Plan Fiscal UPR, un juego de números y palabras

 

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

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Las expresiones hechas por la Directora Ejecutiva de la Junta de Control Fiscal (JCF), Natalie Jaresko, sobre una posible declaración de quiebra de la Universidad de Puerto Rico (UPR) fueron calificadas por varios sectores de la comunidad universitaria como un intento de intimidación para seguir impulsando una política de austeridad en la institución.

La semana pasada, la JCF anunció la certificación del Plan Fiscal 2020 para la UPR (Plan Fiscal), que pospone los aumentos en la matrícula, reducciones en transferencias de fondos del Gobierno y aumentos de cuotas. El Plan establece respaldo a fondos de becas, programas de ingresos requeridos y la reforma del sistema de retiro para evitar insolvencia en el fondo de pensiones.

En lo que respecta al tema de las pensiones, el presidente de la Junta de Retiro de la UPR, Eduardo Berríos, dijo que se trataba de un juego de palabras entre la JCF y la Junta de Gobierno de la UPR (JG-UPR), buscando a quién adjudicar responsabilidad. Por otra parte, Ángel Rodríguez Rivera, presidente de la Asociación Puertorriqueña de Profesores Universitarios (APPU), manifestó que lo que hacen es jugar con los números aludiendo al aumento en 3% de la partida presupuestaria para docencia según el Plan Fiscal.

Según en el comunicado de prensa emitido por la JCF el 16 de junio, el Plan Fiscal requiere a la Universidad aumentar su personal docente en un 3% entre los años 2021 y 2024 para mantener su nivel de excelencia académica. Rodríguez aclaró que lo que se propone no es exactamente aumentar el personal, sino aumentar en 3% la partida presupuestaria para docencia. Jaresko, según cita el comunicado, sostiene que la UPR tiene que enfocarse en “conservar sus profesores”, entre otras cosas.

“Es decir, que eso puede ser profesores que advengan a su ascenso, lo que no es un aumento de salario. Por ejemplo, si yo tengo un ascenso y cambio de catedrático a auxiliar o cualquiera que sea el caso, eso implica un aumento en la remuneración. Pues, ese aumento va a estar dentro de ese 3%. Lo que quiere decir que no es realmente que vamos a salir a contratar un 3% adicional de profesores. Por otro lado, lo que hace es que, en el recorte general que se va a hacer, saca de unas partidas para ponerla en ese 3% que puede ser para cubrir cualquier aumento en salario de profesores; pero eso quiere decir que se quedan las otras partidas sin el dinero suficiente”, explicó Rodríguez.

Otra de las cosas que reitera el Plan Fiscal es allegar fondos externos a la Universidad. Rodríguez señaló que, en cambio, no hay fondos para invertir en investigación y de esa manera atraer más fondos.

“O sea, que es un juego de números. Movimientos de unas partidas a otras, de manera que dé la impresión de que se está haciendo algo; pero el recorte, en términos absolutos, sigue. Todavía ni siquiera han tenido la fuerza de voluntad de definirlos claramente. Si nos dijeran que esto quiere decir que va a aumentar un 3% la plantilla de profesores, entonces podríamos hacer ese análisis, pero no es ni siquiera eso lo que dice el Plan Fiscal. Como está en el Plan Fiscal, abre espacio para que ellos puedan decir los gastamos en eso, pero en realidad no se adelantó nada”, recalcó.

El hecho de que no se vayan a hacer recortes por el momento representa para Rodríguez un respiro para recuperar fuerzas y ver qué batalla darán el año que viene. La JCF expone en el comunicado, como justificación a uno sus requerimientos para transformar la institución, que el sistema de pensiones enfrenta un gran riesgo de insolvencia en 10 años y una infraestructura obsoleta.

“Usted no puede decir que algo está insolvente, porque eso implica que no tiene dinero para pagar. El plan de pensiones nuestro, basado en un fideicomiso, lleva 72 años pagando las pensiones y nunca ha dejado de hacerlo. La teoría de insolvencia que plantea la Junta de Gobierno es acomodaticia”, sostuvo Berrios.

Según mencionó el presidente de la Junta de Retiro de la UPR, el único plan de beneficios definidos con más solvencia es el de la UPR. El más parecido es el de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), cuya capacidad de pago ha disminuido, pero siguen pagando sus pensiones. Señaló que el licenciado Walter Alomar y la licenciada Zoraida Buxó están adjudicando esta insolvencia erróneamente a la deuda actuarial que tiene la Universidad con el plan de pensiones. La Universidad les debe a los 19 mil participantes del Plan de Pensiones $2,144 millones.

En el comunicado de prensa publicado ayer martes a raíz de las expresiones de Jaresko, Berríos señala que la Junta de Retiro nunca ha exigido saldar dicha deuda de manera inmediata: “Lo que hemos requerido es que se cumpla con el pagaré anual que se aprobó. Eso no pone a la UPR en posición de acogerse al artículo 3 de la Ley PROMESA.”

Sobre la deuda actuarial, Berríos dijo a CLARIDAD que tanto Buxó como Alomar plantean que este problema se corrige cambiando el plan de pensiones de uno de beneficios definidos a uno de contribución definida. Los estudios actuariales realizados por la Junta de Retiro concluyen que de adoptarse un plan de contribución definida (401k) y congelar el Plan de Retiro, el fideicomiso quedaría insolvente para el 2033. Opción que están promoviendo la JCF, Buxó y Alomar. “Porque ellos entienden que al congelar el plan de retiro le quitan la responsabilidad de la Universidad de pagar su deuda actuarial. Eso no es correcto tampoco”.

“La Junta de Control Fiscal está señalándole ahora la pajita a la Junta de Gobierno, pero se olvidan que ellos son los que han promovido los $500 millones que le recortaron al presupuesto de la Universidad” dijo Berríos refiriéndose al juego de palabras.

Le salen al paso a Jaresko

Además de la Junta de Retiro y la APPU, la Hermandad de Empleados Exentos No Docentes (HEEND), la Asociación de Profesores del Recinto de Mayagüez (APRUM) y la Asociación de Jubilados del Sistema de la Universidad de Puerto Rico firmaron el comunicado impugnando las declaraciones hechas por la Directora Ejecutiva de la JCF.

En el documento se menciona que la deuda de la UPR siempre ha estado presupuestada, que la Universidad nunca ha dejado de pagarles a los bonistas y que, al contrario, el problema de este pago podría surgir como consecuencia de los recortes impuestos por la propia Junta en los últimos años.