Una jugada maestra de los Ferré Rangel

Por Manuel de J. González/CLARIDAD

La manipulación de una encuesta puede ocurrir en cualquiera de sus etapas. Puede producirse al diseñar la muestra, aumentando o reduciendo el peso de determinado sector poblacional. En ocasiones, aunque la muestra sea representativa el traqueteo puede sobrevenir en el diseño del cuestionario – en las preguntas y las alternativas a seleccionar -, en el trabajo de campo o, finalmente, en el procesamiento y análisis de los datos. La mejor manipulación ocurre cuando la encuesta se hace, no necesariamente para medir un estado de opinión, sino buscando cómo intervenir en el proceso que la produce. 

Las encuestas que efectúa y produce el diario El Nuevo Día causan mucho impacto porque es una publicación de mucha circulación y, sobre todo, porque es la única que se hace y se publica. Ante un público ávido de noticias y lleno de expectativas, aparece con mucha fanfarria alguien a decirnos qué ocurrirá en el futuro, algo que siempre es tranquilizador. Se produce entonces el mismo impacto que genera la madama que lee las cartas o el astrólogo que interpreta las estrellas, pero en un medio que todavía tiene una lectoría de más de medio millón de personas y que, de ordinario, condiciona el debate público. 

Supongo que ya nadie en Puerto Rico cree que el diario El Nuevo Día (END) es o ha sido alguna vez una publicación neutral. Primero porque esa llamada “neutralidad” nunca ha existido para ningún medio de comunicación y, segundo, porque todos sabemos que es el principal instrumento de un grupo empresarial que siempre ha tratado de influenciar y controlar el proceso político puertorriqueño. Conscientes de que ese proceso político afecta sus intereses económicos, el Grupo Ferré Rangel (GFR) siempre ha sido uno de los actores más activos de la vida pública puertorriqueña. Todo lo que hacen, todo lo que publican y toda la discusión que generan tiene que ser vista preguntándonos cómo se afectan sus intereses. 



Ha sido, sin duda, una jugada maestra del GFR. Hasta hace dos semanas Bernier estaba arreglando muelas y buscando la manera de pagar la deuda de medio millón de dólares que su partido político le dejó sobre la mesa. Ahora, gracias a los “hallazgos” de la encuesta publicada con gran despliegue en END, está en la boca de todos, no por las muelas, sino como un hábil candidato a la gobernación por el PPD.

En estos tiempos donde los datos deben ponerse “on line”, para que los interesados puedan examinarlo, es muy difícil manipular una encuesta traqueteando con la metodología porque alguien se mete en los números y descubre el traqueteo. Pero, en cambio, resulta muy fácil manipularla decidiendo qué se pregunta, es decir, determinando cuáles alternativas se colocan ante el entrevistado. Eso es una decisión que en última instancia la toma la entidad o la persona que paga por la encuesta. Antes de que el técnico determine el método, el patrocinador decide qué quiere medir.

En el caso de la última encuesta publicada por El Nuevo Día, cuando se midió el apoyo que tenían las personas que compiten por la candidatura a la gobernación del Partido Popular Democrático (PPD) entre las alternativas que debía seleccionar cada entrevistado aparecía una persona que no era candidato: David Bernier. Hasta ese momento lo último que se sabía de Bernier era que estaba afanosamente dedicado a su práctica de la odontología, abriendo oficinas en varios municipios, y buscando la manera de pagar la deuda que arrastra desde las pasadas elecciones, cuando fue el candidato del PPD. A pesar de esa distancia, END lo puso como una de las alternativas de su pregunta sobre por quién votaría y con ello condicionó el resultado de la encuesta. 

Según el sondeo Bernier sería el único candidato que ahora mismo le podría ganar a Carmen Yulín Cruz en la carrera por la candidatura y ese, precisamente, era el mensaje que quería enviar el GFR. Este grupo empresarial conocía –y para ello no tenía que hacer ninguna encuesta– la extrema debilidad política del actual gobernador Ricardo Rosselló, quien era y sigue siendo su preferido. Ante este cuadro, es imperativo empezar a construir desde ahora otra alternativa “aceptable”, característica que para ellos no tiene la actual alcaldesa de San Juan. Considerando la debilidad de los otros candidatos, era muy difícil manipular la encuesta para poner al frente a uno de ellos. Además, esa manipulación no necesariamente cambia la realidad en cuanto apoyos y preferencias. Había, por tanto, que traer al ruedo a alguien que aún no está para, de paso, impulsar su llegada. 

Ha sido, sin duda, una jugada maestra del GFR. Hasta hace dos semanas Bernier estaba arreglando muelas y buscando la manera de pagar la deuda de medio millón de dólares que su partido político le dejó sobre la mesa. Ahora, gracias a los “hallazgos” de la encuesta publicada con gran despliegue en END, está en la boca de todos, no por las muelas, sino como un hábil candidato a la gobernación por el PPD. 

La jugada maestra de GFR tuvo el efecto de movilizar a todos aquellos que estaba buscando la manera de detener a Carmen Yulín Cruz, que eran muchos. Estos grupos estaban divididos y bastante confundidos ante la ofensiva política que ha estado impulsando la alcaldesa en las redes sociales y su caminar por la isla. Los confundía, además, saber que la precandidata, a diferencia de los demás, cuenta con el apoyo de grupos muy bien organizados en Estados Unidos, lo que le garantiza respaldo financiero. El mensaje que envió GFR a través de su encuesta cambió el panorama de la noche a la mañana. Ahora tienen claro quién es la persona que puede detener a Yulín, uniendo a la oposición, y todo se reduce a determinar la forma y manera de traerlo al ruedo. 

Parte de la estrategia de convencimiento será ayudarle a pagar la deuda que arrastra. Según me informaron recientemente, ese embrollo tiene muy preocupado a Bernier y es uno de los asuntos que lo mantiene al margen de las candidaturas de su partido. Todos sabemos, sin embargo, que una deuda de medio millón de dólares es algo de poca monta cuando están de por medio algunos grupos empresariales como, por ejemplo, el Ferré Rangel.