Una Universidad inoperante

Por Giancarlo Vázquez López

El presupuesto proyectado para la Universidad de Puerto Rico (UPR), recinto de Río Piedras (RP), para el próximo año fiscal (2019-2020) podría dejar al primer centro docente del país inoperante.

Según la presentación del presupuesto el pasado 18 de enero, para el próximo año fiscal la UPR enfrentará un recorte de aproximadamente $23 millones que reduce el actual presupuesto de la universidad a $190 millones.

Luis A. Quintana Ortiz, representante estudiantil ante la Junta Administrativa (JA), dijo a este medio que el rector interino de la UPR, Luis A. Ferrao, mencionó durante la discusión del informe al Senado Académico el pasado 20 de septiembre que el recorte dejaría a la universidad inoperante.

A esa fecha, según el documento del informe, el presupuesto operacional para este año fiscal 2018-2019 fue de $217 millones y se vería reducido a $197 millones para el siguiente año fiscal. Quintana, señaló que la cifra presentada como presupuesto del año en curso era inconsistente (al igual que la reducción proyectada) pues el presupuesto aprobado para este año fue de $212 millones.

“Ahora la Oficina de Presupuesto y Planificación sostiene que el recinto puede operar con la reducción proyectada para el 2019”, dijo el estudiante.

Actualmente el recinto gasta más del 60% de su presupuesto en nómina –unos $160 millones– dejando un 30% para los servicios estudiantiles, materiales, jornales de estudiantes, etcétera.

“El plan fiscal para la UPR ya da por hechos los recortes. Ahora bien, es cuestión de la Administración Central determinar cómo vamos a repartir esos recorte y en RP en particularmente están dando un tajo bastante grande”, señaló.

Esta reducción que se está proyectando es a base de unos informes que se están circulando en la Junta Universitaria (JU) donde RP presenta un presupuesto preliminar que nunca –expuso Quintana– fue aprobado por la Junta Administrativa.

La Junta Administrativa (JA) es el foro donde se realizan los planes de desarrollo, aprobación de presupuesto y asesoramiento al rector. Cuando se presentó este proyecto ante la JU nunca pasó a manos de la JA, sino que fue meramente a la Oficina de Presupuesto donde ellos “lo elaboran, lo tiran y ya” y en ese proyecto ellos presentaron el pasado 18 de enero una reducción de presupuesto a $191 millones. 

“Obviaron las vías de la JA y fueron directamente a la Oficina de Presupuesto de la JU… La JA en sí es el único foro donde participa la comunidad universitaria en cuestiones de presupuesto. Allí hay representación claustral y estudiantil por lo que no solo están obviando a los estudiantes”

“Tampoco, se justifica el recorte. Entonces ¿Dónde piensan hacer el recorte? Porque según la política del presidente Jorge Haddock, es que no va a haber ningún despido”, cuestionó.

El presupuesto se divide principalmente en cuatro categorías: nóminas, beneficios marginales, materiales y otros gastos. En esa última categoría se encuentran los estudiantes. Por otra parte, están también las nóminas de profesores por contrato lo que significaría cierre de secciones, menos contratos para personal no-docente y menos beneficios para el estudiante.

Una de las propuestas que la comunidad estudiantil trató de impulsar, dijo Quintana, fue la comercialización de patentes, o sea, que cuando un estudiante realice una investigación la universidad lo patentiza y la vende.

Por otra parte, en  la pasada asamblea general de estudiantes una estudiante también propuso que cuando se vayan a traer los fondos de FEMA para la reconstrucción de los edificios y la impermeabilización de los techos, se proponga la idea de los techos verdes y el uso de placas solares.

Sin embargo, reclamó el que siempre se reúnan a puerta cerrada ni se envíen informes específicos sobre lo que se discutió para poder desarrollar sus propias propuestas. Por tal razón “cuando vamos a hacer una propuesta no podemos hasta que se nos incluya en las conversaciones. Excluyéndonos imposibilitan que podamos hacer las propuestas”.

Quintana, señaló la pertinencia de que ahora más que nunca los estudiantes se vayan orientando de cómo se está dirigiendo la universidad en tiempos de incertidumbre “no sabemos que vas a pasar y esto es lo más que me preocupa, que al momento de no saber vendrán otros elementos dentro del sistema administrativo de la UPR y harán lo que quieran con la universidad”.

También, instó a la comunidad universitaria y a participar de la marcha  convocada por el Movimiento Estudiantil este próximo viernes, 22 de febrero, y que partirá del parque Luis Muñoz Rivera en el Viejo San Juan hacia la tercera conferencia de PROMESA en el hotel Sheraton en Miramar.