Motherless Brooklyn un impactante film noir

María Cristina / En Rojo

Director y guionista: Edward Norton; autor: Jonathan Lethem; cinematógrafo Dick Pope; elenco: Edward Norton, Gugu Mbatha-Raw, Bruce Willis, Alec Baldwin, Willem Dafoe, Bobby Cannavale, Michael Kenneth Williams, Ethan Suplee, Cherry Jones, Dallas Roberts, Leslie Mann, Josh Pais, Fisher Stevens, Peter Gray Lewis, Robert Wisdom
Motherless Brooklyn, que pudiera traducirse como “el desmadre en Brooklyn” o “cada cual por su lado”, puede situarse fácilmente entre los mejores del género de film noir, esos filmes en blanco y negro de los años de 1940, de detectives “shady” (conocen la ley pero no la siguen y saben evadirla) interpretados de manera alucinante por Humphrey Bogart (The Maltese Falcon-1941 y The Big Sleep-1946), luego en 1974 por Jack Nickolson en Chinatown (Roman Polanski) y en 1995 por Denzel Washington en Devil in a Blue Dress (Carl Franklin). Estos filmes de historias de crímenes/desapariciones/secuestros que investigan unos sujetos con oficinas casi vacías y con necesidades de dinero todo el tiempo, parece que suceden en la noche e interiores aunque de vez en cuando salga el sol. Puede haber corrupción en altas esferas y personajes marginados y otros sospechosos, pero siempre los secretos—que nadie interesa revelar pero que son usados como agente persuasivo—tienen a una mujer en su centro. El excelente y laureado actor Edward Norton (Primal Fear, American History X, Fight Club, The Score, 25th Hour, The Painted Veil, Pride and Glory, Moonrise Kingdom, The Grand Budapest Hotel, Birdman) escribe, dirige y protagoniza este film noir situado y sorprendentemente montado con una escenografía de la década de 1950.
Lionel Essrog es de esos personajes cuyo pasado es muy borroso y sin interés en revivirlo y cuya familia en el presente no es sanguínea sino de amistad y mentoría. Por eso trabajar en la agencia de investigación de Frank Mina, junto a Tony, Gilbert y Danny le da a Lionel sentido a su vida y por eso se entrega enteramente a la investigación que le asignan y no sabe cómo parar, aunque el peligro lo rodee. Lionel tiene una aflicción cerebral que se conoce como “Síndrome de Tourette” y que a través de la serie de TV “Monk” se volvió muy conocida. Lionel tiene múltiples tics y exabruptos vocales que nadie entiende y que no le permite enfocar a menos que repita continuamente las instrucciones que le dieron. Lo que sí puede hacer mejor que cualquiera en la agencia es recordar cada palabra que Frank Mina le dice, aunque para los otros no parezca tener sentido.
Mientras los otros empleados de la agencia solo quieren seguir adelante cuando ya Frank no está a la cabeza, Lionel sigue pistas que pueden ser una malinterpretación de palabras o sencillamente un callejón sin salida. Con ese empecinamiento que lo caracteriza visitará oficinas vecinales y municipales, bares y lugares nocturnos en Harlem a pesar de que su presencia se vuelva sospechosa como el único blanco en estos lugares. Recibirá golpes, no conocerá a la mayoría de los que se acercan, permanecerá solo en esta investigación, pero a pesar de sus movimientos bruscos, sus gritos llamativos y su nerviosismo al estar en lugares cerrados entre extraños, descifrará el entretejido que conecta a Frank y los otros personajes. Como todo film noir habrá dos mujeres: en este caso Julia, la esposa de Frank, y Laura Rose, la joven misteriosa y nocturna. Son fuertes, decididas y sin doblegarse ante un hombre (pueden amarlo, pero ellas dictan los términos).
La intensidad de la actuación de Edward Norton—ya sea como alguien siniestro con una vena criminal oculta como en Primal Fear, o forcejeando con los grandes (De Niro y Brando) como en The Score o en papeles supuestamente pequeños como en Frida y Moonrise Kingdom—hace del personaje de Lionel Essrog un ser humano tan sensible que queremos conversar con él, protegerlo y hasta decirle que tocar a alguien en el hombro, el pelo o la mejilla no es solamente un síntoma de su aflicción, sino una expresión de afecto. Como director logra excelentes actuaciones de probados actores en apariciones breves como lo son Willis, Baldwin, Dafoe, Cannavale y cada escena es un cuadro que avanza la historia/investigación de corrupción de todo tipo, pero especialmente lo político. La sorprendente cinematografía está a cargo del británico Dick Pope quien se ha distinguido por su trabajo con el también británico, Mike Leigh (Secrets & Lies, Vera Drake, Peterloo, Mr. Turner, All or Nothing).