasta el tuétano, podemos visualizar el cuadro completo de  miles de ejemplos de injusticias diarias que vive nuestra gente, sin siquiera el alivio de una economía próspera que les ofrezca las posibilidades de buenos empleos y una mejor vida a través de su propio esfuerzo.  Este es el país que han producido 121 años de coloniaje; un país en decadencia con el que nadie está contento. 

Pero la fibra íntima de nuestro pueblo se impone, y en medio del descontento generalizado, busca el cauce adecuado para asumir su responsabilidad histórica de transformarse para bien. Esa fue la chispa que provocó la explosión del verano del 2019, cuando, por primera vez en nuestra historia reciente, el pueblo organizado y movilizado en protestas multitudinarias puso fin al gobierno inepto, irresponsable y corrupto de Ricardo Rosselló y el Partido Nuevo Progresista (PNP), y forzó la renuncia del gobernante. Rosselló y su gobierno eran la imagen de la colonia en decadencia, una imagen que nuestro país quiere cambiar para labrarse una nueva y pujante. Por eso, protagonizó la ejemplar jornada que culminó con la salida de Ricardo Rosselló, cuyas imágenes dieron la vuelta al mundo y nos llenaron de sano orgullo boricua. Sin duda, se marcó un momento definitorio en el desarrollo de la conciencia de nuestro pueblo sobre su propio poder. De la maduración plena de dicha conciencia dependemos para las acciones que desemboquen en la transformación radical que necesitamos hacia el futuro.

Puerto Rico se transformará en un nuevo y mejor país en la medida en que nuestra gente se lo proponga. Por lo que se anuncia sobre la próxima contienda electoral de 2020, nuestros políticos de turno no parecen haber aprendido de las advertencias y lecciones del verano de 2019. Quizá piensan que se trató de un ex abrupto que no tuvo repercusiones en la conciencia del pueblo. En CLARIDAD, donde llevamos 60 años de acompañamiento continuo en todas las luchas colectivas, pensamos diferente. Confiamos en la sabiduría, el valor y la perseverancia que han caracterizado a nuestro pueblo a lo largo de toda su historia. Nuestro pueblo ha perseverado por lo mismo que han perseverado otras naciones y pueblos del mundo: porque muy dentro de su ser la gente reconoce que aún nos falta recorrer el tramo final de la lucha hacia la transformación de Puerto Rico en la nación libre, próspera, exitosa, sana y verdaderamente democrática que tenemos la capacidad de ser.

¡Feliz Navidad, Año Nuevo y Día de Reyes! ¡Que disfruten todos y todas esta temporada navideña en gozo y paz, y que el 2020 sea el escenario de nuevas gestas y grandes triunfos para nuestro pueblo!