Príncipe negro para George Floyd

 

Por Nancy Morejón

Aunque su sueño era lanzarte al Mississippi,

aquel caníbal de uniforme opaco

ha quemado en silencio su rodilla

sobre tu cuello inerte.

El humo de tu carne va subiendo hasta el cielo mojado.

Saltando entre las flores, el aire de tus bronquios

persigue su fantasma hasta morder

el colmillo sangriento del caníbal.

Y tú alientas, indómito, sobre el asfalto húmedo,

bajo la sombra quieta de un manzano

en Minneapolis,

donde colocaremos, para ti,

este brillante, este limpio

príncipe negro nuestro,

a tu memoria.

 

Cerro, 4 de junio, 2020