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Mirada al País: Siempre alertas

MIRADA COOPERATIVISTA

En ahorro y crédito la máxima finalidad debe ser la creación de una banca cooperativa, poseída y gobernada por los cooperativistas.”

Antulio Parrilla Bonilla

En estos días han surgido noticias sobre fusiones y consolidaciones de cooperativas de ahorro y crédito en el país. En una de esas reseñas se identificaba alrededor de once cooperativas ya señaladas para esos procesos por el regulador, la Corporación para la Supervisión y Seguro de Cooperativas. Ante un panorama económico, social y político complicado como es el nuestro, algunos socios (as) se preocupan y recaban información sobre la salud fiscal de sus respectivas cooperativas. No es para menos en un País que tiene 1.3 millón de socios (y clientes) de cooperativas. Esto representa un 42% de la población a base del Censo de 2020. Sin embargo, lejos de ser un indicador negativo es una muestra de su fortaleza. El sistema cooperativo atraviesa desafíos y los enfrenta de cara al futuro fortaleciendo sus reservas, sus activos y su base de socios. Todos sus indicadores continúan posicionándolo como un sistema en crecimiento, que cuenta con la confianza del pueblo puertorriqueño.

Muchos desconocen que el sistema financiero cooperativo del país llegó a tener más de 300 cooperativas de ahorro y crédito. Todas de origen humilde que surgían del entorno laboral o comunitario. El 25% de los socios de cooperativas proviene del sector gubernamental. Lo cual entre otros indicadores nos ofrece un perfil de la población a la cual sirve el cooperativismo. Con el pasar del tiempo muchas de estas estructuras evolucionaron o se fusionaron con otras cooperativas para lograr un mayor alcance en el ofrecimiento de sus servicios. Un estudio de 2021, dirigido por los consultores Luis Mojica y Mario Puchi de la firma Mojica & Puchi Consulting, identificó que en el 1984 hubo 273 cooperativas. Al momento del estudio quedaban 110 que recientemente se redujeron a 108. Las fusiones y consolidaciones son procesos que se han desarrollado en el sistema a lo largo de su trayectoria. Lo interesante es que 37 años después el sistema financiero cooperativo rinde servicios de excelencia que redundan en ahorros al bolsillo de entre $80 a $85 millones de dólares anuales, en comparación a la cartera de crédito de consumo que tienen la banca comercial, las financieras, los Title Loans y los prestamistas, entre otros. En ese estudio se detalla que en 1984 las 273 cooperativas existentes financiaban el 105 de la deuda de los consumidores y captaban el 8 % de los ahorros. En el 2021 con menos cooperativas se financia el 24% de la deuda y se capta el 17% del ahorro, indicadores indiscutibles de cuan bien le sirven estas instituciones al pueblo.

Las Cooperativas de Ahorro y Crédito son organizaciones dirigidas por los nuestros y de capital nativo que en las buenas y menos buenas no se van a dejar de ofrecer servicios. Además, se distinguen por sus procesos democráticos y su accionar con impacto social, comunitario y económico loable. El desempeño ejemplar ante el huracán María, los terremotos y la pandemia así lo evidenciaron. En estos días muchas se han certificado y han recibido o están por recibir fondos de becas del Fondo de Instituciones Financieras de Desarrollo Comunitario (CDFI Fund) del Departamento del Tesoro Federal. Estos son parte del CDFI Rapid Response Program y pertenecen a la legislación de estímulo federal de diciembre de 2020, generada para atender el impacto económico de la pandemia del COVID-19. Esto contribuye a fortalecer económicamente la base de capital de las cooperativas y su capacidad para atender las necesidades de los nuestros.

La transparencia y la responsabilidad social las distingue. En estos días celebran muchas de ellas sus asambleas de socios y es el momento oportuno para que cada socio o socia asista y pueda ejercer su derecho a recibir valiosa información sobre la salud fiscal de su cooperativa. Por lo pronto su dinero, sus acciones y ahorros están en muy buenas manos. El reto más significativo no son estas fusiones que ya en el sistema cooperativo conocíamos. El proceso de consolidación necesario para la integración del sistema y sus servicios seguirá su curso. El desafío principal ya hemos advertido se trata de estar vigilantes a otros requerimientos que pueden surgir de la Junta de Supervisión Fiscal que certificó un Plan Fiscal que impacta a COSSEC, la entidad aseguradora y por ende al sistema. Como hemos anticipado muchas de las propuestas no son cónsonas con el fortalecimiento del sistema y que pudieran incidir de manera adversa. A eso es que hay que estar atento y presto para salir en defensa de un sistema que le ha servido bien al país y que cada día se fortalece con su accionar.

En la cooperativa no eres un número, eres un socio(a) dueño(a). Eres un ser especial y así se siente. En estos días donde la tecnología ha deshumanizado las relaciones en muchas instituciones financieras. En donde a veces pasas horas en el teléfono y aun cuando vayas en persona, tardan más de tres horas en resolverte, la dinámica cooperativista te hace validar la decisión de entrar, participar y optar por ser parte de un sistema que día a día edifica, construye y aporta hacia un futuro de bienestar colectivo.

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