Mas allá de los triunfos y las derrotas

Por Javier Guaní Gorbea/Enviado Especial de Claridad

Aunque he cubierto un sinnúmero de eventos internacionales, no cabe duda de que los Juegos Panamericanos, en los que actualmente me encuentro (con la fotógrafa de este semanario Alina Luciano) es por mucho, el evento más significativo de mi carrera periodística. Más allá de las victorias y derrotas, un evento como este prueba que mediante el deporte se puede llevar un mensaje de unidad y confraternización, independientemente de que se trate de una competencia. Pero como esta es una columna de deportes, aquí va un resumen de lo que ha sido nuestra participación esta primera semana de los Juegos.

Sobresalientes los bolos y el boxeo

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En estos dos deportes, Puerto Rico solo tenía dos atletas por deporte, por lo que es extraordinario que nos hayan dado cuatro medallas, dos de ellas de oro. La pareja de Jean Pérez y Christian Azcona rompió récord panamericano de pareja y luego Pérez se consolidó en sencillo, obteniendo un bronce.

Por su parte, Yankiel Rivera ganó su primer combate y le hizo una gran pelea al cubano Yosbany Veitía, independientemente de lo que fue anotado por los jueces, que le dieron el beneficio de la duda al cubano, por lo que Rivera tuvo que conformarse con el bronce. Mientras, Oscar Collazo se convirtió para mí en la figura principal de los juegos al vencer al cubano Damián Arce en semifinales y luego al medallista de plata de los Juegos de Río, el colombiano Yumberjen Martínez.

Imparables en béisbol

Desde que se empezó a configurar el equipo de béisbol que se iba a llevar a los Juegos, se hablaba de que el dirigente Juan Igor González estaba construyendo uno de los mayores trabucos para representar a Puerto Rico. Los nuestros se vieron cómo el equipo dominante del torneo, que acabó con marca de 6-0 bateando oportuno, tuvo la mejor defensa del torneo y sin duda el mejor picheo. Todo culminó el domingo con una medalla de oro, con una victoria 6-1 sobre Canadá, a quien vencimos en dos ocasiones.

Por encima de las expectativas el surfing y el baloncesto.

fotos: Alina Luciano
Oscar Collazo, Oro en boxeo

Considerando que la surfista Tía Blanco (que era nuestra mayor posibilidad de medallas) no pudo hacer el viaje, no estoy seguro de que el Comité Olímpico esperara una medalla. Afortunadamente, obtuvo una de bronce, de la mano de Marie Carmen Rivera, en la disciplina de stand up paddle boarding. Por su parte, el equipo de baloncesto de cancha, del que no se esperaba grandes cosas pues su propósito principal era comprometer una serie de jugadores para el futuro, se creció obteniendo medalla de plata (fue derrotado en la final por Argentina) y consiguió victorias importantes contra los mundialistas Venezuela, República Dominicana y Estados Unidos. Este último contaba con jugadores de primer nivel del baloncesto colegial. Por su parte, el equipo 3×3 cumplió con lo que se esperaba al ganar una medalla de plata, aunque se quedó un sabor amargo, pues la falta que definió el partido final fue una controvertida.

Por debajo el taekwondo y el tiro

Aunque la modalidad poomsae pudo salvar una medalla de bronce, el equipo de Taekwondo estuvo por debajo de lo esperado, pues atletas como Crystal Weeks y Elvis Barbosa fueron eliminados temprano de la competencia. Mientras, en el tiro, nuestra mejor esperanza de medalla, Yarimar Mercado, parecía estar a las puertas de una medalla (posiblemente de oro) en rifle de 10 metros, cuando se desplomó, quedando en sexta posición. Eso pareció afectar el resto de su rendimiento en los juegos y esa disciplina de tiro se fue en blanco. Otras disciplinas que corrieron con la misma suerte fueron el levantamiento de pesas y la gimnasia, aunque la realidad es que en esos 2 deportes no había oportunidad real de medalla.

Faltan deportes con medallas

Al momento de este escrito, ya el tenis de mesa en dobles había asegurado tres medallas adicionales para la delegación. Se espera que otros deportes que están por comenzar, como el judo y la lucha, produzcan medallas adicionales. Sin duda, no hay nada más hermoso que escuchar el himno de tu país en la conclusión de un evento deportivo. Nuevamente, queda demostrado que mediante el deporte se crean vínculos que van más allá de la competencia.