Tres publicaciones del Departamento de Estudios Hispánicos

Por Miguel Ángel Náter

 

Durante estos momentos difíciles que implica el enclaustramiento debido a la pandemia del COVID 19, no ha mermado la labor investigativa y de divulgación en la Universidad de Puerto Rico. Prueba de ello es la reciente publicación de tres ediciones importantes desde el Seminario Federico de Onís y el Departamento de Estudios Hispánicos. Se trata de los siguientes títulos: de Tomás Blanco y Géigel, Escritos sobre Luis Palés Matos; de Francisco del Valle Atiles, Cuentos sanjuaneros; y de José Enamorado Cuesta, La Princesa y el Oro Blanco.  Los tres son labor de divulgación sumamente importante para la valoración de la literatura puertorriqueña, pero, a su vez, van acompañados por estudios introductorios y prólogos que implican investigación meticulosa y valoración de especialistas como son la doctora Mercedes López-Baralt, ya conocida por su larga trayectoria en estudios del poeta Luis Palés Matos y la edición de Insularismo, de Antonio S. Pedreira anotada por Tomás Blanco, entre otras labores de proyección internacional ─incluso desde el mismo Seminario Federico de Onís, del cual fue directora─, así como de las aportaciones del actual director interino del Departamento de Estudios Hispánicos, el doctor Fernando Feliú Matilla, quien ya tiene a su haber ediciones de novelas como Tierra Adentro, de Ramón Juliá Marín, e Inocencia, de Francisco del Valle Atiles ─ambas para la serie Clásicos no tan Clásicos, de la Editorial de la Universidad de Puerto Rico, serie lamentablemente ya fuera de acción─. A ellos se une el joven estudioso y no menos importante investigador Mario O. Ayala, afiliado al Seminario Federico de Onís, quien ya tiene a su haber estudios y ediciones importantes de los Cuentos, de Manuel Zeno Gandía, y los Cuentos y leyendas del cafetal, de Antonio Oliver Frau, ambos también labor realizada desde el Seminario Federico de Onís.

Escritos sobre Luis Palés Matos incluye todos los artículos que sobre el autor del Tuntún de pasa y grifería publicó el autor de Prontuario histórico de Puerto Ricoy de Los cinco sentidos, Tomás Blanco, junto con la polémica sobre la «poesía negra» que se desarrolló en la década del treinta. Comienza esta con la entrevista que realiza Ángela Negrón Muñoz a Palés Matos, que se divulgó en el periódico El Mundo en 1932, la cual da paso a varios artículos a favor o en contra del «arte negro» o de la «poesía negroide» en las plumas de los poetas Luis Antonio Miranda, José Isaac de Diego Padró, Luis Palés Matos ─artículos todos publicados en el periódico El Mundodurante aquel mismo año de 1932─y del moroveño Graciany Miranda Archilla, cuyo artículo se divulgó en la revista Alma Latina. Así, el libro que prologa con maestría López-Baralt, y que lleva una contraportada de la investigadora y profesora de la Universidad Fluminense de Brasil, la doctora Viviana Gelado, presenta dos planos sumamente importantes: la divulgación de lo que dice Tomás Blanco, uno de los más importantes divulgadores de la poesía de Palés, junto con Federico de Onís y Margot Arce; así como del impacto que tuvo  la noción de la poesía acerca de los negros en Puerto Rico entre algunos poetas importantes del momento, antes de que se divulgara el ya conocido Tuntún de pasa y griferíaen 1937. Como destaca la doctora Gelado: «Si este libro reuniera apenas las consideraciones de Tomás Blanco sobre la poesía de Palés, ya justifica su importancia. Pero como está hecho de diálogos, nos ofrece además una parte del debate que, articulado a través de la prensa periódica, operó como contexto amplio de recepción contemporánea de ensayos fundamentales (y polémicos) de la literatura puertorriqueña y latinoamericana del siglo XX». La estudiosa de la Universidad Fluminense señala el impacto de las palabras de Tomás Blanco, no solamente en relación con Palés Matos, sino con otro de los grandes del Departamento de Estudios Hispánicos, Antonio S. Pedreira, a cuyo Insularismoresponde Blanco en su Prontuario histórico de Puerto Ricocon el más elevado tono, con la mejor cordialidad y con la no menos importante responsabilidad. Bastan estas credenciales para saber que estamos ante un libro de suma importancia para comenzar a divulgar desde el Archivo Tomás Blanco que hoy custodia el Seminario Federico de Onís la valiosa aportación del autor de Los Vates, esa novela especial que tradujo al inglés en su momento Muna Lee y que espera la divulgación desde nuestro seminario, como se merece. Como declara Mercedes López-Baralt: «[…] esta edición, que reproduce textualmente la polémica sobre la poesía negrista de Palés, protagonizada sobre todo por los ensayos de Tomás Blanco, se convierte en invaluable, pues nos da noticias al detalle del primer e imprescindible peldaño en el duro ascenso hacia la consagración de nuestro poeta mayor: Luis Palés Matos». Así, se evidencia el diálogo internacional que ha producido esta divulgación del Seminario Federico de Onís y la Editorial Tiempo Nuevo de San Juan.

La recopilación de los Cuentosde Francisco del Valle Atiles es de importancia capital para la comprensión del desarrollo del cuento en Puerto Rico, género que no ha sido del todo estudiado como se supone ─meticulosamente─, más allá del importante libro El cuento en la literatura puertorriqueña,de Lillian Quiles de la Luz, o de las aportaciones valiosas de, entre otros, Rosita Silva, Federico de Onís y Concha Meléndez ─quienes aportaron a la divulgación y estudio de ese género de forma fragmentaria─, en vista de que recoge una cantidad considerable de los cuentos del escritor, más conocido por su novela Inocencia(1884), con la cual en su momento (1929) Carmen Gómez Tejera observaba el inicio de la novela realista en Puerto Rico. Quede claro que no tenemos que estar necesariamente de acuerdo con la primera historiadora de la novela en Puerto Rico, cuyo estudio fue la primera disertación de maestría aprobada en el Departamento de Estudios Hispánicos, titulada La novela en Puerto Rico. El análisis detenido que presenta el doctor Fernando Feliú Matilla destaca esas narraciones ─una veintena─como «cuentos sanjuaneros» por el carácter urbano que desarrollan. No se entienda, sin embargo, que el título Cuentos sanjuanerospertenece a Del Valle Atiles. Antes bien, responde a la imagen sobre ellos que presenta el editor, quien los analiza como una «radiografía de San Juan» y como «crónica de la modernidad», afiliados obviamente al discurso de la narrativa realista y naturalista de finales del siglo XIX y principios del siglo XX. El título del volumen apunta a esa idea de un autor real ─Francisco del Valle Atiles─ que quiere realizar una mimesis o representación de sucesos «que en su mayoría marcaron las incidencias de la vida cotidiana de San Juan y de los sanjuaneros» en esa época de transición que les tocó vivir a muchos puertorriqueños y extranjeros en aquel entonces. No obstante, cabe destacar que Del Valle Atiles nunca reunió sus cuentos en libros, sino que los divulgó en periódicos y revistas. Sobresalen entre ellos «La laguna encantada», donde se presenta la pugna entre la medicina y las supersticiones y creencias del pueblo, así como «Trazos», donde se observa una conversación similar a la ya famosa entre Juan del Salto, el Padre Esteban y el doctor Pintado en La charca, de Manuel Zeno Gandía. EstosCuentosde Francisco del Valle Atiles se sumas al esfuerzo de la Serie Miguel Guerra Mondragónde la Editorial Tiempo Nuevo, de donde se desprendió por su volumen; pero, en el fondo, responde al mismo espíritu que anima la divulgación de la literatura en Puerto Rico publicada en periódicos y revistas poco accesibles.

No menos importante es publicación del libro de poesía titulado La Princesa y el Oso Blanco, de José Enamorado Cuesta. Basta por el título ─que alude a las dos cárceles más temibles de la Isla: La Princesa, en el casco de San Juan, y El Oso Blanco, la penitenciaría estatal en Río Piedras, ambas famosas por haber albergado entre sus temibles muros a figuras importantes del desarrollo de la cultura y de la política del País, como Pedro Albizu Campos, Francisco Matos Paoli y Juan Antonio Corretjer, entre otros─. Contrasta la portada en rojo actual con la original de 1955 en verde, aunque permanece la ilustración de la mano del preso (que es también la mano del poeta) como centro de la lucha contra el sistema opresor, extendido desde San Juan, con su garita emblemática, hasta Río Piedras con la mole blanca, en el fondo, de El Oso Blanco a la distancia desde La Princesa. El lector debería sentir que también se encuentra tras las rejas con el poeta.

 

Como parte de las labores en el Seminario Federico de Onís de la Universidad de Puerto Rico, el doctor Mario O. Ayala vuelve sobre el asunto político y poético de la obra de José Enamorado Cuesta. Su valiosa introducción, titulada «Lucha, pasión, recuerdo y amor en la poesía de José Enamorado Cuesta», se encarga de exponer la valiosa obra poética del político, que consta de siete poemarios y otros poemas sueltos publicados en periódicos y revistas. Ahí radica la mayor aportación de esta introducción, que va acompañada de la pasión que siente el estudioso por todo lo que suene a nacionalismo y Pedro Albizu Campos, uno de sus amores en su trayectoria estudiosa desde sus trabajos de tesis de maestría, que redundaron en el libro titulado Orden y palabra en los discursos de Pedro Albizu Campos(2008). La mezcla de los nombres de las despiadadas cárceles de la Isla se mezclan en el título de Enamorado Cuesta para mostrar poética e irónicamente la imagen de un cuento de hadas ─«La Princesa y el Oso Blanco»─, cuando en el fondo nada de fantástico, maravilloso y hermoso ha de encontrarse en esos espacios infernales. El estudioso se siente apegado al discurso del ex-presidiario y poeta y lo expresa del siguiente modo: «José Enamorado Cuesta, puertorriqueño ex militar del ejército norteamericano durante la Primera Guerra Mundial; independentista, nacionalista, […] se convirtió en preso político después de la Revolución Nacionalista de 1950. Sin embargo, desde su amplia visión y compromiso literario, la entendió y la encumbró poéticamente como parte de la realidad y como respuesta al futuro de libertad que buscaba y por el que todavía muchos trabajamos».

Estos tres volúmenes representan el gran esfuerzo por divulgar y preservar nuestro patrimonio, y son fruto de muchas horas de trabajo y de meticulosa investigación que se realiza en nuestra Universidad de Puerto Rico y, en especial, en nuestro Seminario Federico de Onís, uno de los centros de investigación más importantes de la Isla y que tiene todavía prestigio internacional.

 

El autor es Director del Seminario Federico de Onís.