Reflexión de un Balanceado Mundial de Baloncesto

Por Elga Castro Ramos /Especial para CLARIDAD

A Eddie y los “guerreros”

Antes de empezar el Mundial de Baloncesto FIBA 2019 en China, muchos esperaban con ansias un hipotético encuentro entre Serbia y Estados Unidos, lo que no esperaban es que se diera en la pelea de los puestos quinto al octavo, en vez de la gran final. Al quedar eliminados de la ronda de medallas por Argentina y Francia, respectivamente, Serbia y Estados Unidos fueron dos de las sorpresas del Mundial…pero de las que no se cumplieron. La final para muchos inesperada enfrentó a una Argentina sin jugadores de la NBA y a una España de la era post Pau Gasol y sin Serge Ibaka. Acá una mirada al Mundial.

Gran actuación de América

De los siete equipos que fueron de América, solo uno, Canadá, no pasó a la segunda ronda, quedando en la posición número 21 de los 32 equipos participantes. Argentina llegó en segundo lugar (Plata), Estados Unidos en séptimo lugar (su peor actuación en la historia), y luego Brasil (13), Venezuela (14), Puerto Rico (15) y República Dominicana (16). Para nuestro continente, estos resultados significan que los dos representantes en los Juegos Olímpicos de Tokío 2020 serán Argentina y Estados Unidos, mientras que Brasil, Venezuela, Puerto Rico y República Dominicana irán al repechaje le próximo verano, junto a dos países invitados de acuerdo al ranking mundial, que probablemente sean Uruguay y México.

…pero

Para muchos la gran decepción del Mundial fue la actuación del equipo de Estados Unidos, uno de los favoritos para llevarse el título, y que no sólo no obtuvo la medalla de oro, sino que quedó fuera del medallero en séptima posición. Aún sin llevar las máximas estrellas de la NBA, Estados Unidos era un sólido candidato, pero cuando miramos con detenimiento el por qué, las razones eran bastante abstractas: que era el único equipo con todos jugadores NBA, la larga racha de partidos invictos en torneos internacionales y pues el peso del nombre. Pero desde los fogueos se vio que no era un equipo invencible, de hecho, perdieron un juego de fogueo con Australia y en la primera ronda estuvieron muy cerca de perder con Turquía. Y finalmente una sólida Francia los derrotó, para luego sufrir otra derrota frente a Serbia ya en la ronda de consolación. Es importante señalar que este equipo se formó para el Mundial y que no han estado jugando juntos como otros equipos. Y aunque estaban muy bien dirigidos por un grande como Greg Popovich, parece ya no ser suficiente juntar doce jugadores de la NBA e ir al torneo.

Tanto Popovich como el ex jugador Kobe Bryant han expresado que es evidente que la unidad de muchos de los otros equipos, el tiempo fogueando juntos y la cohesión que esto crea, les da ventaja. Más aún quedó demostrado con el gran torneo del equipo argentino, que no tener jugadores en la mejor liga del mundo, la NBA, no te descalifica para ser contendor en el torneo.

La otra cantaleta de los estadounidenses-cuando están perdiendo-es las diferencias entre las reglas FIBA y las reglas de la NBA. Honestamente cuando están ganando por márgenes abultados y terminando invictos los torneos rara vez escucho esta discusión, pero es recurrente cuando están perdiendo. Y aunque sí hay algunas diferencias entre ambos reglamentos, son más las similitudes y son múltiples los jugadores de otras nacionalidades que también juegan en la NBA y cuando se ponen el uniforme del equipo nacional, cambian la sintonía sin problema. Para mi más que el cambio de reglas es un problema del estilo de juego y la cohesión de muchos de estos equipos. Además se vio evidenciado que hay otras ligas muy competitivas alrededor del mundo, por ejemplo la Liga Endesa en España, en la cual juegan muchos de los jugadores que estaban participando en el Mundial.

13 títulos en 12 años

España se proclamó campeona del mundo por segunda vez en su historia, siendo la primera en el 2006. Aunque no fue una potencia del baloncesto mundial en el siglo XX, definitivamente sí lo ha sido en lo que va de este siglo. En los últimos doce años, España ha conquistado trece títulos: en los Euro del 2001 al 2017 ha ganado tres oros, dos plata y dos bronce. También dos platas en los Juegos Olímpicos del 2008 y 2012 y bronce en los del 2016. Y oro en el Mundial del 2006 y en este. Un equipo así siempre es candidato al título y su consistencia se vio durante el torneo, jugando con una sólida defensa y con una ofensiva que fluía bien a través de todas las posiciones, de la mano de quien fue elegido jugador más valioso del torneo, Ricky Rubio.

“No perdimos la final, sino que ganamos la medalla de plata”

Entre las muchas sorpresas positivas y negativas del torneo, quisiera destacar la espectacular actuación de Argentina, quien no sólo se llevó una medalla de plata y terminó con récord de 7-1, sino que demostró un gran nivel durante todo el torneo, derrotando al favorito Serbia y apabullando a una Francia que venía de dar la sorpresa al eliminar a Estados Unidos. Muchos no pronosticaban un largo torneo para esta Argentina, quien sólo tenía al veterano de 39 años Luis Scola de la famosa generación dorada que tantos títulos le dio a su país. Pero el veterano técnico Sergio “Oveja” Hernández formó un gran equipo alrededor de Scola y estuvieron jugando juntos por mucho tiempo, incluso fueron a los Juegos Panamericanos de Lima, Perú, torneo que muchos no valoran en este deporte, y no solo obtuvieron la medalla de oro, sino que lo usaron como fogueo. Esa unidad no sólo en términos anímicos sino en el tipo de baloncesto que mostraron en China, fue la clave del triunfo argentino, una sólida defensa y un gran movimiento de balón, además de la combinación de veteranía y juventud. La frase de su entrenador luego de la final lo resume todo y da la nota positiva: “No perdimos la final, sino que ganamos la medalla de plata”.

El Mundial fue bueno porque fue competitivo y balanceado, y además hubo sorpresas y países de diversos continentes lucieron, a diferencia del de fútbol donde el dominio europeo es abrumador. En términos de nuestra Isla, Puerto Rico logró dos de sus objetivos principales que era pasar de la primera ronda, lo que no lograba desde el 2002 y además clasificar al repechaje. Es evidente que queda mucho trecho por recorrer para alcanzar el nivel de otros países, pero si contextualizamos lo que eran las expectativas de clasificar al Mundial cuando comenzaron las ventanas FIBA, nos damos cuenta de lo lejos que llegaron y hay que celebrar lo logrado dentro de todas las circunstancias y usarlo como base para mejorar de cara al 2020 y al futuro.