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Premiaciones casi a puerta cerrada/abierta

 

En Rojo

Sin el hype de la prolongada alfombra roja, el vestuario “to kill”, las expresiones burlonas o bobas, las sonrisas congeladas—todo antes de entrar al escenario—las premiaciones de lo exhibido en el 2020 es un cambio tan radical que es difícil repetir. Pero al no contar con el espectáculo, nos concentramos en lo importante: los filmes seleccionados ya sea por BAFTA, GOYA, Golden Globes, Oscares, los gremios de actores (SAG-AFTRA), directores (DGA), productores (PGA), escritores (WGA), cinematógrafos (ASC), entre otros y los círculos de críticos como NYFC (New York Film Critics), WFCC (Women Film Critics Circle), entre muchos otros.

Por años hemos disfrutado, o no, los espectáculos que monta la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas para la culminación de la premiación de los Oscares. La habilidad de los presentadores de darle vida a los comentarios programados y añadir su propia pizca, el lograr que tanto los presentadores de categorías o secciones y los premiados logren decir todo antes de que la musiquita les apague el micrófono siempre ha sido un reto. ¿Cómo celebrar entonces los Oscar cuando no puede haber aglomeraciones en espacios interiores ni exteriores, cuando la distancia entre individuos es compulsoria y el único desfile es caminar sola, o con un solo acompañante, a una tarima vacía y recoger la estatuilla que han dejado en el podio? Pues sí lograron entretenernos, mantener nuestra atención casi todo el tiempo y premiar un grupo de los mejores filmes de un año pandémico. La ceremonia comienza con Regina King caminando desde el exterior al interior del Union Railway Station con un Oscar simbólico de lo que sería la noche (la tarde en Los Angeles).

Por primera vez pude ver TODOS los filmes nominados en todas las categorías principales (incluyendo The Father en pantalla grande), uno en Mejor Filme Extranjero, Another Round (Dinamarca) y uno en Mejor Largo de Animación, Soul, ambos ganadores. Pude ver dos documentales cortos, ambos excelentes por decir tanto en apenas 13 a 24 minutos porque fueron producidos por The New York Times, “A Concerto Is a Conversation” de Kris Bowers y Ben Proudfoot y por The Guardian, “Colette” de Anthony Giacchino, periódicos en línea a los que me suscribo. Comento mis impresiones de las premiaciones y cómo la mayoría de los presentadores y ganadores aprovecharon el espacio creado para expresar su sentir de la constante persecución y asesinato de jóvenes mayoritariamente afroamericanos y el uso y abuso de armas de fuego que ha resultado en tantas masacres a través de esta sociedad.

Como escribí hace un tiempo en mi reseña de Nomadland, no tengo la menor duda que éste es un filme muy especial que capta la vivencia de tantas personas que viven al margen sin que nadie los eche de menos o intente entender su manera de sentir. Con el premio de Mejor Directora, Cloé Zhao (¡con tenis blancos!) hizo historia en los Oscares por ser la 2nda mujer que lo recibe (Kathryn Bigelow fue la 1era en 2009 por The Hurt Locker) y la 1era mujer de color (término que han vuelto a usar para no-blanca). Frances McDormand como ganadora de Mejor Actora y además productora tuvo la oportunidad de demostrar su admiración por Zhao, la autora Jessica Bruder y todos los participantes de este viaje de encontrar significado en vidas precarias. También McDormand nos instó a, cuando sea seguro, volver a las salas de cine y a la ilusión cinematográfica que tanto extrañamos.

En las otras categorías de actuación, aunque el público esperaba un premio de recordación para Chadwick Boseman por sus intensas escenas en Ma Rainey’s Black Bottom, como ha pasado anteriormente cuando un actor muere sorpresivamente como Peter Finch en 1977 con Network y Heath Ledger en 2009 con The Dark Knight, el ganador por Mejor Actor lo recibió Anthony Hopkins por The Father. Es un papel escrito para él, donde está en escena todo el tiempo y los(as) espectadores(as) no pueden apartar su vista al movimiento, discurso, parálisis, mirada, inflexión de voz y cada detalle de su interpretación. Florian Zeller y Christopher Hampton también fueron los ganadores del Mejor Guión Adaptado. Daniel Kaluuya era el ganador esperado de Mejor Actor de Reparto en Judas and the Black Messiah ya que había recibido el Golden Globe, BAFTA y SAG aunque debió estar en la categoría de Mejor Actor. Sus palabras de aceptación—que suelen ser bastante inconexas—se centraron en su admiración por Fred Hampton y el poder de la unidad para lograr cambios y celebrar la vida. Para mi, Paul Raci en Sound of Metal nos dio una de esas actuaciones de tour de force, donde en una breve escena capta la esencia del personaje y al terminar el filme, seguimos recordándolo. La categoría de Mejor Actriz de Reparto fue la más floja porque de las cinco, no hay nada particular que recordar sino el esfuerzo que hicieron por ser parte del cuadro más amplio del filme. Por eso, el premio a la actriz coreana Yuh-Jung Youn por Minari era el esperado después de ganar el BAFTA. Ahí tuvimos otro discurso inconexo que no lograba poner punto final.

Quizá la categoría más sólida fue la de Mejor Cinematografía y aunque el premio fue a Eric Messerschmidt por Mank quién puede dudar de la excelencia de la dirección de fotografía de Joshua James Richards en Nomadland, de Dariusz Wolski en News of the World, Sean Bobbitt en Judas and the Black Messiah y Phedon Papamichael en The Trial of the Chicago 7. Sound of Metal es un cuento corto que se nutre del sonido, la fotografía y la edición de su montaje. Fue ganador de precisamente por Mejor Edición y Sonido. Sin competencia alguna, Ma Rainey’s Black Bottom ganó los premios de Mejor diseño de Vestuario y Mejor Maquillaje y Vestuario y las ganadoras tuvieron la oportunidad de inspirar a otrxs a seguir sus pasos. Me hubiera encantado que el talentosísimo Leslie Odom Jr hubiera ganado ya fuera como Mejor Actor de Reparto por One Night in Miami… en su personaje de Sam Cooke o como co-compositor e intérprete de “Speak Now”, pero ese premio lo obtuvo H.E.R. por “Fight for You” de Judas and the Black Messiah. Mank ganó el premio por Mejor Diseño de Producción y lo entiendo perfectamente. Aunque sé que todos los cinéfilos lo adoran para mí fue un reto ver el filme por su lentitud, complicaciones sin enlaces y actuaciones estáticas.

El Oscar por Mejor Guión original lo ganó la británica Emerald Fennell por Promising Young Woman a pesar de la fuerte competencia del excelente guión de Aaron Sorkin de The Trial of the Chicago 7. Antes de las nominaciones de los Oscar me había asegurado de ver Another Round del danés Thomas Vinterberg porque ya se decía que era el mejor filme europeo de 2020 y, especialmente, porque lo protagonizaba uno de mis actores preferidos: Mads Mikkelsen. Es un filme que duele mucho, pero presenta a los seres humanos siempre con la posibilidad de rehacer sus vidas, aunque pierdan mucho en ese camino.

Como nos dijo Kareem Abdul-Jabbar en su columna “This Year, the Oscars Got It Right”, por 1era vez tenemos unas nominaciones y premiaciones que presentan a la población real de los Estados Unidos con historias que desafían lo conocido y aceptado. Espero que éste sea el nuevo camino de los Oscar.

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