Un sello de correo postal: una fuente de instrucción y de educación I

 

 

Especial para En Rojo

Unas palabras necesarias hoy

José Martí, ha sido un hombre de su tiempo, del nuestro y del porvenir. Sus ideas cobran plena vigencia ante el asesinato de George Floyd, el 25 de mayo de este año 2020 -una víctima más de la violencia en la práctica del racismo- por parte de Derek Chauvinun a quien se dirige José Martí:

(…) El hombre de color tiene derecho a ser tratado por sus cualidades de hombre, sin referencia alguna a su color: y si algún criterio ha de haber, ha de ser el de excusarle las faltas a que lo hemos preparado, y a que lo convidamos por nuestro desdén injusto. (…)

En nuestra intención de dar a conocer la vida y la obra de José Martí de una forma gráfica, la  práctica del coleccionismo de sellos de correo postal, la Filatelia, ha dado esa posibilidad estudiando cada estampilla conmemorativa a partir de los respectivos diseños. Con este motivo, la autora preparó una Exposición filatélica digital documentada histórica y literariamente, en un orden cronológico. Esta comprende todos los sellos de cada emisión “José Martí, hombre universal”, realizadas por Cuba Correos y puestas en circulación en 2004, 2005, 2006, 2007 y 2008. Cada pieza pueda ser apreciada por un grupo de personas simultáneamente y los participantes puedan enriquecer los conocimientos acerca del quehacer martiano a partir del trasfondo histórico y literario de cada estampilla en su presentación en tiempo real.

El sello que nos ocupa pertenece a la emisión de  2008 que consta de 68 765 series completas. Integran su ficha los siguientes datos técnicos: la serie fue impresa con el sistema off set en papel cromo sin filigrana y la perforación 12½. Este sello, con el valor facial de 85 centavos y con formato horizontal, tiene como dimensiones 48 x 31 mm. El diseño estuvo a cargo de José Antonio Medina, quien consideró incluir la fecha de redacción de la carta: 16 de noviembre de 1889 y la entidad que conserva el documento: el Museo Postal Cubano “José Luis Guerra Aguiar”, de La Habana.

Se trata de una pieza especial desde el punto de vista de la Filatelia, porque reproduce la cubierta con los sellos que le impuso José Martí, para el envío de una carta a su amigo y colaborador, Serafín Bello. Es lamentable que no se puedan apreciar las imágenes de los dos primeros sellos, de izquierda a derecha, por mutilados.

 A la izquierda, el sobre que anuncia el Primer día de circulación de la serie José Martí, hombre universal a cargo de Cuba Correos: 28 de enero de 2008. Esto como homenaje al prócer en un aniversario de su natalicio en esa fecha, en 1853. En la parte inferior izquierda se lee Primer día, José Martí hombre universal, uno de los autógrafos que utilizó el Maestro, la fecha de su caída en combate, 19 de mayo de 1895 y, casi imperceptible, La historia del hombre contada por sus casas, que corresponde al título de uno de los escritos de La Edad de Oro; Publicación mensual de recreo e instrucción dedicada a los niños de América, editada em 1889. En este caso esta se refiere a las casas visitadas o habitadas por José Martí, que cuentan la historia de vida del Apóstol.

El diseño de la cancelación reproduce un autorretrato del Maestro a partir de la imagen de Chac Mool, de Chichén Itzá, correspondiente al Posclásico temprano (950-1200 d. c.). Esta obra escultórica puede ser apreciada en la Sala Maya del Museo de Antropología de México. Hasta el presente han sido encontradas más de cien versiones escultóricas de Chac Mool. Si se desea más información, existen varios trabajos en el Anuario del Centro de Estudios Martianos, recuperables en el Portal José Martí, www.josemarti.cu, en la sección Publicaciones. La autora abordó el tema en “José Martí y el Museo Nacional de Antropología de México”, publicado en San Juan, en el semanario Claridad, en el año 54, número 3203, en su página 22, en la semana del 18 al 24 de septiembre de 2014.

Para la documentación histórica, se presenta la carta contenida en el sobre mostrado en el sello de referencia. Esta muestra, entre otros aspectos, la actividad de preparación de la guerra contra el dominio español que comenzaría el 24 de febrero de 1895  En la contienda, cayó José Martí el 19 de mayo de ese año, cumpliéndose en este 2020, 125 años de luto eterno para los cubanos y pensadores de numerosas tierras del orbe.

New York, 16 de noviembre de 1889 [sábado]

Sr. Serafín BeIlo1

Amigo mío:

Dos días más y ya me habrá perdonado. Ante todo, ha hecho muy bien en lo de Guerra2, a quien he de ver mañana domingo. Soy un infeliz que de nada puedo servir a los que quiero. Le diré lo que debo a Guerra, y creo que podrá Ud. esperar con más calma hasta eI fin necesario de la huelga3.

Por lo que le tengo que pedir perdón, es por mi abandono aparente en no haberle escrito. Pena ha sido, y es: pena pública parecida a la agonía: acaso luego le diga al correr de la pluma. Pero ni un día he dejado de pensar en Ud., y en lo que me dijo un poeta de Venezuela, que “los árboles tenían el corazón en el tronco”, aludiendo a las penas que caen sobre las almas fuertes Ni un día he dejado de pensar en el Cayo [Hueso]4. El autonomismo es sueño aunque le parezca a Ud. que lo verán sus ojos: deme Ud. el Cayo tranquilo, y la ocasión de que nuestro pueblo vea por sí quiénes lo sirven de veras, y el autonomismo se disipará, como Ia sombra que es. Al viaje del Jorge Juan5no le doy importancia política: social la tiene, porque indican cómo se transforman, por los intereses comunes, los elementos de población de nuestro país y lo que parece deserción patriótica, acaso sea la prueba de que en una lucha bien entendida por la libertad, sin lisonjas al descontento ni complicidades con el poderoso, si se ve que las aspiraciones de Cuba van de modo que satisfagan las de la libertad a la vez, no estarán solos en Cuba los cubanos. Lo social está ya en lo político en nuestra tierra, como en todas partes: yo no le tengo miedo, porque la justicia y el peso de las cosas son remedios que no fallan: – un león que devora en las horas de calentura, pero se le lleva, sin necesidad de cerrarle los ojos con un hilo de cariño. Se cede en lo justo y lo injusto cae solo. Es todo el secreto de esas luchas que parecen terribles y sólo lo son mientras no entran en ellas, de un lado y de otro, los hombres cordiales. La huelga sería más de lamentar si fuese, como me dice que es, resultado del maltrato y desdén más que de la injusticia de la paga. Estas cosas de paga son de relación y localidad, y sólo se pueden ver sobre el terreno, aunque por lo que Ud. me dice y leo, la razón está, como suele, del lado de los débiles. Pero lo que no puedo entender es que un hombre, por tener cuenta gorda en el banco, se crea como corona entre los demás hombres, cuando lo que a mí me sucede es lo contrario, por la prueba que llevo en mi mismo, y saber que la riqueza se acumula generalmente con sacrificios de la honra y con abusos, por más que sepa yo que, con paciencia y trabajo asiduo, puede llegarse a la fortuna honrada. El corazón se me va a un trabajador como a un hermano. Unos escribiendo la hoja y otros torciéndola. En una mesa tinta, y en la otra, tripa y capa. Del tabaco sólo queda la virtud del que le trabaja. De la hoja escrita queda tal vez la razón de su derecho, y el modo de conquistarlo. Pero estas cosas no se deben decir, porque pueden parecer adulación. Se demuestra a su hora, que es mejor que decirlas. De mí, Ud. las sabe, y me basta. Lo que yo veo, ya le digo, es lo que desde hace tiempo estoy viendo. A los elementos sociales es a lo que hay que atender, y a satisfacer sus justas demandas, si se quiere estudiar en lo verdadero el problema de Cuba, y ponerlo en condiciones reales. El hombre de color tiene derecho a ser tratado por sus cualidades de hombre, sin referencia alguna a su color: y si algún criterio ha de haber, ha de ser el de excusarle las faltas a que lo hemos preparado, y a que lo convidamos por nuestro desdén injusto. El obrero no es un ser inferior, ni se ha de tender a tenerlo en corrales y gobernarlo con la pica, sino en abrirle, de hermano a hermano, las consideraciones y derechos que aseguran en las pueblos la paz y la felicidad. El hombre se limitaría por sí mismo, y no son necesarios más límites. El aseado es la nobleza y el desaseo la plebe. El que cultiva su inteligencia va de un lado, y el que no la cultiva va de otro. Los honrados son mi círculo, y otro los pícaros. ¡Quiero yo saber quién no desea estar entre los nobles! Pero eso ha de dejarse a lo natural, y las condiciones de la felicidad deben estar sinceramente abiertas, y con igualdad rigurosa, a todo el mundo. Ni me ocurre que se pueda pensar de otra manera. Pero se piensa. Y se retarda el bien de los hombres, y por torpeza e injusticia, el de nuestra patria. Ni creo en el abandono del Cayo [Hueso]. La huelga ha de terminar, no sin enseñanza, y sin provecho de los obreros, aun cuando la pierdan. Y empezaría para Ud. la tranquilidad, con el trabajo que ha de hallar allí, fuera de toda duda, y el gusto para Ud. necesario, de ser útil a los demás con lo que se lo es a sí propio. Servirse a sí solo es un robo.

¿Por qué no le he escrito? ¿Por qué no he empezado la campaña activa? ¿Por qué no he publicado como enseña el periódico? ¿Por qué no le he convidado ya, a Ud. y a todos los hombres que andan sueltos, a poner juntos los corazones, para sacar derecho ante la Isla, y ante los que creo que puedo allegarle como auxiliares? De esto no le quisiera hablar, y es lo que me ha quitado la pluma de la mano. Tiene métodos muy sutiles la ambición poderosa, y sería preciso que estuviere Ud. aquí, y aún estando no lo vería acaso bien, para entender cuanto estrago hace, hasta en los más fieles, la esperanza funesta, y enteramente secundada por los mismos nuestros, por interés o fanatismo, de que a Cuba le ha de venir algún bien de un Congreso de naciones americanas6 donde, por grande e increíble desventura, son tal vez más las que se disponen a ayudar al gobierno de los E. Unidos a apoderarse de Cuba, que las que comprendan que lea va su tranquilidad y acaso lo real de su independencia, en consentir que se quede la llave de la otra América en estas manos extrañas. Llegó ciertamente para este país, apurado por el proteccionismo, la hora de sacar a plaza su agresión latente, y como ni sobre México ni sobre el Canadá se atreve a poner los ojos, los pone sobre las islas del Pacífico y sobre las Antillas, sobre nosotros. Podríamos impedirlo, con habilidad y recursos; que los arranques y la claridad de juicio, pueden, con buen manejo, vencer a la fuerza. En la soledad en que me veo -porque cual más cual menos espera lo que abomino- lo he de impedir, he de implorar, estoy implorando, pongo al servicio de mi patria en el silencio todo el crédito que he podido irle dando en esas tierras hermanas a mi nombre. Con dos o tres leales haré cuanto pueda y acaso, como parte de estos trabajos, publique dentro de muy pocos días; en cuanto pueda hacerlo con decoro, una hoja donde con el alma que Ud. conoce, diga la verdad, y junte, sin miedo a tibios y a señores, a los que deben estar juntos. Del Cayo quiero ver surgir una admirable protesta. Que de allí nazca: porque de allí tiene derecho a nacer. Pero con propósito y pensamiento que no se queden allí. Es preciso que Cuba sepa quiénes y para qué, quieren aquí la anexión. De Cuba, en la desesperación, la anhelan los que guían: no la juventud, no la población mayor. La corriente es mucha, y nunca han estado tan al converger los anexionistas ciegos de la Isla, y los anexionistas yanquis. Para mí, seria morir. Y para nuestra patria. No es mi pasión lo que me dará fuerzas para luchar, solo, en la verdad de las cosas; sino mi certidumbre de que de semejante fin sólo esperan a nuestra tierra las desdichas y el éxodo de Texas11, y que el predominio norteamericano que se intenta en el continente haría el mismo éxodo, en las cercanías sumidas al menos, odioso e inseguro.

Ese es mi dolor, y de lo que veo y sé vivo en perpetuas bascas12. Está bien que se me cierre el correo, para que no se me vaya la pluma. Sepa que su amigo está sufriendo muy de veras, y que no olvida a su patria, ni lo olvida.

A sus hijos que pienso mucho en ellos.

Ud. mande a su amigo,

Para una comprensión cabal del texto incluimos notas explicativas:

 1 Bello, Serafín. Patriota cubano. Residió en diversas localidades de Estados Unidos, incorporado a las actividades patrióticas. En febrero de 1870, asumió el cargo de vicepresidente de la Junta Central Republicana de Cuba y Puerto Rico. En 1884 estuvo entre los fundadores en Cayo Hueso de la Convención Cubana, organización creada para luchar por la independencia de la Isla; dos años más tarde se estableció en Nueva York, donde conoció a José Martí. En 1889 regresó al Cayo y poco después lo nombraron secretario del Club Patria y Libertad, cargo que desempeñaba al recibir a Martí en su primera visita, en diciembre de 1891. Luchó por la unificación de los emigrados y ayudó a constituir el Partido Revolucionario Cubano. En 1896, en West Tampa, fundó y dirigió el periódico Eco de Cuba, al parecer de muy corta duración.

(No ha sido posible documentar la fecha y lugar de nacimiento y de su deceso).

 2 Guerra Escobar, Benjamín José. (Camagüey, Cuba, 12 de agosto de 1856-Filadlfia, Estados Unidos, 8 de enero de 1900). Hizo estudios de contador y de joven viajó a Nueva Orleans y posteriormente se estableció en Nueva York donde se asoció a la casa comercial del cubano  Manuel Barranco, dedicada al giro del tabaco. Allí conoció a José Martí y se involucró en las tareas patrióticas. Fue tesorero del club Los Independientes, junto a Martí dio clases en La Liga, asociación de obreros cubanos y puertorriqueños, y fue fundador del Partido Revolucionario Cubano del que fue electo Tesorero hasta su disolución.

 

3 La huelga. En 1889, una huelga general fue declarada en Cayo Hueso que condujo al más absoluto triunfo de los trabajadores, cuando comenzaba el año de 1890.

 

4                                                                                                                                                                                   

Foto tomada en Cayo Hueso, Florida, en diciembre de 1891, durante su primera visita junto a los miembros del Comité Organizador de patriotas cubanos en esa ciudad. Sentados, de izquierda a derecha: Gualterio García, Martí y Ángel Peláez; de pie: Genaro Hernández, Serafín Bello, Aurelio C. Rodríguez, José G. Pompes, Frank Bolio y Francisco María González. Todos ostentan el lazo blanco en la solapa, que a iniciativa de Martí se llevaba para simbolizar la pureza que los animaba en la lucha por la independencia de Cuba.

5Jorge Juan. Crucero de tercera clase, con casco de hierro, construido en Francia, bajo la dirección del ingeniero de la Armada don Joaquín Togores y botado el 23 de marzo de 1876. Medía 62 metros de eslora, 10 de manga, 5,55 de puntal y 4,80 de calado. Tripulado por 160 hombres. Destinado a Santiago de Cuba, tomó parte en muchas operaciones de vigilancia y patrulla de la costa para prevenir el contrabando de armas, municiones y tropas destinadas a los insurrectos cubanos. Fue dado de baja el 18 de junio de 1897.

6Congreso de naciones americanas. Se refiere a la Conferencia Internacional Americana efectuada en Washington entre octubre de 1889 y marzo de1890, convocada por el gobierno de Estados Unidos.

7 Éxodo de Texas. Cuando Texas finalmente tomó el control de la región entre el río Nueces y el Río Grande como resultado de la guerra de Estados Unidos de América con México de 1846 hasta 1848, los residentes mexicanos de la región tuvieron que escoger entre abrazar la ciudadanía norteamericana o abandonar sus hogares.

8 bascas. Arranque o ímpetu colérico o muy precipitado en una acción.

Para más información son recomendadas las lecturas:

Misión a Cuba. Cayo Hueso y Martí, de Gerardo Castellanos García, publicado en La  Habana en 2009 (¿) por la Editorial del Centro de Estudios Martianos, en su colección Ediciones Especiales, con 496 páginas.
Colección de autora.

1889 en José Martí: hacia un nuevo Ayacucho, de Bernardo Callejas en Anuario del Centro de Estudios Martianos, número 4, de 1981, entre las páginas 106 y 145.

Recuperable en el Portal José Martí en la sección de Publicaciones.

Con el deseo de que estas páginas hayan sido útiles para las y los coleccionistas de sellos de correo postal de Cuba y para todo lector o lectora, si tenemos presente que cada colección que se emprenda, será una enciclopedia. Así, quedan invitados a la incorporación a la Sociedad Filatélica de su entorno.

La autora es miembro de la Sociedad Filatélica de Puerto Rico e investigadora independiente de la vida y la obra de José Martí.Comentarios a silviamalberti@gmail.com

 

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