Puerta de Tierra: Una comunidad organizada y en lucha

Por Giancarlo Vázquez López/CLARIDAD

gvazquezlopez@claridadpuertorico.com

“Queremos que la gente sepa que la comunidad de Puerta de Tierra está organizada, documentada y preparada para trabajar en todas la áreas.”

Jonathan Colón Reyes

En 2015 se creó la Brigada de Puerta de Tierra (Brigada PDT) luego de que un grupo de vecinos identificara ciertas necesidades en la comunidad. Desde entonces y contando con el apoyo de los residentes el grupo se han encargado de hacer las denuncias respectivas a estas necesidades, principalmente a través del arte. 

El proyecto del Infanzón es uno de los más importantes de la Brigada de Puerta de Tierra. Desde ese año en que se fundó, la Brigada PDT visualizó en el edificio que hace esquina en la calle San Agustín un espacio para crear un museo sobre la historia de la comunidad. 

El edificio se vacío, se limpió y se ha mantenido clausurado. El municipio vio la gesta comunitaria y luego de presentarse una propuesta, se llevó a cabo un proceso de votación para adquirir y expropiar el Infanzón. El 98% de la comunidad aprobó el proyecto, incluyendo los vecinos “que no están en la isleta de comunidad especial también votaron haciendo la misma exigencia”, especificó Jonathan Colón Reyes, portavoz de la comunidad. 

Cabe mencionar que la votación fue histórica ya que por primera vez menores de edad pudieron participar legalmente del proceso. La Brigada se destaca por ser un proyecto donde los protagonistas son la juventud y la niñez. 

Actualmente, la comunidad le está exigiendo al Estado y a los legisladores que se haga una resolución conjunta para que se le de autoridad al municipio para expropiar el edificio y rescatarlo para crear lo que sería el Museo de Comunidades e Historia de Puerta de Tierra. 

El proceso para poder materializar dicho proyecto se ha dilatado, sin embargo, los esfuerzos continúan. Como una campaña para avanzar en el proceso de rescate del edificio, desde el primero de junio hasta el 30 de agosto el el grupo estará viajando a Nueva York para exhibir piezas, inmobiliaria y demás de lo que sería el Museo en el Storefront of Art and Architecture en SoHo. 

“Se pretende hacer una denuncia, que se vea la intención. También estaremos recogiendo firmas entre la diaspora para seguir con el reclamo”, dijo Colón Reyes. 

Jesús “Bubu” Negrón, uno de los fundadores de la Brigada PDT, destacó que aunque en otras ocasiones han visitado instituciones como el David Rockefeller Center for Latin American Studies de la Universidad de Harvard, estas presentaciones se han limitado a charlas y la presentación del proyecto. En esta ocasión se trata de la primera vez que se da un ejercicio de presentación y manifestación sobre el proyecto del Infanzón aleatoriamente, dijo. 

“Como tenemos un museo sin sede el Storefront nos ha prestado su espacio para que se de la primera presentación del Museo de Comunidades e Historia de Puerta de Tierra”.

El Infanzón lleva mucho más de 10 años abandonado. Pero a diferencia de otros casos, por ejemplo el Cine Paradise, el Infanzón no le pertenece al Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP) sino a una entidad privada. Pero en general, le corresponde al gobierno desarrollar un verdadera política pública para atender el problema de edificios abandonados en la isla, tanto públicos como privados. Esa política pública debe promover el desarrollo integral comunitario.

“No queremos pensar que luego de que hemos traído a la luz este espacio haya otros intereses, que es lo que ocurre muchas veces. La comunidad se organiza, gestiona un proyecto que va a redundar en beneficio de la comunidad pero, como hay otros intereses tratan de dilatar los procesos. No queremos pensar que sea eso lo que está ocurriendo por lo lento que han respondido los legisladores”, expresó 

En la conversación con integrantes de la Brigada PDT se criticó la ausencia de una política pública adecuada para atender los edificios privados abandonados. Ante la falta de esta política salta a la discusión el tema de la gentrificación. 

“El Estado no tiene una política pública adecuada par atender las comunidades y sus espacios abandonados pero de momento se pretenden “revitalizar” estos espacios y una vez termina el proceso la comunidad no tiene dinero para adaptarse a la “revitalización” y vienen los inversionistas –algo que estamos viendo actualmente en Puerto Rico– compran los edificios a precio de pescado abomba’o se apropian de los espacios y la gente pobre termina desplazada. Puerta de Tierra ha sido víctima del desplazamiento”, añadió por su parte Laura Mia González de la Brigada PDT. Un ejemplo vivo de lo que es el desplazamiento

Así describió Colón Reyes el proyecto nuevo de Puerta de Tierra, en el más de 100 familias fueron desalojadas con la promesa de un retorno que al momento no tiene fecha.

“Este proyecto fue la primera ola de desplazamiento y de gentrificación, ya que familias por sus límites de ingreso no cualifican para programas subsidiados pero su ingreso no le da para pagar una renta de mercado privado”. 

 

Los programas para cualificar para una vivienda en el nuevo residencial son: Vivienda pública, Sección 8, Task Credit o mercado privado.

“Eso los pone en desventaja con personas que quizás pueden hacer el sacrificio y pagar una renta de mercado privado. Se propicia y auspicia la pobreza porque que el estado es responsable de velar por darle vivienda a sus ciudadanos, las personas que tienen un trabajo parcial, estudian no tienen la misma oportunidad de regresar a su entorno por estos límites y cualificaciones que no se atemperan a la realidad de los puertorriqueños”. 

De esas más de 100 familias, sólo algunas seis han podido regresar. El joven portavoz, precisó que no se trata de que estén en contra del desarrollo, pero siempre y cuando sea un desarrollo que tome en consideración todas las partes. 

Colón Reyes, que en su rol de líder comunitario ha tenido la oportunidad de hablar con algunos de los vecinos que por las razones mencionadas antes, ya no viven en la zona, mencionó que muchos de ellos se encuentran deprimidos y aplacados por un sentimiento de impotencia. Hubo un compromiso de retorno por parte del estado. 

Muchos de los desplazados están dispersos en proyectos de Vivienda pública, Sección 8 u otros, pero en esencia no se trata simplemente de tener un techo si no del compromiso de retornar a su comunidad.